Te va a ir bien | Loogic Startups

Como continuación al artículo “Te la vas a pegar“, que escribí aquí el año pasado, me gustaría transmitiros algunas opiniones sobre lo que pienso que sí que funciona y os puede ayudar a la hora de poner en marcha una startup:

Te va a ir bien:

Si sales a vender desde el primer día: resulta difícil si aún no tienes tu producto desarrollado, pero puedes salir a vender tu idea a quienes serán tus futuros socios, inversores, equipo e incluso clientes. Además, por suerte, ahora tenemos el crowdfunding que nos permite empezar a vender una idea antes de que se haya hecho realidad.

Si minimizas los gastos y maximizas los ingresos: este debe ser tu mantra desde el primer hasta el último día en el desarrollo de tu empresa. Se trata de una austeridad aplicada a la gestión que me parece fundamental si queremos llegar a buen puerto y sobre todo que nos ayudará a tomar mejores decisiones en el desarrollo de nuestro proyecto.

Si validas tu modelo a nivel internacional: es duro decirlo pero creo que en estos momentos el mercado español no está en condiciones de servirnos como laboratorio donde probar si un modelo de negocio es válido. En España la gente simplemente no compra o no lo lo hace lo suficiente como para que podamos saber si nuestra idea es buena. Ahora me parece fundamental que para validar un modelo de negocio usemos dos países, el mercado España simplemente no es suficiente para tomar una decisión.

Si incorporas inversores cuando ya facturas: me atrevería a decir que uno de los mayores errores que cometen los emprendedores es buscar los inversores a destiempo, la mayoría lo hacen demasiado pronto y acaban perdiendo el tiempo porque no los consiguen o teniendo los inversores que no necesitan. En una startup la financiación se necesita para crecer, si aún no sabes cómo vas a hacer para crecer entonces todo el dinero de inversores que gastes será un desperdicio. Y sí, se puede crear una empresa sin financiación, así que es cuestión de ponerse manos a la obra y esperar a que llegue el momento propicio para dar entra a los inversores.

Si contratas despacio y despides rápido: esto a los asalariados no les va a gustar nada pero es fundamental para asegurar la viabilidad de la mayoría de las startups. El mayor coste en una empresa de este tipo son los sueldos, sobre todo si hemos aplicado sueldos adecuados a las personas que forman parte del equipo. Por lo tanto tienen que ser las decisiones más y mejor meditadas que tomemos como emprendedores. Cambiar de proveedor es fácil, despedir os puedo asegurar que es de las cosas más difíciles a las que tiene que enfrentarse un emprendedor.

Si tu prioridad es el foco: las grandes startups del momento tienen un común denominador, sólo hacen una cosa y la hacen lo mejor posible. Es el momento de decidir qué es lo que va a hacer tu startup y llevarlo hasta las máximas consecuencias. Si necesitas inspiración piensa en Whatsapp, sólo sirve para una cosa y lo hace de manera excepcional.

Si pasas de la competencia: tu mayor compentencia eres tú mismo. No conozco a ningún emprendedor que haya triunfado por obsesionarse por su competencia, sin embargo si que conozco unos cuantos emprendedores que han fracasado con sus proyectos por dedicarle demasiada atención a su compentencia y sobre todo por tomar decisiones en función de la estrategia desarrollada por sus competidores.

Si te obsesionas con los detalles: esta es una de las virtudes que más admiro de los emprendedores, no descansar hasta tener el producto perfecto del que sentirse orgullosos. Probablamente el mejor ejemplo de esto sea Steve Jobs del que siempre tendremos mucho que aprender y la obsesión por los detalles para mi es una de las fundamentales.

Si le das tiempo al tiempo: es muy común que las startups se adelanten a su tiempo y tengan que dedicar una cantidad ingente de recursos para lograr que su idea cuaje en el mercado. Emprender es una carrera de larga distancia y tienes que estar preparado para ello, no puedes quedarte sin aliento a medio camino porque entonces todos los esfuerzos iniciales habrán sido en vano. Y no hablo de dinero, hablo de energía y de ilusión, cárgate bien de ambas cosas porque el éxito puede tardar muchos años en llegar.

Si dejas de leer consejos y te pones a trabajar: el único consejo que realmente debería darte en estos momentos es que te pongas ahora mismo a trabajar, cada minuto cuenta y la gente, aunque aún no lo sabe, está esperando a que le vendas la idea que tienes en la cabeza y que no puede esperar más tiempo para salir al mercado.

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