Sabores de boca 2.0

Sabor de boca: Dícese, en sentido figurado, de la impresión que tal o cual cosa nos provoca, pudiéndose aplicar tanto positiva como negativamente.

De ahí, por lo tanto, que podamos expresar que tal evento o situación nos dejó un «buen sabor de boca», o en su defecto, un «mal sabor de boca».

Mencionarlo es con el fin de compartirles un par de experiencias que tuve de media semana para acá, con dos «startups» o «emprendimientos» web, españoles ambos, con menos de seis meses en la red ambos, que como podrán adivinar, me dejaron un sabor de boca digno de compartir, y de lo cual sin afán pretensioso se puede conseguir más de una enseñanza.

UN BUEN SABOR DE BOCA: SEGUIR LO QUE DICEN DE TÍ Y…

Para los que estamos metidos en Twitter durante alguna parte del día, no será extraño recordar que suelen presentarse contactos haciendo alguna consulta -de hecho ya Javier Martín abordaba el asunto en su blog– que algunos terminan (terminamos) respondiendo. Pues siguiendo el «timeline», uno de mis contactos preguntaba cuánto costaría una traducción ingles-español, a lo que no me detuve en arrojarle el enlace de un proyecto metido en ello, y también el enlace a los costos, a lo que recibí de vuelta un «gracias» por el usuario en cuestión. Cual es mi sorpresa encontrar horas más tarde un mensaje -vía la forma de contacto de mi blog- en donde se me agradecía recomendar el servicio y además un pequeño abono para probarlo.

Por encima de este segundo detalle, el hecho de estar al pendiente de lo que se está diciendo de tu marca en la red es de aplaudirse; si a eso le sumamos el «reforzamiento» para que pruebes el servicio disponiendo de una muestra gratis, llamémosle así, mucho mejor. No es si no recompensar el tan mencionando boca a boca al que aspira toda empresa.

UN MAL SABOR DE BOCA: ESPERAR Y ESPERAR Y…

Y bueno, sensación contraria me embarga el hecho de tener 24 horas esperando la respuesta a una pregunta que dirigí a otro proyecto a través del formulario de contacto. Me adelanto y me autoetiqueto de «poco paciente»: entiendo que ayer fue viernes, comienzo del fin de semana, que se encuentran aún en «beta privada» (y ya con una web tan buena, completísima y amigable), y más cosas, pero… termina siendo parte de la experiencia del usuario que se cumplan sus expectativas, y en este caso las mías quedaron colgadas y en espera de la respuesta.

De hecho, no es nada para rasgarme las vestiduras: ya Jordi Bufí en un miniestudio sobre la atención de los fabricantes de coches desmantelaba la poca atención que suelen recibir las consultas vía formulario (aquí los resultados). Más -ya entrados en gastos- ésto se lo pueden permitir la Alfa Romeo o Audi, pero no un proyecto que todavía hasta hace nada aspiraba a los 100,000 euros de BBVA; ¿O sí?

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