La trampa de la financiación

Los que habéis leído Emprender Ligero sabéis que la trampa del café es un efecto que se produce cuando el consumo excesivo de algo que inicialmente es positivo se acaba volviendo negativo, es decir, produciendo el efecto contrario al esperado. A mi me pasa cuando tomo más café del que estoy habituado a tomar, en lugar de despertarme y activarme me produce sueño y me deja sin energías.

Hoy al leer este artículo sobre la forma de alimentarse de Kilian Jornet he podido entender con mayor claridad cómo la trampa del café ocurre también con los alimentos y la relevancia que tiene para el rendimiento de los deportistas. Básicamente explica que el consumo energético que se necesita para hacer la digestión de los alimentos puede afectar negativamente al rendimiento en carrera, por lo que se produciría el efecto contrario al esperado y en lugar de tener más energía tendremos menos. De ahí a la importancia de habituar a nuestro cuerpo a rendir sin necesidad de ingerir alimentos, utilizando sus propios recursos, principalmente las reservas que se han ido acumulando cuando no se está realizando un ejercicio intenso.

En las startups nos encontramos con la misma situación, en este caso la trampa no se produce con la alimentación sino con la financiación y el efecto es muy similar. Muchas startups sufren enormemente en las fases en las que tienen que financiarse y los efectos pueden ser devastadores. Algunas formas en las que las startups sufren cuando se financian son por ejemplo la pérdida de foco, la bajada en el rendimiento del negocio, el cambio de rumbo en función de los intereses de los inversores, incluso la obligación de tener que cerrar cuando se debe dinero en forma de préstamo y no se cuenta con suficientes ingresos para poder devolver el préstamo en las condiciones acordadas.

Por suerte en el ecosistema de las startups tenemos muchos ejemplos de empresas que son capaces de lograr un gran éxito sin financiación y fijarnos en ellas para aprender de cómo son capaces de administrar sus propios recursos para lograr sus objetivos sin necesitar apoyo financiero externo, ya sea por medio de inversores o por medio de otras formas de financiación como es la bancaria o la financiación pública. En este caso y por no usar siempre el ejemplo de Milanuncios, podemos mencionar el reciente gran éxito de Minecraft que se ha vendido por 2.500 millones de dólares y nunca había necesitado financiación externa.

Las gestas deportivas a las que nos tiene habituado Kilian Jornet, en una parte muy importante son fruto de sus hábitos personales respecto al entrenamiento y la alimentación. Esa forma de administrar sus propios recursos energéticos puede ser un gran ejemplo para los emprendedores de cara a ser conscientes de que podemos hacer grandes cosas con nuestros propios medios y que cuanto más lejos podamos llegar con nuestros propios recursos mucho mejor será para nosotros. De lo contrario nos encontraremos con que cada vez que necesitemos recursos nos tendremos que enfrentar al bajón que nos va a producir la realización de una ronda de inversión, equivalente al shock que sufre un deportista cuando tiene un subidón de azúcar tras tomar un gel energético, donde en una fase inicial en lugar de tener más energía se produce la situación contraria hasta que el cuerpo poco a poco lo va asimilando.

¿Quiere decir esto que esté en contra de que las startups se financien? claro que no, soy consciente que en muchas ocasiones es estrictamente necesario contar con recursos externos, igual que en una carrera de larga distancia es necesario comer para no quedarse completamente seco de energía. Pero mi consejo es que siempre se recurra a la mínima financiación posible y que siempre se intente hacerlo antes de que sea estrictamente necesario.

La mínima financiación posible consiste en buscar solo el dinero que es estrictamente necesario para lo que necesitamos hacer, de esta forma nos diluiremos menos en nuestra empresa, perderemos menos capacidad de decisión y estaremos dedicando el dinero únicamente a lo que nos ayuda a cumplir nuestros objetivos. Si emprender fuese una carrera y en uno de los avituallamientos te ofrecen comerte una paella, un cocido o una fabada, por mucho que te apetezca creo que no sería sensato comerlo y sin embargo sería mejor comerse una barrita energética y seguir corriendo. Seguro que el gusto no es tan bueno pero te aseguro que tu cuerpo y sobre todo tu rendimiento en carrera te lo agradecerá.

Buscar la financiación antes de que sea necesaria significa no llegar a los avituallamientos secos de energía y desesperados. Este es un gran error que se comete en el mundo de las startups, buscar la financiación cuando ya es demasiado tarde, cuando la caja está vacía, incluso cuando ya no hay dinero para pagar sueldos. Hacer una ronda de inversión con hambre puede ser bueno porque agudiza el ingenio pero te deja en desventaja frente a los inversores que podrán apretarte más las tuercas, en este caso reducirte la valoración porque te urge conseguir el dinero. Lo mismo ocurre cuando estás haciendo ejercicio, no solo en lo que a alimentación se refiere, también en la hidratación, donde se suele decir que cuando tienes sed ya puede ser demasiado tarde porque puede que ya estés en proceso de estar deshidratado.

¿Quiero decir que esta sea la mejor forma de crear y financiar startups? para mi es la mejor, pero no creo que sirva para todo el mundo. Igual que en el mundo del deporte hay muchas formas de entrenar y alimentarse, desde los que toman todo tipo de suplementos y alimentos que potencian su rendimiento hasta los que son vegetarianos y no toman nada artificial, ni siquiera en las carreras. Ahora te toca a ti decidir qué modelo vas a utilizar para financiar tu startup, mi opinión ya lo conoces y te recomiendo que busques la opinión de otros emprendedores que hayan tenido éxito con sus proyectos para tener otra visión al respecto.

2 respuestas a “La trampa de la financiación”

  1. Absolutamente cierto (a mí me pasa lo mismo con el café).

    Sin embargo, como bien dices, creo que depende mucho del modelo de negocio y del contexto. Hay proyectos que requieren un crecimiento determinado para empezar a producir ingresos y eso requiere una maduración y crecimiento del proyecto determinados. Eso lleva tiempo e inversión y hacerlo con recursos propios es ideal, seguro y, en definitiva, mejor. Pero suele ser mucho más lento. No ha problema, el emprendedor debe saber ser paciente.

    Sin embargo, qué pasa si hay competidores o potenciales competidores en la carrera. Los competidores siempre aceleran el Time to Market (porque a estas alturas todo el mundo ya debería saber que es mucho mejor ser el primero que ser el mejor -no voy a discutir este axioma del marketing-) y, ahí, empiezan las necesidades financieras serias para acelerar la curva de crecimiento, estimular el crecimiento orgánico.

    Muy grande Kilian Jornet, por cierto, como alpinista y corredor lo admiro mucho, pero él, también, ha nacido con un talento y en un contexto concretos. Luego su preparación (a todos los niveles) le ha hecho excepcional.