La guerra del comercio electrónico | Loogic Startups
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Hoy ha vuelto a tocar visitar a empresas de Toledo, en el trabajo que estoy haciendo a nivel comercial para ver cómo podemos hacer que el negocio de Social Media Factory escale a nivel local. Primero hemos hablado con un concesionario que ya tiene una buena presencia en internet, en redes sociales ha empezado a trabajar Facebook con buenos resultados, sobre todo a nivel de promociones y concursos, le faltaría mejorar la parte de contenidos (blog) y empezar a trabajar en otras redes como Twitter y Linkedin (para la venta a empresas y profesionales). Por ahora el trabajo lo está haciendo otra empresa por lo que es difícil que nos lo contraten a nosotros, pero nos ha servido para saber que por precios estamos en mercado y que podemos ofrecer un servicio mucho más amplio que al cliente podría dar mejores resultados que el que tiene contratado actualmente.

La segunda visita ha sido más provechosa, una empresa de venta de productos y suministros industriales, con la que ya habíamos hecho un primer contacto, ha tomado la decisión de empezar a vender por internet y va a contar con nosotros para todo lo que tiene que ver con posicionamiento. Por ahora solo tienen el catálogo online pero poco a poco van a ir añadiendo algunos productos para venta directa, sobre todo los relacionados con el mantenimiento de piscinas y jardines que es lo que mejor venden y se ha convertido en su especialidad. La guerra viene por el tema de la fijación de precios y es de lo que os quería hablar hoy.

El dueño de la empresa se ha estado informando bastante sobre la situación de la venta online relacionada con los productos que él vende y tiene muy claro que existe una guerra entre los vendedores online y offline que tiene a los fabricantes o proveedores entre la espada y la pared. La situación es que los vendedores online pueden vender más barato que los offline porque tienen muchos menos costes de estructura (comercial, almacén, suministros, …) esto genera una competencia que las empresas más asentadas no están dispuestas a aceptar. El caso concreto que me han comentado es el de limpiafondos de piscinas que por la cantidad de publicidad que sale en Adwords debe ser un término bastante competido y que debe generar bastante negocio para las tiendas online.

La empresa offline, que lleva años vendiendo limpiafondos de piscina y genera un buen negocio a sus fabricantes/proveedores, les ha exigido que dejen de vender a las tiendas online porque si lo siguen haciendo le dejarán de comprar sus productos. En otros casos son los propios fabricantes los que piden a las tiendas que no publiquen los precios para evitar entrar en una guerra de precios entre las tiendas online y offline. Y no es la primera vez que me encuentro con esta situación, que seguramente muchos de vosotros también habéis vivido. Una ferretería industrial, también de la provincia de Toledo, tuvo que cerrar su tienda online por temor a las represalias de los instaladores que le compran sus productos, que hasta ahora han sido sus principales clientes.

El conflicto está claro, pero como muchos de vosotros estaréis pensando, solo puede acabar con la aceptación por parte de las tiendas offline de que el negocio ha cambiado, de que con internet ya nada es igual y que es cuestión de tiempo que la mayoría de la gente cuando tenga que comprar algo tendrá como referencia internet porque es mucho más cómodo, eficiente, barato, y por muchas otras ventajas. Lo mejor de esta guerra es que los únicos que van a perder van a ser los que tomen la decisión de no adaptarse a internet, porque casi cualquier empresa puede vender por internet y aún está a tiempo de hacerlo. Solo hay que cambiar el chip y ver internet como un aliado, no como el enemigo.