La buenísima noticia de los fondos de Orange

Artículo realizado por Gonzalo Carriazo, experto en venture capital.

Me pongo a escribir estas líneas con la noticia, recién salida del horno, de que Orange ha decidido crear unos fondos de venture capital, dando así aparentemente cumplida respuesta, según la prensa amarilla tecnológica, al movimiento previo de Telefónica con Wayra. Realmente desde noviembre del pasado año conocíamos las intenciones de France Telecom, pero hasta ahora muchos de los detalles concretos del lanzamiento no eran del dominio público. En cualquier caso, si bien esta noticia es de por sí muy positiva para Europa (ya que el destino de gran parte de los fondos es paneuropeo), resulta todavía más positiva para España. ¿Por qué?, os estaréis preguntando. Pues bien, lo explicaré a continuación.

Primero de todo, nada tiene que ver este movimiento con Wayra. Nada es nada. Wayra es una aceleradora de startups, y OP Ventures (denominación común para las nuevas criaturas de Orange) son fondos de venture capital. A lo que sí se parece mucho es a Amerigo, que es otra de las recientes apuestas de Telefónica en el mundo del capital riesgo, pero mucho menos conocida. Amerigo salió a la luz pública en el segundo trimestre del pasado año, y se presentaba como un conjunto de ocho fondos de venture capital esponsorizados por Telefónica, diseñados para proveer de financiación a startups españolas y latinoamericanas del sector TIC (internet, software, hardware y comunicaciones) en diversas fases de crecimiento (semilla, early stage y growth). Telefónica seleccionó mediante un procedimiento de concurso a las gestoras de capital riesgo que resultaron ser más idóneas para hacerse cargo de los fondos (el objetivo eran 310 millones de euros repartidos entre ocho fondos), comprometiéndose a aportar una parte sustancial de los mismos y a ayudar a levantar lo demás.

El concurso quedó visto para sentencia muy rápido, ya que la idea era ponerse en marcha cuanto antes. Las gestoras seleccionadas comenzaron a detallar, junto con Telefónica, las condiciones de cada fondo y… bueno, y ahí seguimos. Negociaciones, negociaciones, reuniones y más reuniones… En fin, nada nuevo para los que ya hemos tenido tratos con Telefónica. Realmente he llegado a pensar que finalmente no se iba a poner en marcha el proyecto. Y no solo lo pensaba yo: esos malos augurios los he escuchado también de labios de algún directivo de Telefónica.

Esta inacción ha tenido en vilo durante todo este tiempo al sector del capital riesgo español. Dicho de otro modo, ha hecho bastante daño. Para empezar, las gestoras no agraciadas con la lotería tienen difícil levantar fondos en otro lugar. A la bien conocida escasez actual de inversores debida a la trágica coyuntura económica que nos rodea, se une el hecho de que los pocos inversores disponibles difícilmente estarán dispuestos a invertir en otro lugar distinto del seleccionado por Telefónica. Es decir, los 310 millones “potenciales” se encuentran, de alguna manera, congelados en el limbo a la espera de ver qué hace Telefónica. Como os podréis imaginar esa cantidad supone, con mucho, todo el dinero disponible para el venture capital en este país: prácticamente duplica el total de fondos en marcha hoy en día.

Las gestoras seleccionadas, por otro lado, no pueden hacer nada más que esperar (o mejor dicho, negociar, siguiendo el vocabulario de Telefónica). Promesas y más promesas, hitos, fechas, retrasos… y así mes tras mes. Lo he visto de cerca. Con tan poca seguridad no pueden comprometerse con otros inversores (no olvidemos que Telefónica no aportará todo el fondo), no pueden preparar sus equipos, ni comenzar los procesos de generación de deal flow, etc.

Total, que el affaire Amerigo lleva un año paralizando el sector del venture capital español, al menos en lo que se refiere a la creación de nuevos fondos. Mi experiencia habitual con Telefónica, según la cual una startup muere de inanición mientras espera a que el supercontrato que firmó con la operadora (y que garantiza todo su plan de negocio millonario y archiseguro) se ponga en marcha, se estaba repitiendo ahora de nuevo. Eso sí, con todo un señor sector como es el del capital riesgo tecnológico.

Sin embargo, la noticia de los fondos de Orange me ha llenado de esperanza otra vez. Hace un par de semanas otro directivo de Telefónica me comentó que la puesta en marcha de Amerigo era inminente, y lo cierto es que me entró la risa. Ahora ya no, ahora me lo creo. Lo que nadie ha conseguido antes, que es movilizar el gigantesco y mamotrético aparato de Telefónica, pienso que un competidor directo sí lo puede conseguir. Creo y espero que este movimiento de Orange espabile a nuestro campeón y le motive para agilizar la puesta en marcha de Amerigo: ¡nada más y nada menos que 300 millones para startups tecnológicas españolas y latinoamericanas! ¿Véis? No me diréis ahora que no es una buenísima noticia, ¿verdad? Dejamos para otro día un análisis más detallado de las implicaciones de esta inyección de optimismo, ya que entre muchas luces también permite vislumbrar alguna que otra sombra. Hoy, a sonreír con la buena nueva.

7 respuestas a “La buenísima noticia de los fondos de Orange”

  1. Habrá otro fondo de VC en Telefónica que no de Amerigo, no? Como en que invirtió en Boku y en muchas otras mas.