Innovación abierta entre personas y empresas

Por Aurora Garal, fundadora de Worthidea.

Los avances en las tecnologías de la información están acelerando uno de los fenómenos que más va a revolucionar el status quo de la sociedad. Nos referimos a la innovación abierta, la innovación que rompe las fronteras de la organización para dejar que el potencial externo pueda acceder para añadir valor.

Aunque este movimiento aún no ha explotado, llevamos varios años viendo muchas compañías sacándole partido. Veamos algunas de las diferentes formas en las que las empresas se están aprovechando de la innovación abierta:

B2B (empresa-empresa): tradicionalmente toda la innovación en la empresa ha surgido de sus departamentos de I+D o dirección, pero dadas las necesidades y retos globales a los que se enfrentan actualmente, ya no es suficiente. El intercambio de Propiedad Intelectual en MarketPlace como yet2.com facilitan el acceso de empresas de todos los tamaños a ideas/tecnologías externas que representen una ventaja competitiva para sus negocios. Otra forma de colaboración entre empresas se da en centros de innovación abierta como el EsadeCreápolis, donde empresas de diferentes sectores comparten un espacio que propicia la generación de innovación disruptiva.

B2C (empresa-cliente): el hacer del cliente el centro de tu negocio, ha sido una tendencia cada vez más extendida en las empresas. Pero con la innovación abierta surge un nuevo concepto que va más allá: el prosumidor. En este caso, el consumidor deja de ser un mero espectador para convertirse en un actor principal, participando en la creación de los productos que va a consumir de un modo activo y continuado. Las empresas pueden involucrar a los consumidores en todos sus procesos, desde la idea hasta su venta, pasando por todas las fases intermedias del desarrollo. Empresas como Dell o Starbucks solicitan las ideas de sus clientes para identificar aquellos productos que necesitan sus consumidores. Lego va un paso más allá y consigue integrar a los clientes en el propio diseño de sus productos.

B2E (empresa-empleado): la innovación en las empresas tradicionalmente ha sido desempeñada por unos pocos y generalmente con un enfoque top-down. Esto también está cambiando y ahora la responsabilidad de innovar se distribuye entre todos los empleados. Iniciativas como la de Google, que deja el 20% del tiempo de sus empleados para el desarrollo de proyectos propios, dirigen la salida de nuevos productos al mercado como el reciente google oceans. En empresas de servicios donde los empleados a pie de calle tienen el contacto directo con los clientes, su conocimiento de los mismos es una fuente de creación de valor para la empresa.

Outsourcing de innovación: el hecho de poder contar con el soporte de toda una comunidad científica global, ha hecho que un gran número de empresas externalicen parte de sus departamentos de I+D+i. Algunas de las iniciativas más conocidas son Innocentive o Innovationexchange en el campo científico, bootb en el campo del diseño, etc.

Lo cierto es que en un escenario global tan competitivo como en el que nos encontramos, la innovación no es una opción sino una necesidad, y la innovación abierta un acelerador económico de la misma.

4 respuestas a “Innovación abierta entre personas y empresas”

  1. Un tema sin duda muy actual. Un aspecto importante de la innovación abierta es que cuestiona algunos de los principios básicos de la estrategia competitiva y el marketing convencionales, primando puntos como la participación de la comunidad o la construcción de redes y ecosistemas de innovación y dejando en segundo plano la propiedad de los recursos que crean el valor o las barreras de entrada.
    Más información sobre el tema en: http://innovationmarketing.wordpress.com/2009/01/06/abiertos-a-la-innovacion/

  2. La pena que vivamos en un país donde la Empresa y la Universidad vivan tan separadas, ya que el matrimonio entre ambas suele ser clave para la innovación en otros países.