Entrevistamos a Miguel Moya vicepresidente de la asociación de empresas de Crowdfunding | Loogic Startups
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El Crowdfunding es de las mejores cosas que han pasado en Internet en los últimos años y el Gobierno de España quiere ponerle unos límites ridículos. En Loogic estamos trabajando para ayudar a las startups a utilizar el crowdfunding dentro de su estrategia de desarrollo, por lo que esperamos que las condiciones que propone esta ley se flexibilicen para que no suponga un lastre para nuestro sector.

En esta misma línea están trabajando otras muchas personas, entre las que se encuentra Miguel Moya, que es fundador de la empresa Injoinet, uno de los pioneros del crowdfunding en nuestro país y vicepresidente de la asociación de empresas de Crowdfunding de España. Para conocer mejor todo lo que está pasando con el crowdfunding hemos decidido realizarle esta entrevista que estoy seguro va a arrojar mucha luz sobre este tema:

Puedes hablarnos de tu relación con el crowdfunding? cómo lo descubriste y qué has hecho en este tiempo?

miguel moyaA finales de 2009, después de muchos años trabajando en el mundo de la comunicación, empecé a trabajar en una nueva empresa del sector financiero, pero seguía buscando nuevas fórmulas de iniciar proyectos propios y encontrar acceso a la financiación. Un día pensé que sería interesante que las páginas de Facebook de causas sociales, donde habíamos conseguido grandes éxitos de audiencia en varias ocasiones, tuvieran un botón que permitiera a los seguidores aportar capital, y que esto podría ser útil para todo tipo de iniciativas. Al momento pensé que era una gran idea, y que algo parecido ya debía existir, por lo que investigué y di con la plataforma Kickstarter en sus inicios, cuando todavía no tenía modelo de negocio, y como no se podían poner proyectos desde fuera de EEUU, me puse a crear un equipo para desarrollar nuestra propia plataforma, hablamos con abogados, Hacienda, Banco de España, CNMV, etc.

Cuando por fin salimos, a principios de 2011, nuestra iniciativa ya era compartida por otros 2 equipos en España, y así se inició la consolidación del movimiento de Crowdfunding en nuestro país, que ya había tenido otros avances, especialmente en el ámbito musical.

Nuestro modelo de negocio es diferente al de las plataformas más conocidas. En Injoinet, trabajamos con pocos proyectos, cuidadosamente seleccionados y con alto contenido de innovación en cualquier ámbito: tecnológico, científico, social, cultural, etc. Quizá por éso, Injoinet no ha tenido tanta repercusión aún como algunas otras plataformas; solemos bromear con que elegimos un objetivo más complicado (la innovación) y con el enfoque de mayor esfuerzo (el acompañamiento constante), pero creemos en la importancia esencial de la innovación, para la creación de empleo y el crecimiento económico, y en el uso del crowdfunding con creatividad, evitando que “canse” por bombardo del mensaje “dame dinero” a los usuarios. Es muy importante motivar con ingenio a los impulsores a participar cada vez más.

En nuestra labor de consultoría y acompañamiento a nuestros creadores en todo momento, trabajamos en la definición de la estrategia de comunicación del proyecto, en la elaboración de los materiales de difusión (vídeo, storytelling, notas de prensa, difusión en medios, etc.) y en muchas ocasiones en el diseño de nuevos modelos de negocio para los proyectos.

Ofrecemos soluciones a medida de todas las herramientas necesarias durante el desarrollo, analizando resultados, identificando necesidades de cambios en el proyecto que surgen del diálogo con los impulsores, sus clientes; y hasta lo que llamamos el “after-crowdfunded”, explotar el éxito de la campaña para crecer en comunicación, conseguir mayor inversión, etc.

Apostamos por la especialización de las plataformas desde un principio. De hecho, hemos desarrollado TuCrowdfunding, una plataforma de Crowdfunding “Marca Blanca” para que todo aquél interesado en unirse a este movimiento, tenga solucionado de inmediato tanto el problema tecnológico, como la formación necesaria para los creadores de proyectos y los responsables de cada plataforma.

Cómo nace la Asociación Española de Empresas de Crowdfunding y para qué?

La Asociaciación de Empresas de Crowdfunding de España (AECEsp), nace con el apoyo del Ministerio de Industria y a través de CEPYME. Este paso estratégico se realiza ante el espectacular avance del sector dentro del marco económico en tan corto plazo. Esta iniciativa reúne a varias de las plataformas más representativas de los 4 diferentes modelos establecidos por la Asociación Europea de empresas de Crowdfunding: donaciónes, recompensas, préstamos e inversións. Injoinet es requerida como plataforma de crowdfunding, y como consultora de formación y divulgación de la financiación colectiva.

Los objetivos de la Asociación son, tal y como aparecen en sus estatutos: Contribuir al desarrollo y expansión del Crowdfunding en España y Europa, apoyar su regulación,promover y potenciar las empresas de Crowdfunding e impulsarlas como palanca de crecimiento económico y social en nuestro país.
Injoinet, como todos los que hemos hecho de la financiación colectiva nuestra actividad, estábamos interesados en una adecuada regulación y no queríamos que esta regulación se realizara a espaldas de los profesionales del sector.

Cuál ha sido vuestra relación con el Gobierno en este tiempo?

Por ahora ha sido prácticamente nula, desgraciadamente. Existe una buena disposición para establecer un diálogo, pero la lentitud de las grandes instituciones choca con la agilidad en la expansión del crowdfunding. Los índices de crecimiento y los volúmenes de facturación han llevado la urgencia de los legisladores y la prisa es enemiga de la reflexión y del diálogo. Nosotros ya contábamos con éso, pero esperábamos poder intervenir antes de que se impusiera una normativa heredada del mercado anglosajón que tanto difiere tiene del nuestro.

Crees que el Gobierno entiende el crowdfunding?

El crowdfunding es una actividad que cuenta con muy poco tiempo de desarrollo frente a otras vías de financiación más tradicionales, como bancos o sociedades de inversión, pero, como recoge un informe del banco mundial, tiene un horizonte de crecimiento muy amplio y en un plazo de tiempo muy corto.
El Gobierno no parece tener claro en qué consiste el Crowdfunding y sus posibilidades. Pero para eso los profesionales del sector, que estudiamos y trabajamos cada día todo lo relacionado con la financiación colectiva y sus diferentes manifestaciones, podemos colaborar para conseguir ese entendimiento.

Se puede considerar que el anteproyecto de ley afecta a todas las modalidades del crowdfunding?

Tal y como está redactado actualmente, no. El borrador aprobado por el Consejo de Ministros está exclusivamente orientado a la regulación de las plataformas que, como señala la versión del anteproyecto al que hemos tenido acceso, tienen un modelo de negocio basado en: “a) Emisión o suscripción de valores negociables (…) b) emisión o suscripción de participaciones de sociedades de responsabilidad limitada o c) solicitud de préstamos.” Es decir, plataformas de inversión (equity) y plataformas de préstamo (lending).

El anteproyecto excluye expresamente de su ámbito de aplicación las plataformas de “a) donación, b) compraventa y c) los préstamos sin intereses”.
Es muy importante subrayar este punto porque puede dañar seriamente el funcionamiento de las plataformas. Desde Injoinet Technologies, como una de las empresas con más años de experiencia en el sector y por ostentar la Vicepresidencia de la Asociación de Empresas de Crowdfunding de España (AECEsp), queremos aclarar este hecho para que no afecte a la confianza de los creadores de proyectos ni a la de sus impulsores.

Tiene algo positivo este anteproyecto de ley?

Indirectamente, pero sí.

Primero, reconoce la importancia de la financiación colectiva dentro de las herramientas que contempla actualmente el mercado. Además, su regulación también confirma que es un sector en auge y cuya facturación va a dispararse en poco tiempo, como ya ha sucedido en USA.

Segundo, es un primer paso hacia una legislación. Quizá no el que los profesionales hubiésemos deseado, pero supone poner el tema sobre la mesa. Esperamos que esa mesa sea de negociación y diálogo y no de imposición.

Tercero. El eco que ha tenido esta acción del Gobierno, tanto en medios de comunicación como en la ciudadanía, pone de manifiesto la penetración que ha alcanzado este movimiento en la sociedad y cómo esa sociedad ve en la financiación colectiva una herramienta más cercana, más útil, más eficaz para ellos. Hablar en los tiempos que corren de un sistema de financiación que la sociedad defiende es, cuando menos, sorprendente, y debería hacernos reflexionar sobre qué está ocurriendo y por qué.

Aparte de éstas cuestiones, la exigencia de fondos que aseguren el funcionamiento, la inscripción en la CNMV o el Banco de España, según el modelo de negocio, y la supervisión, son cosas positivas pero se da la circunstancia de que la mayor parte de las plataformas que se regulan así ya cumplen o están en vías de cumplir con esos requisitos. Es decir, se quedan como estaban y sin embargo no pueden hacer públicos sus proyectos para captar inversión.

Cuáles son los aspectos más negativos y cómo podrían afectar al sector?

De entrada, el enfoque de la ley no es el más adecuado. Una legislación adecuada y lógica debería estar enfocada al desarrollo de esta actividad, no a constreñirla con unas limitaciones que, si bien pueden ser bienintencionadas, supondrían serias trabas a la expansión de un modelo de crecimiento beneficioso para todos.

¿Por qué una regulación de la cantidad de la inversión? La respuesta podría ser que se pretende proteger al inversor. Éste punto es discutible (nos gusta decir que no se regula la cantidad de dinero que alguien puede gastarse, por ejemplo, en lotería). Pero, ¿por qué recurrir a la restricción en vez de plantear medidas de formación para los inversores en éste ámbito? Desde Injoinet y desde la Asociación llevamos ya tiempo ofreciendo formación para inversores que quieran apoyar nuevas iniciativas de negocio. Con la formación adecuada y sin renunciar a un control lógico, esa inversión puede ser muy efectiva y canalizarse en proyectos que, si bien requieren un apoyo mucho mayor de los 3.000 € planteados, pueden producir beneficios directos sustanciales, que implican beneficios de creación de riqueza y empleo en el país. El inversor que conoce estos canales de inversión no va a molestarse por tener una participación de 3.000 € en un proyecto que sabe que necesitará mucho más. Dado que esto no es Estados Unidos, no tenemos la misma población ni cantidad de inversores para levantar proyectos empresariales con aportaciones tan pequeñas.

Por otro lado el anteproyecto señala que “las Plataformas de Financiación Participativa no podrán publicitar ni realizar comunicaciones de carácter comercial sobre proyectos concretos de financiación participativa que publiquen en la página web.”

Es decir, si unimos restringir la inversión a una cantidad ridícula (3.000 € por proyecto y 6.000 € por año y plataforma) que aplasta con el interés del inversor por participar. Con la prohibición de comunicación pública y transparente de sus proyectos para captar nuevos inversores nos encontraríamos con una actividad que no resulta competitiva frente a las capacidades que presenta realizarla en otros países.

Para poder compensar este enfoque sería necesario una mayor población de inversores. Una población y un número de inversores similar al que tiene, digamos, por ejemplo, Estados Unidos (casualmente de donde procede la norma en que se inspira esta regulación y que sin embargo, curiosamente permite una inversión que puede triplicar la permitida aquí. Además según la JOB´s Act, la capacidad de inversión se vincula directamente a los ingresos de cada inversor, lo que no ocurre en España).

Pero lo más negativo de todo está en algo que no se comenta, ni en el anteproyecto de ley ni en los medios. El Crowdfunding en todas sus manifestaciones, está íntimamente ligado a proyectos positivos a nivel social general y al desarrollo de proyectos de innovación.

En una situación de crisis en la que ambos campos están sufriendo serios recortes, la financiación colectiva supone una solución que, no sólo evita gastos del Estado, sino que ayuda a la creación de empleo con la generación de nuevas empresas, apoya el emprendimiento y da herramientas de desarrollo a la investigación y la innovación.

Los proyectos que suelen acudir a plataformas de financiación de tipo inversión y préstamo, tienen un altísimo componente de innovación, un sector esencial para crear riqueza y de gran importancia estratégica para una salida de la crisis en la que el país salga reforzado.

La innovación es cara y supone una inversión de riesgo y a largo plazo. Los inversores que apuestan por este tipo de proyectos no deberían, en nuestra opinión profesional, sufrir restricciones tan duras como las que apunta la ley presentada.

En nuestra opinión, todas las fórmulas de financiación colectiva, por su vinculación a la innovación y al desarrollo social (medioambiental, cultural, etc.) deberían recibir apoyos (exenciones fiscales, planes de desarrollo y coordinación, etc.) mientras se protege a todos los actores implicados: creadores de proyectos, plataformas e inversores.

Qué vais a hacer desde la Asociación de Empresas de Crowdfunding para evitarlo?

Desde un principio la AECEsp y todas las agrupaciones de profesionales de Crowdfunding han tenido un carácter unificador, de difusión del movimiento, mejora de su práctica y creación de regulación adecuada. Partiendo de la unidad del sector y con el objetivo de tener un modelo de financiación colectiva ejemplar y competitivo, nuestra respuesta será acelerar las comunicaciones con el Gobierno para hacerle llegar nuestras propuestas y presionar todo lo posible al poder legislativo para que no actúe en contra de un modelo que ya está demostrando enormemente sus beneficios para toda la sociedad.