Entrevistamos a José Luis Antúnez, co-fundador de Restaurant50

Entrevistamos a José Luis Antúnez con motivo de la puesta en marcha de Restaurant50 su nuevo proyecto como emprendedor en Internet.

restaurant50

¿Cómo surge la idea de crear Restaurant50 y quienes sois los promotores?

La idea surge hace unos meses cuando José Antonio Pérez, que conocía las necesidades y costes en restauración por proyectos anteriores, y yo empezamos a darle vueltas a una pregunta que nos maravillaba:

¿Pagarías 5€ al mes o 50€ al año por una tarjeta que te da el 50% en los platos de los mejores restaurantes? Cada vez que la decíamos, veíamos la oportunidad. Confirmamos que era posible y lanzamos en mayo de 2013 con 7 restaurantes. ¿Objetivo? Convertirnos en el club de los mejores restaurantes de España en 2 años. A día de hoy hemos asociado a 17 restaurantes de Sevilla. Varios de los clásicos y más prestigiosos de la ciudad, varios de los que más innovan, los 2 mejores italianos, los 3 mejores argentinos, los 2 mejores vegetarianos…

En unos días llegaremos a 20 restaurantes y superamos los 1.200 socios.

¿Cuál es vuestra principal ventaja frente a groupones o webs de reservas de restaurantes?

Somos conscientes de que es un sector muy competido y que nuestras principales ventajas son el modelo y una estrategia clarísima basada en 3 criterios: la calidad de los restaurantes (no queremos llegar a más de 25 restaurantes por ciudad), el diseño y la atención al usuario.

Es un modelo que busca y depende de la satisfacción del usuario y de los restaurantes. El modelo radica en 2 claves:

– El usuario siente que es socio de los mejores restaurantes. Siente que es socio de sus restaurantes favoritos: restaurant50.com/testimonios

– Y el restaurante ve que recupera el control de su negocio. No les cobramos por nada. Y les llevamos clientes de un nivel medio-alto los días que deciden.

Al ser un modelo de suscripción que permite ahorro, recurrencia y compra por impulso en un ámbito tan personal, placentero y masivo como el del comer… Da mucho juego.

¿Qué tal lleva una empresa de internet tener que depender de una tarjeta física?

tarjeta-restaurant50Nos sentimos muy cómodos. Llegará el día que tengamos que añadirle tecnología a la tarjeta para la toma de datos y mejorar mediciones o ver otras opciones, pero de aquí a medio plazo para llegar a un público generalista y masivo es la mejor opción.

La tarjeta es la opción más rápida de hacer y usar tanto para el usuario como para el restaurante. Es la que genera más pertenencia e incluso la más barata abriéndonos un abanico muy importante para promociones, comercialización, afiliación, club de venta más allá de los gastronómico, venta cruzada…

¿Cómo está siendo la acogida por parte de los restaurantes?

Cuando hablamos por primera vez con un restaurante, se nota que están muy hartos de las propuestas que les llegan del online. Ven 3 grandes diferencias que hacen que nos miren con buenos ojos:

1. Los restaurantes recuperan el control de su negocio. Ellos deciden qué días aceptan la tarjeta y cuántos comensales máximo por mesa y esto les gusta, mínimo aceptan 2 comensales por tarjeta y la mayoría acepta 4 y 6 personas por mesa.

El alto coste fijo que existe en restauración con un variable únicamente del 35% en materia prima y teniendo ellos el control hace que lo vean atractivo. Por reglas de restauración, un 50% de rebaja en los platos supone sobre un 30% en cuenta final.

2. No les cobramos nada y les ayudamos en sus días más flojos, además de lo que les alivia no tener gastos de gestión mensuales. Otros servicios de reserva les cobran una comisión cercana al 15%.

3. Seleccionamos lo mejor en cada tipo de cocina, para que cada restaurante vea reforzada su marca en el club de los mejores restaurantes de su ciudad.

Les gusta el formato club, y poder acceder a un canal de comunicación y comercialización directa con los socios. Conociendo cómo fue la experiencia cuando le visitaron y haciendo que vuelvan, a la vez que poder dirigirse y recibir nuevos socios.

¿Entienden los usuarios vuestra propuesta de valor? ¿Cómo estáis llegando a ellos?

Es un mensaje muy claro el que perciben, y cuando ven que es posible y que el trato es exquisito, inmediatamente la quieren. Nuestro foco está en grandes colectivos y afiliación.

Tenemos acuerdos con empresas, colegios profesionales… que encajan con el perfil medio-alto al que vamos. Para empezar queremos que prueben gratuitamente la tarjeta durante 30 días y a partir de ahí ver la renovación con una propuesta adhoc para ellos.

Durante este tiempo también nos hemos centrado en incentivar el boca a oreja con foodies locales.

Queremos situarnos como una evolución simplificada y más social del “Ticket restaurante” eliminando complejidad en la gestión tanto para la empresa y el restaurante.

Utilizamos dos argumentos de venta en las empresas: un ahorro de costes y/o ofrecer un beneficio a sus empleados para su tiempo libre que en estos tiempos se agradece.

¿No es arriesgado probar el modelo en una sola ciudad? Si no funcionara en Sevilla lo intentaríais en otra?

Hemos comenzado en Sevilla por ser la ciudad donde vivimos y es una ciudad difícil. Se han pulido muchos procesos y preferíamos centrarnos en una única ciudad. La siguiente ciudad será Málaga para potenciar que los socios puedan utilizar la tarjeta en ciudades cercanas. Durante este próximo tiempo integraremos la parte del club de compra privado y venta cruzada que será clave para diferenciarnos antes de entrar en Madrid y Barcelona.

5 respuestas a “Entrevistamos a José Luis Antúnez, co-fundador de Restaurant50”

  1. Muchas gracias Alejandro por el feedback.

    Queremos avanzar sobre todo en el proceso de valoración de los restaurantes. Fijaremos valoraciones que serán sobre todo botones del tipo «me gusta» y «repetiría». No añadiremos comentarios.

    Respecto a la rebaja final, terminaremos incorporando los entrantes y los postres. Sabemos que es muy importante y ya lo tenemos hablado con varios.

    La rebaja en media en estos meses está siendo del 28.7%

  2. Buena iniciativa, les deseo mucha suerte, pero no le veo mucho futuro.

    Como usuario recurrente de El Tenedor, o mejor dicho,como usuario muy recurrente, no veo que me aporte nada nuevo.

    Puntos a tratar:

    1.- El hecho de que se limite el número de restaurantes es una barrera importante. Para mi uno de los principales atractivos de El Tenedor es la rotación y la inclusión de sitios nuevos de forma continuada. Nunca he repetido más de 3 o 4 veces un mismo restaurante de El Tenedor, y he hecho más de 100 reservas. La mayoría son visitas de 1 o 2 ocasiones . Me gusta cambiar, y 20 opciones por ciudad son pocas.

    2.- Otro punto importante es la valoración de los restaurantes. Yo nunca voy a ninguno que tenga menos de un 8, y aquí, para conseguir información, deberia ir a buscar referencias del restaurante (a tripadvisor por ejemplo) por lo que el proceso de decisión se alarga y la experiencia se enturbia. Deberian mejorar esto.

    3.- El reservar por teléfono me parece tedioso, y además no existe una confirmación por escrito de la reserva, lo que da lugar a posible picaresca.

    4.- El descuento realmente no es muy representativo si tenemos en cuenta «La rebaja es en los platos de la carta y no en bebidas, entrantes, menús, tapas o postres». Ningún restaurante de El Tenedor lo ofrece en las bebidas, pero en entrantes y postres es básico. Sino el descuento no llega ni al 20% sobre el total de la cuenta.

    5.- Salvaguardando lo anterior, lo único positivo que veo es que no obliga a consumir un número determinado de platos, y en las cenas se agradece, porque a veces solo apetece cenar un principal por persona, y al final con las ofertas de El Tenedor que hay que pedir primero y segundo, o segundo y postre, te acabas llenando más de lo deseado.

    Espero que no moleste mi punto de vista y que sea tomado como algo constructivo.

    Un saludo desde Madrid.

  3. Buena idea, llevar el sistema de suscripciones a multiples servicios a la vez. Esto es nuevo. Aunque claro, lo suyo seria que fuese gratis. Cosa complicada siendo productos de primera necesidad.