El problema del reparto accionarial entre los fundadores de una startup

En pocos días he conocido la existencia de problemas y tensiones internas por el reparto accionarial entre los fundadores de dos empresas distintas que acaban de recibir inversión. En ambos casos ha sido la entrada de capital externo la que ha provocado que surgieran esas tensiones, seguramente al ver los inversores que el reparto accionarial entre los fundadores de la empresa no era adecuado.

Diego Mariño, fundador de think in grid, que pronto anunciará que ha recibido inversión, lo ha explicado perfectamente en su blog y tengo la idea de que en el caso de la otra empresa ha sucedido algo bastante similar.

Me consta que no hemos sido los primeros en cometer el error de “si somos n socios, a cada uno le corresponde el 100/n de la sociedad”. Ayer, tras 2 años y miles de euros no presupuestados originalmente, pudimos acabar con esta situación (que también era una condición de inversores privados para entrar en la sociedad).

Creo que esta situación se puede estar produciendo en muchos otros proyectos de internet y tecnología. Un grupo muy reducido de personas (entre una y tres) tienen la idea y comienzan a ponerla en marcha, se dejan la piel en ella pero ven que no pueden llegar a todo y deciden dar entrada a otras personas en el proyecto. La forma de «remunerar» a esas nuevas personas es por medio de una participación en el accionariado y ahí es donde llegan los problemas.

Me parece que en ambos casos lo que ha acabado sucediendo es que el/los emprendedores más implicados en el proyecto han tenido que hacerse fuertes y dejar bien claro quién es el precursor del negocio, para esto es imprescindible que esa/esas personas sean los accionistas mayoritarios en la empresa. Una vez hecho esto ha sido cuando en ambos casos los inversores han visto que era el momento de aportar el dinero para hacer crecer los proyectos.

Estoy seguro que muchos de nosotros cuando empezamos un proyecto sin tener una inversión inicial no le damos importancia al reparto accionarial en el proyecto, pero vistos los tiempos que corren y la cantidad de inversiones que estamos viendo en startup’s va siendo hora de que nos lo planteemos si no queremos tener el problema del que acabamos de hablar.

16 respuestas a “El problema del reparto accionarial entre los fundadores de una startup”

  1. Hola, como socio de think in grid me gustaría puntualizar una cosa.

    Es sobre el… «En pocos días he conocido la existencia de problemas y tensiones internas por el reparto accionarial entre los fundadores de dos empresas distintas que acaban de recibir inversión» y el caso práctico de think in grid.

    En nuestro caso, la detección del error de reparto equitativo y el recibir inversión no han provocado ningún tipo de tensión interna. Por suerte, el error fue detectado con mucha anterioridad, y por suerte, primó el sentido común dentro del equipo fundador :). Me imagino que cuando las cosas se hacen transparentes todo es más fácil

    Me imagino que debe ser de más morboso cuando este reajuste accionarial se plantea justo cuando llega la inversión.

  2. Yo estoy ahora mismo con un buen cacao en la cabeza intentando buscar la manera de hacer un contrato privado que garantice el reparto en función de la aportación de cada ‘socio’ en forma de trabajo. En cuanto encontremos financiación, entonces se creará la sociedad con las participaciones que obtengamos del cumplimiento del contrato privado.
    El problema es que no he encontrado ningún ejemplo de contrato privado que nos pueda servir como modelo, y no quiero montar una SL porque no es flexible.
    ¿ Alguien tiene experiencia en este tipo de contratos/acuerdos?

  3. Sin problemas :D

    Al montar la empresa, entramos 5 socios: uno como asesor-business_angel y 4 al mismo nivel. De estos 4, sólo quedamos 2. A uno le recompramos en verano, y al que quedaba, hace 2 días.

    Tras la compraventa a este socio, hicimos una ampliación de capital en la que entraron 2 nuevos business angels.

    Ahora mismo, redondeando:
    85 % – Cofundadores
    10 % – 3 Business angels
    5 % – Empleados

    Y una vez solucionado todo, en cuanto elevemos a público las actas de la compraventa y ampliación, podremos ir a firmar la primera ronda (que lleva meses negociada a la espera de que los cofundadores controlásemos la empresa) .

  4. Todos estos problemas se originan el día de constitución de la sociedad: las acciones se reparten «a priori». Es decir: las tienes antes de haber trabajado (o aportado dinero). Craso error.

    Por ello, no sólo es recomendable no repartir de forma equitativa, sino también no repartir hasta que se haya aportado todo el trabajo o dinero prometido.

    Si no, lo más probable es que veas pasar de largo a inversores (buscando empresas en las que como mínimo no haya una guerra civil entre socios), mientras el plan financiero se te rompe por retrasos y te sobreendeudas para recomprar las acciones que moralmente te pertenecen.