El problema de los blogs con nombre propio

El problema de los blogs con nombre propio es que cuando el éxito llega también llegará gente tan insoportable que te harán decir cosas como estas:

Martin Varsavsky: cansado de leer críticas a mi y a otros emprendedores y en general al espíritu de emprender como creación y específicamente al tema de vender empresas me decidí a hacer este video para responder. Pido disculpas por perder la paciencia pero así me salió.

Enrique Dans: y aquí, opina lo que quieras, que las opiniones, sean en el sentido que sean, son más que bienvenidas. Pero a mí no vengas a decirme lo que tengo que hacer, creer, pensar o escribir, que ya somos todos mayorcitos.

Jesus Encinar: cada vez que pongo alguna entrevista que me han hecho, no falla, en los comentarios siempre alguno va y me critica por «darme importancia» y que «¿quién me he creído que soy?». A esta gente les ruego que tengan en cuenta que tengo amigos que vienen a leer mi blog precisamente para ver lo que he dicho o hecho.

O lo que es lo mismo: este es mi blog, si no te gusta mejor que no vuelvas.

Algunas consideraciones al respecto:

1) Los responsables de blogs muchas veces tenemos un dilema moral al borrar comentarios, creo que para evitar situaciones límite como estas lo mejor es borrar aquellos comentarios que sean anónimos, ofendan al responsable del blog y no aporten nada a la conversación. Claro que no quiero decir que se borren todas las opiniones contrarias al editor del blog, pero si que creo que muchas veces dejamos pasar comentarios de trolls que lo único que hacen es sembrar cizaña y cabrear más al personal.

2) También los responsables del blog tienen algo que hacer al respecto, no quiero aplicar esto a los tres blogs arriba mencionados, pero muchas veces me parece que siendo un poco más moderados se podrían evitar problemas como estos. A veces escribimos en el blog como si estuviéramos hablando con un grupo de amigos y al igual que cuando damos una charla o nos hacen una entrevista evitamos radicalizar nuestras posiciones, quizás también en el blog tendríamos que controlarnos un poco.

3) Responder al troll es totalmente contraproducente, ellos tienen más tiempo y más mala leche que nosotros así que una respuesta puede darles pie a convertir una conversación en una guerra que lo único que va a hacer es cabrearnos y tener que decir que si no le gusta nuestro blog no vuelva. A mi me afecta mucho ponerme a discutir así que lo evito en todo lo posible, creo que más de un blogger debería seguir la misma estrategia para ahorrarse disgutos.

4) Muchas veces echo en falta el apoyo de la comunidad al blogger, cuando se producen ataques injustos. Si que veo muchas veces decir que cada uno hace lo que quiere con su blog y que todo el mundo tiene derecho a expresar su opinión, pero pocas veces cuando alguien se pasa en los comentarios veo que el resto de lectores del blog defiendan al blogger y pongan al troll en su lugar. A veces el colegueo blogosferico se queda en la superficie cuando podría llegar a ser algo realmente bueno para todos.

27 respuestas a “El problema de los blogs con nombre propio”

  1. Apenas he tenido estos problemas.
    Sólo a un gracioso que se le ocurrió sugerir algo de facha.
    Le contesté de tal manera que casi me pidió perdón.

    Otros casos. Se me ocurrió hablar de un beso entre Vanessa Hudgens y Ashley Tisdale (la foto era o es un fake clarísimo). Bueno, creo que ya van por 200 comentarios.
    Cada 15 comentarios salgo a la palestra para rogar que no usen lo de puta, zorra, chingada y cosas parecidas, jajaja.

    Pero ¿a qué vienen las manías de quitar comentarios insultantes de trolls? Yo no tengo ninguna.
    Yo suelo criticar, y si alguien me critica a mí, lo dejo pasar. Pero insultos no.
    En última instancia prefiero que me los dediquen a mí (el lector entiende perfectamente que quien insulta se desautoriza a sí mismo) que a otros que no podrán responder.
    En cierta época pre-electoral soporté una lluvia de alusiones, pero debía ser una señora poco atendida por su marido. Se lo sugerí y ya no ha vuelto.

    En fin, he puesto el mecanismo este del mail (tengo cinco mil entradas y me metían de todo de matute) y estoy encantado.
    Y hemos llegado a un acuerdo fabuloso: Usted insulte lo que quiera y yo no se lo publico. O sí, depende. ¿DE qué depende? depende.

    Bueno, saludos y perdón por la extensión. Pero el tema es interesante.

  2. a.- Los blogs son conversaciones.
    b.- Un post sin comentarios es un monólogo.
    c.- Un post con comentarios es una conversación moderada.
    d.- El blogger es moderador porque es quien invita a la tertulia.
    f.- Para que una conversación sea productiva, necesita ser moderada.

    Comulgo con las puntos 1 y 3. Creo que el blogguer debe moderar, por el bien de la conversación y creo que responder comentarios provocadores no lleva a ninguna parte.
    No estoy tan de acuerdo con los puntos 2 y 4 porque no creo que siendo moderados evitemos a los trolls y no creo que poner en vereda al troll sea competencia de los demas contertulios.

  3. Obviemente no soy ninguno de esos tres cracks, pero tambien he sufrido el mal del troll, con blog personal,…y tambien cai en el contraataque a un comentario anonimo…la primra y la segunda, pero decidi seguir lo que comentas…no luchar, tienen mas tiempo y mas mala leche…asi que a moderar se ha dicho, eso si, sin eliminar opiniones contrarias, solo la mala leche!

    http://www.enriqueburgos.com

  4. El narcisismo siempre provoca rechazo, y es un mecanismo social el manifestar repulsa hacia posturas provocadoras sobre todo cuando personas influenciables o manipulables son victimas de la charlatanería de otros o de su propia ingenuidad. Si no existiesen esas posturas de critica o burla nadie podría cuestionar las arengas de muchos fabuladores y cantamañanas (uy) cuyo único propósito es precisamente provocar y obtener la reacción de personas vulnerables, ya que no consiguen inducir una minima reflexión o planteamiento en personas formadas, y que fuera de este ámbito obtendrían solo burla y desafecto.

    No hay que olvidar que los medios de comunicación siempre han dado alas a los embaucadores, solo hay que recordar el efecto de los telepredicadores en los EE.UU. y la capacidad de cautivar a masas desinformadas y el gran carisma de personas interesadas y poco escrupulosas.

    Calificar de Trolls a cualquier postura critica o reproche disonante, después de exponerse en un medio publico, aparte de demostrar un ego hipertrofiado, es un síntoma precisamente de la necesidad de reconocimiento condicionado que suelen buscar las personas que ambicionan la adulación y la manipulación de la opinión. Pueden ser o no conscientes de ello, pero es bastante evidente para muchas personas. Y no seria raro que alguno soltara un exabrupto.

    Internet proporciona un medio inestimable a las personas que buscan el reconocimiento ajeno o la «catarsis del predicador» tanto como a los que precisamente buscan una posición pasiva y de culto a la personalidad de sus «lideres» o gurús. Es el medio idóneo para poner en contacto ambas actitudes y es obvio que los blogs son unos de los medios de establecimiento de este tipo de vínculos que mayor apogeo experimenta en la actualidad.

    En esas relaciones – buscadas o accidentales – de sumisión y control, siempre pueden aparecer las figuras del observador imparcial – indignado o no- y el competidor por la atención, con razones o sin ellas.

    Pero desde luego muchas veces el que disiente y se indigna en un blog no es por robar protagonismo o el deseo de denigrar a alguien, si no que es precisamente la victima de las imposturas terceros, que simplemente se indigna ya sea por planteamiento estrafalarios del Blogger o por cualquier agañaza para buscar la confrontación o hacerse la victima.

    En los blogs se pueden encontrar habitualmente poses y argumentaciones que en un entorno profesional o adulto de mundo real serian igualmente reprobadas, y tachadas de propaganda o provocación propia de la inmadurez o la necedad. Una de las razones de que las quedadas del «ambiente» sean tan valoradas, aunque sean los cuatro gatos habituales, es que son una forma de autoafirmarse en grupo a la hora de llevar los planteamientos y jerarquías más allá de la esfera de Internet.

    Lo malo es cuando alguna de esas personas que tienen un reputación profesional sólida se tienen que someter al populismo o la predominancia moralista de alguno de estos gurús hindúes y «telepredicadores» que tanto abundan desde la barrera del «café» para todos que se prodiga en los pulpitos digitales. Una cosa es el anonimato, totalmente licito y que preserva la privacidad y el ámbito personal de los individuos, y otra es el culto a la personalidad y el personalismo sintético en un medio socialmente desestructurado como es Internet.

    Los eslóganes rimbombantes y las cruzadas telemáticas son las que producen el rechazo de muchas personas – que lo expresan o no a través del cafetín de comentarios – no el medio, ni mucho menos la tecnología. Y aunque gurús y mesías nos arengan desde cualquier ámbito, Internet permite a los menos sobresalientes alzar la voz por encima de personas valiosas y reconocidas.

    Y si a eso le añadimos la generalizada inmadurez o bisoñez de los asiduos a foros y otras hierbas, y la facilidad con la que personas curtidas, carismáticos, decididos y dominantes manipulan a las personas más jóvenes, tenemos el caldo de cultivo idóneo para alienar a cualquier persona desprevenida fomentando actitudes sectarias y extremistas.

    Si un troll, o la burla, suponen una minima activación de las defensas ante el absurdo o la irracionalidad, el pensamiento débil y el abuso moral de la realidad amplificada electrónicamente que nos trata de convencer de que la mierda huele a rosas, el troll solo es el anticuerpo idealista de todas esas vanidades y jergas que encabronan a muchas personas honestas y coherentes.

  5. Me parece tu post Javier acertadisimo, tienes toda la razon y sobre el punto 2 tiene sus pros y contras aunque yo prefiero ser mas diplomatico aunque de esa manera no expresas tu posicion claramente y ni la puedes defender tu idea tan fuerte pero bueno. Creo que los comentarios que realiza los visitantes si no estan deacuerdo y expresan el por que me parecen perfecto pero mucha gente solo descalifica el trabajo de alguien y no expresan nada, no aportan nada, es muy malo.

  6. Es un tema delicado, pero la verdad que en los tres ejemplos que citas he visto comentarios que no sé cómo se permiten. Por ejemplo, se suele criticar a Martin por censurar, pero es que también deja comentarios que critcan sus posts con muy malos modos, que casi son insultos. Y están ahí, permitidos, no censurados.
    En fin, es difícil marcar una raya clara y separar los que hay que borrar de los que no.

  7. La verdad que tu artículo me deja con ideas enfrentadas. ¿Debemos ser «políticamente correctos» o bien no medir tanto nuestras palabras?

    Si me preguntas mi visión personal, te diría que sin duda no hay que medirse en lo más mínimo. Un blog es un espacio personal, es una manera de comunicarse con el resto del mundo, contando tus experiencias, impresiones, ideas…

    Ahora bien, si me preguntas desde el punto de vista profesional te podría decir que hay que medir muy bien las palabras que digas. En el mundo en el que nos movemos, que quieras o no, siempre conoces a alguien que conoce a alguien que te conoce a ti, quizás sea mejor una postura más neutral para evitar este tipo de cosas. De cualquier forma, no las tengo todas conmigo. Me gusta ser claro cuando hablo, guste o no lo que tenga que decir. Aunque esto, para gente más conocida, se convierte en exponerse públicamente a este tipo de cosas (hay mucha envidia y poca educación).

    Sobre el punto 3 y el punto 4…lamentablemente los veo enfrentados. La estrategia a seguir frente a un troll es precisamente ignorarlo. Si fueras por la calle y alguien te empezara a increpar, no llamarías a tus amigos y les dirías: «oye mira lo que está diciendo este». Y ala, se abre la veda para el linchamiento (merecido o no). Lo que haces, en cualquier caso, es pasar del tema y si la cosa llega más lejos pues ponerlo en conocimiento de las autoridades competentes. Coincido con E. Dans, por tanto. ¿Lo mejor? Medidas de bloqueo y a ver los toros desde la barrera.

    (Siento un comentario tan largo, pero es que el tema tiene su chicha. Saludos)

  8. Pepe (comentario 1):

    se puede leer dos facciones enfrentadas y eso seguro nos enriquece a todos. Lo que no enriquece son comentarios con la única intención de dañar.

    ¿Que facciones enfrentadas hay en los comentarios del ejemplo de Jesús Encinar? “¿quién me he creído que soy?”

  9. ES buen tema, solo que visto desde el lado mediocre del asunto. ( con mediocre no quiero insultar) .

    Si los post de los que mencionaste fuesen menos personales, dejarían de ser interesantes, lo interesante es su opinión (sea erronea o acertada, según el lector).

    Lo interesante son los comentarios para el que blogger, la retroalimentación es VITAL para los bloggers que mencionas, creo que en los comentarios ven ideas, puntos de vista diferentes, exito o rechazo a alguna de sus ideas, en resumen, el blogger de este tipo, se alimenta de los comentarios, si no los tuviera, (aun con los trolls, seguro estoy, dejarían de escribir o escribirían mucho menos.

    Saludos

  10. Esta situación es inherente a un blog donde lo que escribe es la opinión personal sobre un determinado tema, y como siempre, cada uno tiene su opinión, que bien puede ser igual a la de quien escribe o completamente contraria, lo cual no es que sea negativo.

    Lo que hace negativa la opinión contraria, es la forma como algunos lectores la abordan,lo que sucede generalmente cuando un lector no está de acuerdo con lo escrito pero carece de argumentación para demostrar porqué no está de acuerdo y no le queda otro camino que insultar. Algo propio de una persona con poco conocimiento y mínima capacidad argumentativa, razones suficientes para ignorarlos, pues como dice el refrán a palabras necias oídos sordos.

    Saludos!

  11. Menos mal que no soy tan leído por mi parte… pero, aún así, recibo al típico «niño insulto» (dígase Troll), que no viene a aportar una opinión, sino directamente a insultar todo punto que hayas tocado en una entrada (o a mí, directamente).

    Por mi parte, la moderación es realizada «a mano», con el sistema de «si pasas una vez, pasas a futuro» (es decir, quien haya recibido aprobación de al menos un comentario, los demás comentarios que provengan de la misma máquina con los mismos datos, pasarán sin moderación…). Con este sistema garantizo que quienes aportan algo, sean atendidos bien…, con la excepción de los que llegan por primera vez, los cuales deberán pasar una prueba inicial (su primer comentario aprobado).

    En el blog de Enrique y Martín, he visto insultos hacia su persona como también a su forma de pensar… siendo lo último algo propio de la opinión, pero lo primero… ya inaceptable (no creo que nadie espere una crítica por -como es- sino por -como piensa-, en todo caso).

    Finalmente, decir que el apoyo de otros bloggers (Punto 4), no se da en muchas ocasiones, por el mero hecho de intentar maximizar el conflicto (normalmente el troll trasladará su ataque a todo blog que haya comentado en contra de él, si tiene tiempo…), y porque además es una forma de alimentarlo (feed the troll). Si es una pelea de opiniones… y no estás diciendo que el mundo es cuadrado, siempre habrá alguien que te ayude.

    Saludos,
    Federico Almada

  12. Ya que hablas de blogs con nombre propio, yo que no soy ni seré nunca un troll y los borraría de entrada sin ningún dilema ético ni moral; si tengo que decir que lo que me disgusta de blogs más que de nombre propio diría conocidos, es que algunas veces tiran la piedra y solo contestan a quien quieren o les interesa (que tienen todo su derecho).Para mi ningunear a alguien del que has citado en tu post original y que te contesta directamente con su opinión, es como mínimo despectivo.

    Aunque nunca esté de acuerdo en insultar, troles, destrucción por método, acosos y derribo .. Pienso que esas actitudes nacen por la impotencia de ser escuchados o respondidos!
    Ahí lo dejo como reflexión ;)

  13. Angel María, el nombre propio le da al blog un carácter tan personal que para la gente es un paso más que en un blog personal con un nombre diferente. Por ejemplo, no he visto problemas de este tipo de blogs personales y muy populares como Mangas Verdes, Ecuaderno o Denken Über.

    Se puede ser popular sin llegar a estos problemas? supongo que si, pero callando muchas cosas de las que se querrían decir.

  14. Empiezo a no tener claro eso de que el troll siempre gana. Ellos tendrán tiempo y mala leche, pero nosotros tenemos los filtros por IP, los de palabras, y el botón de borrar. Nada frustra más a un troll que intentar una y otra vez soltar su basura, y no ser capaz. O que lo consigan, y el comentario sólo esté unos minutos a la vista en el blog. Y entonces es cuando empiezan con el síndrome ese de «eres un censurador, porque me borras los comentarios en los que te insulto». He tenido tipos intentando durante toda una tarde comentar con diferentes nicks, desde diferentes IPs, hasta desesperarse, y verlo desde este lado de la barrera tiene hasta un punto sádico :-)

  15. Discrepo del punto 2. Si fueran más moderados, no tendrían tantos trolls, pero tampoco tendrían tantos lectores.

    El que lee un blog no busca una información seria y ponderada, sino la opinión sesgada de alguien que tiene opiniones fuertes. Entonces uno está a favor o en contra, y se larga, se suscribe, comenta o escriba otra entrada en su propio blog, y así se desarrolla la conversación.

  16. Niego la mayor. Este comentario parte de la base de que el que discrepa con sorna o mala leche nunca tiene razón.

    Y luego mercantilmente me parece o bien de una ceguera apasionante o de una calculada indignación. A mí los artículos que más me gustan son los que se prestan a una batalla entre dos facciones claramente identificadas. Y viendo el número de comentarios que suele haber puede que no sea el único que piense así…