El auge de los portales de comparación

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A día de hoy el sector de los comparadores está en pleno auge. Encontramos comparadores de todo tipo de productos. Desde comparadores de viajes o seguros, que fueron los pioneros hace ya casi una década, hasta otros de productos mucho más extraños. Pulsómetros, proyectos solidarios de ONGs, supermercados, productos financieros, mensajería, telefonía, fibra óptica y casi cualquier sector que se nos ocurra, cuenta con uno o varios comparadores de referencia. Esto ha conllevado un cambio en los hábitos de consumo que poco a poco se va popularizando. Ahora se busca en casa, se compara, y a veces se termina en la tienda física y otras se contrata por internet. La tendencia nos lleva a un auge continuo del ecommerce que va de la mano del triunfo de los portales de comparación online.

Este proceso se ha producido en nuestro país en el último lustro. Antes de ese momento había muy pocos comparadores operando en el país, destacando eDreams, que empezó en el 2000 y que actuaba a nivel internacional. Durante esos años aún había miedo a comprar online y esto se traducía en un despegue mucho más lento de los comparadores.

Frente a la situación en el mercado español, en país como Alemania, Estados Unidos o Reino Unido había un mercado de comercio electrónico mucho más consolidado. En estos países los comparadores lograban beneficios anuales de decenas de millones de euros pero también tenían que competir de forma muy agresiva para conseguir mantenerse. En ese momento algunos de los grandes comparadores en el extranjero fijaron su mirada en España, sabiendo que la expansión del ecommerce acabaría llegando y el negocio de los comparadores despegaría sin demasiada competencia. Especialmente en sectores ajenos a los seguros y los viajes, que sí que tenían copado nuestro mercado.

Un ejemplo de este proceso que se dio en varios sectores lo vemos en el comparador inglés Broadbandchoices.co.uk, especializado en telefonía e internet. Este sector, uno de los más complicados del país, presentaba los mayores índices de desconfianza por parte de los usuarios y la reputación de las compañías telefónicas dejaba mucho que desear. En esos momentos era bastante difícil descubrir cuál era el precio real de un contrato con cualquier operador, al tener que sumar cuota de línea, IVA, distintas promociones, etc… Había por tanto, una oportunidad de oro para hacer negocio haciendo un servicio que debía tener demanda.

Así nació Comparaiso, el comparador líder del sector, ejemplo claro de la segunda hornada de comparadores que llegaron y se han desarrollado en España de la mano de grupos empresariales extranjeros, que contaban con la capacidad económica suficiente para invertir hasta que llegaran los primeros beneficios. En 2015 alcanzaron un millón de visitas mensuales, y con más de tres millones de personas que han contactado con un operador tras usar la página, se ha convertido en un ejemplo paradigmático de este auge que llega de fuera.