¿Debes atender tu negocio en vacaciones?

Agosto es el mes por excelencia para tomarse una vacaciones así que hoy que empieza el mes me ha parecido buena idea escribir sobre las vacaciones del profesional y del emprendedor. La mayoría de los profesionales autónomos y directores de sus pequeños negocios responderán rápidamente que sí deben atender su negocio en vacaciones, pero no vayamos tan deprisa.

Nuestras vacaciones son necesarias para nuestro negocio. No voy a decir los tópicos de que es necesario desconectar y cambiar de aires, lo mejor es ver los beneficios que supone el que tengamos unas vacaciones importantes en algún período del año como puede ser el verano (siempre desde mi punto de vista). Además, afortunadamente la mayoría de nuestros clientes también se irán de vacaciones:

  • disponer de vacaciones es una recompensa al trabajo, no mereces quedarte sin tu recompensa. Aunque disfrutes de tu trabajo y eso sea en sí mismo una recompensa, la parte vacacional aporta un plus de satisfacción que ayuda a afrontar los retos de tu negocio que están por venir.
  • a tu mente le viene bien la variabilidad, para no convertirse en una máquina rutinaria. Hacer cosas diferentes como en las vacaciones aporta frescura a tu mente.
  • con tiempo de relax y distracción podrás pensar sin presión en cuestiones relacionadas con tu negocio que te darán ideas de cambios y mejoras para llevar a cabo a tu vuelta, y eso mientras tomas el sol o paseas por el campo.
  • en caso de que le tengas que dedicar algo de tiempo (muy poco, ver más abajo) aprenderás a gestionar determiandas cosas de manera rápida y eficiente, lo que te será útil en tu tiempo de trabajo ordinario.

Como muchos estarán pensando que no pueden estar desconectados de su trabajo porque alguien tiene que estar alerta por si surge algo importante, algunas ayudas para gestionar una conectividad limitada a nuestro negocio durante las vacaciones:

  • delega: que sea otra persona la que se ocupe de las incidencias, atender a los clientes que no se hayan ido de vacaciones o cualquier cosa que surja. En el día a día tienes que enseñar y aprender a no ser imprescindible.
  • respondedor automático de correo: para todo el correo electrónico que te llegue una respuesta automática de no disponibilidad disminuirá la presión de tus remitentes.
  • atiende los mensajes de trabajo sólo durante una hora al día: ponte un límite, y una hora al día parece más que razonable.
  • si dedicas esa hora al día al trabajo, preferentemente hacia el final del día: una vez hayas dado respuesta a las cuestiones que hayan surgido durante el día puedes contar con que hasta el día siguiente no te van a volver a contactar por la misma incidencia. ¡Ah! y esto aplica también al guasap.

Así que si estás leyendo esto espero que te vayas de vacaciones y que las disfrutes.