Deberían unirse. Otra vez

Hace cosa de cuatro años que publiqué un artículo hablando sobre las webs para compartir coche, antes de que se se hiciera popular el concepto de consumo colaborativo y donde exponía la necesidad de que las muchas webs que habían surgido sobre este tema unieran fuerzas para lograr cambiar los hábitos de la gente que hasta entonces no estaba interesada en compartir coche. Mientras que en España surgian unos cuantos proyectos de este tipo en Francia había una empresa que estaba trabajando duro para encontrar la forma de que la gente compartiera coche para ir a trabajar o para viajar. Esa empresa era Blablacar que había encontrado la palanca para que la gente usara su servicio, por medio de llegar a acuerdos con grandes empresas que incentivaban a sus trabajadores para que compartieran coche en sus desplazamientos hasta el trabajo. Además en ese momento las empresas de consumo colaborativo que habían encontrado la palanca para que la gente usara su servicio, encontraron también el punto de apoyo necesario para apoyar la palanca y lograr el gran reto de cambiar los hábitos de la gente. Mientras yo pensaba que era necesario unir fuerzas, que muchos empujaran esa gran roca que está formada por la pereza de la gente para hacer cosas nuevas por muy buenas que sean, un emprendedor trabajaba para construir la palanca que le ayudaría a mover la roca con mucho menos esfuerzo y mejores resultados.

Con el crowdfunding en España nos encontramos una situación similar, en lo que a la aparición de multitud de webs dedicadas a gestionar la financiación colectiva, con pioneros en España como Lanzanos y hasta 60 plataformas para que la gente con ideas consiga los apoyos necesarios para hacerlas realidad. Ahora me pregunto si deberían unirse todas estas plataformas de crowdfunding para juntas impulsar un movimiento social de apoyo a las ideas de creadores y emprendedores, como se está produciendo en otros países que cuentan con plataformas de gran éxito como Kickstarter e Indiegogo. Lo que está claro es que viene genial que haya tanta gente empujando para hacer del crowdfunding una opción real en nuestro país para la puesta en marcha de proyectos. Lo que ya no tengo claro es que esa unión pueda lograr el objetivo o más bien deberíamos trabajar para encontrar la palanca que facilite las cosas y haga que el crowdfunding despegue en nuestro mercado. Una posible palanca podrían ser los incentivos fiscales para los inversores y mecenas que participan en campañas de crowdfunding, pero tal y como están las cosas a nivel político dudo mucho que esto pueda suceder en el corto o medio plazo. Quizás la esperanza pueda venir como en otras ocasiones de Europa, donde quizás sean más proclives a este tipo de iniciativas.

En todo caso vamos a estar muy pendientes de todas las novedades que se produzcan en el mundo del crowdfunding y sobre todo vamos a seguir apoyando en la medida de nuestras posibilidades, ya sea en la difusión de proyectos que buscan apoyos a través de la financiación colectiva o a través de charlas o cursos que es algo que cada vez despierta más interés por parte de emprendedores y empresas.