Comunicaciones electrónicas certificadas, comunicaciones con valor legal

lleidanetArtículo escrito por Manel Cervera Díaz, Director de Desarrollo de Negocio de Lleida.net

Las empresas y las personas necesitamos entornos ágiles y seguros para comunicarnos. No todas las formas de comunicarnos son ágiles y no todas son seguras y nos proporcionan evidencias de las comunicaciones realizadas.

¿Ya has oído hablar de las comunicaciones electrónicas certificadas?

Las comunicaciones electrónicas certificadas son un tipo de comunicación establecida por medios telemáticos en la que una tercera parte, ajena a la comunicación, da fe de que se ha producido dicha comunicación. Éstas pueden ser el SMS y el e-mail. El funcionamiento para el usuario es tan sencillo como enviar un SMS o un e-mail normales. El servicio procesa el mensaje y sella la comunicación. De este modo se certifica, con un sellado de tiempo y una firma digital, que ese mensaje procedente de A con destino B y con ese contenido se remitió ese día a esa hora. Esa información sirve como evidencia de la comunicación y podrá usarse como prueba en un juicio, si fuera necesario.

Este tipo de comunicaciones son certificadas por los denominados “terceros de confianza”, empresas que ajenas a las partes, ofrecen la forma de obtener una evidencia de esa comunicación. Esta figura está recogida en el artículo 24 de la LSSICE. Dicha evidencia, constituye una prueba documental como cualquier otra en juicio, y su valor dependerá de la robustez de las medidas de certificación que la acompañen.

¿Con qué comunicaciones fehacientes se contaba antes de la llegada de las comunicaciones electrónicas certificadas?

Antes de las comunicaciones electrónicas certificadas, las únicas alternativas para realizar una comunicación fehaciente eran el burofax y el acta notarial con sus consecuentes costes y tiempos de gestión.

La carta certificada o el fax no se pueden considerar comunicaciones fehacientes porque dejan una evidencia débil de la comunicación. Así mismo, otras comunicaciones electrónicas convencionales, como el e-mail, son fácilmente manipulables, lo que supone que sea muy sencilla su impugnación, en un procedimiento judicial.

¿Por qué realizar comunicaciones fehacientes?

Si pensamos en el burofax nos vendrán a la cabeza situaciones de conflicto entre propietario e inquilino, reclamaciones de cantidades, rescisiones de contratos…

Es el tipo de comunicación que se realizan cuando ya se han agotado otras vías para llegar a un acuerdo y previamente a cualquier acción judicial.

Una situación muy clara en la que podríamos hacer uso de una comunicación fehaciente es la reclamación de una factura. Para esto, enviar un burofax podría parecer una medida excesiva. Sin embargo, una llamada telefónica, enviar un fax o un e-mail no nos darían una evidencia o ésta sería muy débil si hubiera que emprender a alguna acción judicial. Así, si se quiere hacer una reclamación y obtener una evidencia, de manera que el deudor no pueda alegar desconocimiento, realizando una comunicación electrónica certificada, la comunicación tendría valor legal.

Las comunicaciones electrónicas certificadas permiten aunar la agilidad del e-mail, el SMS o cualquier otra comunicación por vía electrónica, su capacidad de ubicuidad y asincronismo, el ahorro de costes de papel y tiempos de gestión y la validez legal de las comunicaciones fehacientes.


Lleida.net es la primera operadora certificadora, una empresa de referencia en el campo de las comunicaciones electrónicas certificadas y de las telecomunicaciones cuya misión es aportar seguridad, confianza, eficacia y rentabilidad a las comunicaciones de empresas, administraciones públicas y particulares.