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Inversión en startups: los business angels, riesgos y métricas.

Inversión en startups: los business angels, riesgos y métricas.

Hace mucho tiempo que quería escribir este post, estoy hablando de varios años. Desde que en 2009 conocí de cerca el mundo de la inversión en startups tecnológicas no ha dejado de interesarme. Lo he visto desde dentro y luego desde la barrera, he ganado experiencia propia y ajena. Aquí quiero destilar todo eso y ofrecerlo a quien pueda interesar, desde mi punto de vista a una mayoría de emprendedores e inversores que empiezan en este mundo. Leyendo esto quizá se ahorren unos cuantos tropiezos, dolores de cabeza, lloros y males mayores, ya nos los hemos pegado los demás y el ahorro no es pequeño. A lo largo del texto, te llevará media horita leerlo, iré cambiando de interlocutor entre inversor y emprendedor, espero que aporte a ambos. Si quieres comentar algo me podrás encontrar en @marianotl

Voy a tratar de centrarme en lo más práctico y en lo que más ha llamado la atención de las conversaciones que siempre tengo con unos y otros. Empezaré diciendo lo que parece que más nos cuesta entender a los emprendedores que buscamos inversión, que las startups, como casi cualquier empresa, tienen 4 riesgos fundamentales que se suceden en el tiempo: el equipo, el producto, el mercado y el crecimiento. Después hablaré de problemas comunes que no siempre se comentan, de los economics de los business angels y su problemática y, finalmente, unas líneas sobre valoraciones y aceleradoras.

Antes de comentar cada riesgo también quiero compartir otro tipo de selección de riesgos que enumeran otras personas: idea, equipo, modelo de negocio, inversión y timming. Si quieres te invito a escuchar esta pequeña charla ted (inglés) sobre estos riesgos, verás cómo señalan que, con mucha diferencia, la clave es el timming y luego, a cierta distancia, el equipo. En cierto modo, ese timming sería la clave intrínseca del ansiado product&market fit.

Sin ánimo de ser exhaustivo aquí va mi reflexión:

Riesgo equipo: el primero que surge cuando se quiere montar una startup, debes rodearte de los mejores y asegurarte de que sean complementarios a ti. Ni todo ingenieros ni todo MBAs. Ya que te pones, que tengáis superpoderes diferentes y así cubrís todo lo que hace falta. No es lo mismo un equipo de gente talludita con años de experiencia y conociéndose desde hace tiempo que gente sin experiencia y subcontratando el core de la tecnología con un tercero. Aquí estamos empezando a formar lo que luego será la startup y aquí solo puede invertir el propio equipo fundador: sus ahorros y quizá sus abnegadas familias.

Riesgo producto: aquí empezamos a crear algo, que esté basado en necesidades de mercado o solo en una idea feliz es la clave. Quién dice que eso tiene sentido? Tú o mucha gente? Dónde está esa validación? Cuánta gente dices que está haciendo fila por la noche y lloviendo esperando a que abran las taquillas? Esa es la clave. Validación. Pero no por los inversores, por ti mismo, por tu equipo, por todo el tiempo que vais a invertir. Procura no autoengañarte. Te aviso que es un mal endémico entre los fundadores pero hay veces que se cura. En esta fase lo normal es que pueda ayudarte alguna aceleradora y poco más. El riesgo es tan alto que ni te lo imaginas. Tú lo verás clarísimo pero el cristal con el que lo miras solo lo llevas puesto tú. Esta fase es en la que la mayoría de emprendedores nos ponemos a buscar dinero. Y en esta fase solo consiguen dinero los que lo tienen muy cerca o los que previamente en su historial han demostrado mucho y se les supone una capacidad sobrenatural. Esa suposición puede estar equivocada, por supuesto, pero aquí se supone que rendimientos pasados pueden aumentar las probabilidades de los futuros. Con el producto puede haber tantos riesgos que son casi innumerables. Un poco más adelante enumero algunos habituales.

Riesgo mercado: en esta fase, si los astros se han alineado, empezamos a vender algo. Alguien quiere comprar lo que hemos hecho. Pero claro… hay que ver cuánto paga, cuándo paga y si realmente paga. Aquí viene el segundo autoengaño que, además, tratamos de trasladar a los de fuera diciendo que tenemos clientes cuando en realidad son usuarios. Beber cerveza gratis se nos da bien a casi cualquiera, pagar la ronda empieza a ser más complicado. Aquí es donde el espacio-tiempo se curva y todo se hace esperar, los ingresos tardan, los gastos se aceleran, y la tensión se dispara: la de caja y la sanguínea. Empezamos a llevar tiempo sin pasta, sin cobrar, ha pasado año y medio y esto no tiene pinta de ir más rápido… las tropas se empiezan a desmoralizar y los entornos familiares de las tropas empiezan a decir que si ya vale de jugar a emprender y nos ponemos a buscar algo que aporte dineros.

Lo normal aquí es que los emprendedores nos paseemos por todos los desfiles que hay en España, los locales, autonómicos y nacionales. Sin tener prácticamente nada nos ponemos a buscar a desconocidos que arriesguen su dinero por algo que nosotros vemos claro (más o menos) pero que no se sustenta en nada. Es tremendo si lo piensas pero para la mente de los emprendedores es tan evidente que nadie nos hará bajarnos del burro y, el que lo intente, saldrá trasquilado por tratar de hacernos entrar en razón. En esos desfiles podemos ver de todo. Luego piensas un poco, te enteras un poco y ves que no tiene mucho sentido que alguien haga algo gratis, que prometa llevar a business angels (en inglés todo mola mucho más) sin ganar nada. Nadie parece entender que en una ciudad pequeña no exista de eso y que la red de business angels que se ha creado solo existe porque dieron una subvención para crearla, alguien se ha ganado unos dineros haciéndolo y todos los que están ahí están más para dejarse ver, algunos sinceros de verdad quieren aprender, pero ninguno está para abrir la cartera. Hay excepciones con gente estupenda, está claro, pero la mayoría no te servirán de mucho. Haz una simple comprobación previa: pregunta cuántas inversiones, de qué cantidades y en qué empresas las han hecho en los últimos 12 meses, a ver qué te parece lo que ves (y si ves alguna inversión que te parece que la ha hecho un mono con pistolas, quizá no sean los inversores que mejor te vengan). Y, ojo, en las ciudades grandes, los nombres más conocidos, los inversores de verdad van a estos saraos para poder encontrarse con sus colegas, para dejarse ver (es su trabajo) y hacer relaciones. A la mayoría de sitios van por hacer un favor al organizador, ellos saben que no es, en absoluto, una forma óptima de llegar a proyectos. Igualmente digo que hay redes estupendas con verdaderos inversores y que hacen las cosas muy bien, verás que por lo general llevan ya unos cuantos añitos en esto. Pero… el emprendedor que todavía no sabe muy bien cómo funciona todo (todos hemos estado ahí… todos), sigue la corriente y pierde 12 meses haciendo el roadshow por ninguna parte, perdiendo el tiempo con gente que no debería, retocando mil y una veces su plan de negocio, trabajando sin descanso para cumplir las peticiones de indeseables inversores que no lo son y que nunca invertirán pero hacen perder el tiempo a unos y otros. Y, lo peor, lo que te parece bueno en realidad es malísimo: los inversores de verdad te ven en cincuenta sitios, comentan entre ellos que aquello ya huele (como la comida podrida), y cuchichean sobre el sinsentido de tu gesta. Ese cuchicheo estará entre la risa condescendiente de unos y la media sonrisa compasiva de otros. Parece mentira que algo que puede parecer evidente para unos sea tan difícil de ver o entender para los emprendedores cuando estamos en faena. En lugar de eso, más valía que nos dedicásemos a vender, a conseguir clientes y, si nos descuidamos, a conseguir facturar y ganar dinero sin inversores. Todo esto es jodidamente fácil decirlo pero cuando estás ahí es muy difícil verlo. Te obcecas con los inversores y parece que son los cantos de sirena que hacen hundir el barco chocando con las rocas mientras podías haber remado sin más y dejarte de historias.

Esto no es siempre así de sencillo: déjate de inversores y ponte a vender, no. La mayoría de las veces viene obligado porque con lo que tienes no puedes (o no sabes que puedes) ponerte a vender uno a uno. Es difícil (para un emprendedor es lo más fácil) pensar que si no puedes ir a buscar clientes, te pongas a buscar inversores. Esos inversores tienen que pensar a mucho más largo plazo, no tienen en absoluto un retorno inmediato, como podría tener un cliente, pero esperamos que confíen más que ese propio cliente. Esto en empresas que necesitan un crecimiento brutal, que su ingreso unitario es mínimo y necesitan volumen, es muy común y, por eso, fracasan tantísimas en esta fase. Van a buscar inversores sin tener claro cómo conseguir clientes, qué fórmulas de marketing funcionan, costes de adquisición y, alucina vecina!! sin modelo de negocio. Oye, primero vamos a hacerlo grande, quememos pasta y luego ya veremos. Y esto te lo dice gente que parece normal. En serio. Aquí los más estupendos se reirán y dirán que menuda insensatez pero… la realidad es que ninguno hemos nacido aprendidos y como parece que en otros países atan los perros con longanizas, algunos nos lo hemos creído en algún momento. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Que tire la primera piedra el que quiera pero ojo no se le vean las cicatrices en el intento.

Dicho esto, es una faena, por no decir putada, pero es lo que hay. No sabemos de todo, no conocemos este terreno, hablamos de oídas y nos creemos lo que leemos. El sector no es transparente, no hay información de verdad pero poco a poco esto parece que se va curando y hay cada vez más gente que aporta cosas valiosas y nos dejamos de tonterías.

Como con el Acuarius, me he venido arriba, la he liado un poco y me dejaba el riesgo de crecimiento. En esta fase ya hemos superado el de mercado, ya hemos vendido algo, parece que tiene sentido lo que hacemos, pinta bien pero tenemos que conseguir que esto crezca, tenemos que conseguir encontrar alguna palanca para que esto arda a más velocidad, dónde está el agujero por donde hay que meterle la gasolina? En estos casos te encuentras con historias como: “hemos vendido esto o hemos conseguido tantos usuarios sin hacer nada de marketing”. Cojonudo colega, ambos sabemos que me estás engañando, te lo has currado a muerte pero no tenías dinero para pagar y te las has ingeniado para hacer otras cosas. Esa frase suele parecer algo bueno pero ya vemos que quizá no, suele contener dos problemas: o bien no sabes qué has hecho y has conseguido clientes de verdad o has hecho muchas cosas pero sin pagar. En el primer caso, si no sabes qué has hecho, tienes el problema de que no sabes cómo replicarlo, ni idea de cómo volverlo a hacer. En el segundo caso, has hecho mucho pero no es escalable porque no puedes volver a fusilar a todos tus amigos y familia para que compartan en redes todo lo que les pasas.

En cualquier caso, este momento de riesgo crecimiento es en el que suelen invertir los primeros business angels, los más arriesgados, porque el riesgo sigue siendo infinito. Conforme empieces a obtener esas palancas por las que crecer, por las que escalar, por las que echar gasolina para acelerar, será más fácil que haya inversores que inviertan. Hasta ese momento estabas buscando que un desconocido hiciese una apuesta y los inversores no suelen hacer esas cosas.

Deja de invertir mil horas en un excel que te has inventado en base a unas premisas falsas (assumptions mola más, perdón) y muy lejanas a la realidad. Deja de retocarlo y que luego siempre contenga fallos. Deja de hacer eso porque luego, encima, es imposible explicarlo. Hay un inversor muy conocido y que lleva muchos años con éxitos que no se cansa de repetir que las cuentas se deben hacer con una calculadora, pero de las de bolsillo eh!, nada de cosas complicadas. Cuánto te cuesta conseguir un cliente, qué tienes que hacer para conseguirlo, cómo puedes hacerlo más rápido, qué te cuesta producir lo que haces y otras cien mil cosas más. Pero las primeras 4 preguntas hay que responderlas de forma fácil, de forma probada, es decir, en base a datos, no opiniones. Eso solo se puede hacer una vez superados los primeros 3,5 riesgos. Buscar inversión demasiado pronto es buscar apuestas y aquí de eso no tenemos. Aquí hay dinero, muchísimo dinero pero para ese crecimiento. Como leía hace poco: el capital riesgo se ha convertido en capital product-market fit. Si te paras a pensarlo es lógico. Lo otro, insisto, son apuestas.

En Silicon Valley, the bay area o como quieras llamarlo, tampoco es que hagan eso de apostar. Si te fijas, cuando hay una inversión semilla en una empresa y le sueltan unos milloncejos, tampoco te creas que es mucho ni que lo hacen a ojo. Primero, todo cuesta un huevo más. Los 200k€ que se buscan aquí para la primera ronda, tarifa plana por cierto, suele tener su explicación en tener oxígeno para unos 18 meses. Grosso modo. Los milloncejos de allí sirven para lo mismo. Además, si te fijas, cuando le dan esos dineros a un equipo, si te paras a mirar el equipo, o son gente de Stanford, o de la Ivy League, o llevan años en Google, Facebook, Amazon, etc. o cosas así. Pero los perros siguen lejos de las longanizas. Ojo, que locos hay por todas partes eh, pero…

Mencionados los riesgos de una startup, es decir, los riesgos para alcanzar una viabilidad de empresa, ahora voy con los riesgos de invertir en ellas. Parece que fuesen los mismos pero no, son acumulativos, estos son de regalo y no suelen imaginarse si no los has vivido o te lo cuenta el pobre que los ha sufrido.

  • Los equipos se cabrean, Los equipos se rompen. Las parejas discuten. Las familias necesitan dinero para vivir y si todo se alarga igual hay que dejar la startup antes de tiempo. Aquí viene pintiparado (mención cinéfila para los amantes de “Amanece que nos es poco”, gente inteligente toda ella) el post que escribí sobre los pactos de socios, busca la cláusula de vesting que es lo mejor que harás en tu vida. No exagero.

 

  • Los productos que se pretenden hacer quizá no se puedan hacer. Por problemas legales, por patentes, por timming, por tecnología, por time to market, por mil cosas. Llegas a una barrera que no puedes superar sin dinero, recursos, personas o lo que sea. No estaba previsto y nos quedamos a medias.

 

  • Conseguir clientes es la puta clave (perdón). Hacer productos es algo que puedes más o menos planificar puesto que, aunque exista el riesgo anterior, dependes generalmente de ti y de tu equipo para conseguirlo. La startup habitual se centra en producto, ni siquiera en solucionar un problema, y luego deja lo de averiguar cómo conseguir clientes para luego. El marketing. La pinta que tengan los costes de captación y tu capacidad de ejecución son la clave. Un inversor invierte en eso. No digas que luego vas a contratar a alguien de marketing o que tienes a un becario, no jodas. Una empresa va de vender. Lo de que puedes hacer algo tan estupendo que la gente vendrá como loca a por ello puede funcionar a un puñado de genios o a un puñado de startups con usuarios pero no clientes. Que vengan solos está la rehostia de lejos a que vengan solos y paguen por lo que haces.

 

  • Una startup que vaya bien puede truncarse porque empiezan a dispararse los costes de captación. La competencia empieza a aparecer, capta dinero y se pone a invertir causando inflación en los precios del marketing. Eso hace que los que puedan resistirlo quizá triunfen pero los que vayan justos de cartera morirán. Todo puede ir genial y que luego se tuerza.

 

  • Un inversor que invierta al principio y que, a priori, tenga las mismas condiciones y potencial beneficio que los emprendedores, puede salir trasquilado a mitad de camino. Ojo!!! incluso cuando la compañía va estupendamente. Aquí revisa en el enlace anterior sobre el pacto de socios en cuanto a las cláusulas de arrastre, acompañamiento y posibles ampliaciones de capital que diluyan a la nada a ese inversor mientras que aseguren opciones futuras a los emprendedores. Y quizá el inversor no haya podido decir ni mú en todo el proceso porque no tiene capacidad según el pacto de socios. Todos los inversores invierten en el equipo y se fían de los emprendedores pero la vida es muy larga y las condiciones de los inversores futuros son inciertas.

 

  • Puede llegar un inversor en el futuro que ponga una cláusula de liquidación preferente, no dilución o lo que sea que rompa en mil pedazos las posibilidades de retornos de ese inversor inicial. Llegar a las rondas de inversión con el agua al cuello, sin oxígeno y con una fuerza negociadora casi inexistente hace que en las grandes ligas te chupen la sangre y, si no quieres firmar, toca cerrar, echar a todo el mundo a la calle, asumir una quiebra y que todo el mundo pierda todo, así que… mejor firmar. Luego cuando llega el exit los inversores iniciales y los emprendedores ven como la mayoría se va en los cheques de otros.

 

  • Puede haber un exit de la empresa cojonudo para los emprendedores pero muy limitado para los inversores iniciales. Resulta que era la única compañía que iba bien en el portfolio del inversor (en caso de que tenga portfolio variado) y encima hacen un exit temprano que le da un múltiplo con el que no cubre casi nada del resto de inversiones en startups fallidas.

 

  • Nuestra historia española de exits está llena de casos difíciles y mires por donde mires en el mundo pasan cosas similares. Es normal que para llegar a un exit donde todo parece luz y color en los medios, se hayan pasado penurias, momentos infernales, insomnio, despidos, llegar a firmar una ronda de inversión sin tener dinero en el banco ni para las nóminas del mes en curso, estar a punto de firmar una ronda de inversión que salve la empresa o incluso estar a punto de venderla y que se echen atrás la noche antes, tener compromisos de varios inversores y que se te vayan cayendo uno a uno poco antes de llegar a notario y después de meses de negociaciones, etc. Cosas así, historias para no dormir son más habituales que excepcionales. Construir una empresa de millones no es algo que pueda hacer cualquiera ni que sea un camino de rosas.

 

  • Una ronda muy sobrevalorada, es decir, a valoración muy alta, puede ser un gran titular en la prensa startupil pero quizá no sea algo bueno en absoluto para la startup. Una posible consecuencia, si todo no va como esperamos, sería una dificultad enorme para conseguir futuras rondas a valoraciones superiores, quizá haya que hacer un downround (ronda de inversión a una valoración inferior que la ronda anterior) y ahí es donde vienen las tensiones y las diluciones monstruosas. Una valoración debe ser razonable para ambas partes.

 

  • Y, por último, aunque seguro que podríamos poner aquí muchos más, está la inesperada llamada del fisco. Cuando el inversor llega al momento del exit se puede dar cuenta que, lo que parecía una operación estupenda, quitándole impuestos se queda en algo no tan estupendo. Muchas operaciones no se llevan a cabo por esto, porque hace falta más dinero para que compense a todos. Quizá se pierda un tren que no vuelva. Mucho ojo con eso y que todos se asesoren bien antes de hacer una inversión para ver cuál es la mejor forma, fiscalmente eficiente, para hacerlo.

 

Y llegados a este punto vienen las métricas de los abnegados business angels. Como decía, llevaba años con ganas de escribir sobre esto porque siempre que lo contaba la gente me miraba raro. Lo que se decía por ahí era incompleto o incluso falso. Abrió el melón hace un tiempo Samuel Gil de JME con un gran post “Meaninigful VC Exits” y luego Pablo Ventura de Kfund profundizó con otro gran post “Cap tables y rondas, ¿a qué deberías aspirar?” . También hace unos días Jesús Monleón ponía en twitter “Three Core Principles of Venture Capital Portfolio Strategy“. El caso es que en ellos el foco está en los VC (venture capital=capital riesgo) de cierto tamaño y que invierten en fases posteriores a los business angels cuando la startup ya tiene mejor pinta. Ya no está recién levantada, ahora ya está duchada y bien peinada. O algo así. El riesgo todavía es brutal pero… un poco menor que para los business angels. Aquí siempre se dice que a un inversor siempre le parece un apostador el inversor que invierte en rondas anteriores no? bueno, fuera bromas, las estadísticas dicen que a los VC se les mueren menos de la mitad de las startups, que de la otra mitad sacarán algo de dinero y que de unas pocas sacarán mucho. Ahí está su clave, en la estadística y en dar con uno o dos cohetes entre 20 o 30 startups que tenían una pinta estupenda. La norma es la “power law” o los “home-runs”, es decir, que una o dos inversiones que sean un verdadero cohete serán las que marquen el resultado del fondo, la polarización es máxima. (recordemos que la gran mayoría de los fondos no es que no sean rentables sino que devuelven menos de lo captado). Casi nada con lo difícil que es este negocio. Encima, alucina!!, lo tienen que hacer con un horizonte temporal de varios años, entre 5 y 7 años para hacernos una idea. Con todos los males y plagas que pueden ocurrir en ese tiempo y con todo lo que puede cambiar el mercado, la tecnología, la sociedad y la economía en ese periodo.

Bueno, pues con todo y con eso, están en una posición privilegiadísima con respecto a los buenos de los business angels.

Los business angels tienen el papel más complicado. Tienen que ser los primeros. Es cierto que eso, a priori, puede traer retornos más grandes pero… la realidad es que tienen más riesgos que nadie y no suele acompañar el beneficio. Por otro lado, son especialmente necesarios porque sin ellos las startups no podrían llegar al nivel que necesitan los VCs para invertir en ellas. Es una carrera de relevos pero el primer tramo tiene una pendiente de la leche y la tienen que subir con sus propias botas, a.k.a. con su propio dinero, característica que define a un Business Angel, invierte sus cuartos.

Este buen inversor, si estuviese en su sano juicio, invertiría en bolsa, de forma ordenada y a largo plazo sabe que obtendría entre un 5% y un 7% sin despeinarse mucho. Un poco más si puede ir donde van los buenos. O si fuese más moderno e informado invertiría en los fondos indexados (guiño, guiño a los que están en ese mercado).

Bien, aquí tenemos a los business angels que, aparte de eso, quieren divertirse un poco más o van en busca de más emoción y en lugar de dedicarse a deportes de riesgo, hacen esto de invertir en startups. Aquí lo lógico es que esperen un retorno mucho más grande no? ya que nos ponemos… que sea el doble por lo menos, aunque un poco más tampoco haría daño. Si te fijas, un 15% de retorno anual compuesto o más es el ideal los fondos de VC, los business angels deberían tener un poco más. El caso es que (mira conversación) lo que sabemos de VCs y de business angels es que muy pocos, pero que muy pocos, obtienen esos retornos, es más, la gran mayoría palma pasta a lo bestia.

Al tajo, qué hace falta para conseguir esos números? hablamos de valoraciones? hablamos de diversificar? porque… de los riesgos que puede haber aún cuando las startups van genial ya hemos hablado. Siempre hay que tener eso en cuenta, que puede ir todo bien pero el exit es prematuro y no da el retorno necesario.

Primero decir que aquí no dice nadie ni mú. No tenemos tantos años de experiencia después de superar el luto de la burbuja del 2000. Solo dicen lo que tienen algunos, contados con los dedos de media mano. Sabemos retornos de Cabiedes & Partners, de Eneko Knorr y poco más, al menos que yo haya visto. (si alguno tiene datos públicos o quiere publicarlos estaré encantado de incluirlos). También sabemos datos de las startups exitosas de Seedrocket que desde 2008 lleva siendo sin duda una de las aceleradoras con más éxito en España. Según los datos del informe (2016) vemos que en 8 años habían hecho 70 inversiones y podían decir que 16 estaban siendo éxito aunque solo había 2 ventas (exits) seguro que ha habido varios early-exits para los primeros inversores y con buenas rentabilidades, quizá incluso en todos ellos y seguro que hay más de uno por llegar para sumarse a esos 16 casos de éxito. Esas cifras, 16 entre 70 hacen un ratio de 2,3 éxitos sobre 10. Si con el tiempo suman 5 éxitos más, hasta 21 sobre 70, y en todos ellos obtienen retornos, sería un ratio de 3 sobre 10. Es decir, los buenos buenísimos en primera fila tienen un estadística de 2-3 éxitos de cada 10 inversiones. A pesar de todos estos datos no hay cifras públicas (al menos que yo conozca) sobre los retornos de estas inversiones. Si existen o alguien quiere aportar datos serán muy bienvenidos.

Es algo realmente complicado. Pero ahora imagina cuán complicado será para los que no están en primera fila, los que no aparecen por todos lados y tienen una buena reputación y conexiones. Esos son unos pocos, cada vez hay más pero no tantos. Hay fondos que quieren acercarse al terreno de business angels invirtiendo tickets más pequeños pero… pocas operaciones. Los que están en primera fila, los conocidos, suelen hacer unas pocas inversiones al año, otros solo alguna, falta volumen. Un inversor debe diversificar y tener una estrategia clara, consistente y, además, aplicarla de verdad (eso dicen los que saben). Si los inversores buenos, conocidos y reputados aciertan 2  de cada 10 veces, imagina si solo inviertes en 2 ó 3 startups y encima no tienes la posibilidad de llegar a las buenas operaciones como hacen ellos ni hacer rondas de seguimiento para redoblar apuesta en las buenas. Las probabilidades de guantazo son altísimas. Ante estas dificultades para el común de los mortales de los business angels que no puede acceder a las buenas operaciones o que incluso no sabe cómo evaluarlas ha aparecido una opción de solución: el equitycrowdfunding. Estas plataformas solucionan muchos problemas para unos y otros. Acercan las operaciones a los inversores y los inversores a los emprendedores, simplifican todo el aspecto legal y lo estandarizan, aceleran sobremanera los plazos y ponen un poco de orden en algo que tradicionalmente no ha sido eficiente. Además, ya se están viendo y cada vez se verán más las operaciones lideradas por alguien con reputación, es decir, que hay alguien que pone su dinero donde pone sus palabras y aporta cierta confianza en que su criterio pueda ser más fino. Aquí que cada uno valore cada situación, ojo que una marca conocida, sea inversor, aceleradora o lo que sea, no es lo mismo que ser rentable.

En esto del equitycrowdfunding en España todavía estamos más verdes porque llevamos pocos años y, aunque ha habido ya algún exit temprano, es pronto para evaluar si esto, además de ser más eficiente, es bueno para los retornos, que es de lo que se trata. Lo que vemos en otros países no es fácil de comparar puesto que los ingredientes son diferentes, pasa lo mismo en la inversión sin plataformas. En cualquier caso, es una alternativa estupenda para unos y otros, sin duda hacía falta y creo que cada vez crecerá más con el modelo de líder-seguidores. Ojo que esto no es consejo de inversión, allá cada uno con sus dineros y con las operaciones en las que invierte. El riesgo de una startup es infinito y el retorno que compensa ese riesgo, generalmente, no se puede pagar con dividendos, además se suelen emplear para crecer, no para pagar a inversores iniciales. Por todo esto, lo suyo es que las inversiones puedan ser cohetes porque si solo pueden llegar a ser monovolúmenes, seguros pero lentos, no sabría decirte si compensa. Ojo que para mí lo quisiera eh!!, una buena startup monovolumen que paga varias nóminas y se mantiene en marcha es para hacerle varias estatuas a quien la haya creado y siga tirando de ella. Para esos casos seguro que hay otras opciones de financiación pero quizá no sean los business angels.

A partir de aquí, ahora ya sí, vamos a por las métricas de los business angels.

Un business angel español ha tenido que esperar tradicionalmente a que la startup supere el 10º cumpleaños para poder obtener retornos, los grandes exits que hemos tenido en España han costado ese tiempo, incluso más. Cada vez es cierto que ese plazo va acortándose porque hay más adopción de internet y el marketing permite crecer más deprisa. Engordar una compañía hasta niveles apetecibles para que alguien la compre quizá se pueda conseguir antes en estos tiempos. La últimas grandes operaciones como Trovit, Ticketbis y Habitissimo fueron 6-8 años, SocialPoint un poco más y Privalia se acerca a los 10 años. Operaciones extraordinarias por velocidad han sido Ducksboard, SinDelantal o LaNeveraRoja que se vendieron entre los 2 y los 4 años de vida. En la mayoría de esos casos, además ha habido varias rondas de inversión porque si no, es complicado crecer a esa velocidad y tener unos números grandes y bonitos.

Imaginemos las cuentas de un business angel que diversifica en 20 empresas, sería lo propio, como poquísimo, de ahí para arriba. El riesgo es desproporcionado así que… reparte. Si no quieres invertir en tantas, mejor que no hagas nada porque la broma te puede salir un pelín cara. Pensemos que no eres de los inversores top, que tú, en lugar de acertar en 2 de cada 10, aciertas un poco menos, en 2 de cada 20. La realidad es que tampoco es que sean 2 de cada 10 en el caso de los buenos, los que saben cuentan que hay alguna empresa más que funciona pero que devuelve poco dinero, quizá lo puesto y eso no es significativo para los retornos que se buscan, casi podemos despreciarlo para nuestro ejemplo. (en cualquier caso nos tenemos que fiar de lo que nos cuentan porque ya hemos visto que aquí no hay informes ni siquiera por encima)

En el ejemplo tampoco tengo claro que un inversor no-top pueda llegar a ese 50% de acierto sobre uno top. Las estadísticas de VCs nos dicen que las gráficas de retornos de los que no están en el top5% caen en picado así que… pero bueno, pongamos el ejemplo, no para quedarnos con las cifras sino para inspirar la reflexión y que cada uno haga las matemáticas más optimistas o menos.

Invertir en 20 empresas, debes decidir cuánto inviertes, lo formal es que a esta actividad de riesgo no dediques más allá del 5%, como mucho el 10% de tu capacidad de inversión. Si pones 1.000€ en cada startup, serán 20.000€ en total y eso diría que tienes entre 200.000€ y 400.000€ entre todas tus inversiones en bolsa y otros activos. A partir de aquí te metes en todas las redes posibles, tienes contactos, te mueves, te metes en las plataformas de equitycrowdfunding, vas a eventos, te dejas ver, etc. Con todo eso vas recibiendo dealflow (flujo de proyectos) y vas evaluando operaciones. Con eso decides dónde invertir y haces 6 ó 7 operaciones al año por ejemplo, o menos, pero para el ejemplo podemos tomar esa cantidad. Para que te hagas una idea, piensa que los business angels profesionales invierten en 1 de cada 100 operaciones que ven, es decir, que si inviertes en 6-7 deberías haber visto (quizá no evaluado en profundidad pero sí visto) al menos 600 oportunidades. Puedes llegar a ese nivel? Tienes dealflow suficiente? Quizá las plataformas sí o te interesa coinvertir con otros que sí tienen ese nivel de presencia. Ojo porque si no tienes ese nivel igual tu expectativa no es tan buena como 2 éxitos de cada 20 sino que si solo tienes acceso a dealflow de segunda solo aciertas la mitad de eso. Ahí se empiezan a complicar mucho las matemáticas. Sin duda alguna mejor que inviertas acompañando a gente que sabe, que pueda guiarte y que tenga acceso al buen dealflow.

Qué retornos deberías tener para que sea una actividad rentable?

Qué valoraciones de entrada y de salida deberías tener en tus startups para que puedan darte esos retornos?

Qué facturación o qué métrica deben cumplir esas startups para poder venderse por esa valoración y que te ofrezca esos retornos a tu portfolio?

Estas preguntas tienen respuestas en el ejemplo pero obviamente necesitan de una horquilla flexible en cuanto a los datos. Aquí 1+1 no son dos, las épocas y las fiebres varían, un ecommerce no es lo mismo que un marketplace ni que un SaaS ni los años en los que estemos sin iguales ni la economía es plana.

Si el inversor invierte en 20 operaciones, son 20 x 1.000€ a lo largo de 3 años. Si quiere obtener un retorno de un 15% anual compuesto eso significa que a los 10 años debería obtener algo más de 3x lo invertido, es decir, aprox 60.000€. Y si puede tener exits antes, entre los 6-7 años debería obtener entre 1,75x y 2x lo invertido, aprox. 35-40.000€. Pensemos que si el inversor invierte en capital semilla lo normal es que tenga que esperar más años puesto que si tiene un early-exit quizá no va a poder tener los retornos equivalentes proporcionales.

Ahora bien, si solo tenemos 2 startups que funcionan de esas 20 invertidas (50% de lo que podrían conseguir los top inversores), todo el rendimiento nos lo tienen que dar entre esas 2, es decir, entre 20.000€ y 30.000€ por startup. Aquí es donde vemos que si alguna startup más nos devuelve lo puesto (1.000€) o un poco más tampoco cambia mucho las matemáticas. Pensemos que si somos un inversor que no está en el top con el mejor dealflow tampoco tendremos muchas más oportunidades. Por tanto, en cada startup que vayamos a invertir deberemos buscar que nos retorne ese dinero, luego acertaremos en alguna y con suerte nos saldrán las cuentas. Es decir, en cada startup que invirtamos 1.000€ nos debería retornar entre 20x y 30x aprox. no? Aquí entra eso que solemos oír que un inversor busca que cada startup le de un 10x lo invertido pero, amigo, eso es en VC, en el escalón anterior de los business angels, aquí debe ser más porque la mortandad de startups es mayor, hay más riesgo y, permíteme que insista, el dealflow no es tan bueno. Y ojo!!! que ese múltiplo no es el que tiene que aumentar la valoración de la startup, ese será mayor porque tenemos que tener en cuenta al gran enemigo (bueno, no siempre es enemigo): las diluciones.

Por tanto aquí no podemos hacer lo que quizá haya pensado alguien, si invierto en una startup a una valoración de 600.000€, esa startup se tiene que vender a 20x o 30x para que salgan las cuentas, y listo no? es decir, por entre 12 y 18 millones de €. Se olvidaría del pequeño detalle que hemos comentado, que una startup que aspire a jugar en esa liga suele hacer varias rondas de inversión y eso tiene la indeseada consecuencia de la dilución. Y aquí viene una de las limitaciones de la mayoría de los business angels: que quizá no tengan la opción de hacer rondas de acompañamiento/seguimiento (follow on).

Todo buen inversor debería reservarse al menos la mitad de su dinero para poder acompañar en el futuro a las startups que sí funcionan y redoblar apuesta. El problema viene cuando esas rondas son más potentes y tienen que venir inversores grandes que que no permiten que ese pequeño inversor ponga unos pocos euros más. O simplemente no quieren que siga en la empresa y le paga un pequeño retorno para que salga. Ahí habría perdido la oportunidad de sacar verdadero partido de una inversión que pintaba bien, le han cortado las alas. Un buen inversor siempre te dirá que las claves de inversión son 3:

  • poder elegir entre las mejores oportunidades. Dealflow inmejorable.
  • poder redoblar inversión en los ganadores para evitar dilución o incluso ampliar posición. Follow on.
  • un pacto de socios que proteja de los inevitables peligros y no te deje sin voz ni voto.

Hablando de esa dilución, imagina que esa startup que ahora hace una ronda con una valoración de 600.000€, en unos meses hace otra a valoración 2,5 millones de € (captando 500.000€) y luego otra a 10 millones de € (captando 2MM€). Sería algo esperable. No me meto en que haga más rondas porque entonces se empieza a complicar y ese inversor inicial queda perdido ante la posible tempestad, aunque puede ser un super exitazo, no hay que pensar mal. Cuando veas que una empresa hace varias rondas seguidas, suele ser mala señal para los inversores iniciales. Quizá sea bueno para la empresa en su conjunto pero quizá no tanto para ese inversor, todo depende de las condiciones.

En esos casos y si el emprendedor ha hecho las cosas razonablemente bien, todos os habréis diluido solo un 20% en cada ronda (podría ser mucho peor). Eso quiere decir que el % que tú tuvieses con tu inversión se convertirá al final de la carrera en x%*0,8*0,8=0,64x%, es decir, en el 64% de lo que tuvieses al principio, si la negociación ha sido más dura y la dilución ha sido del 25% en cada ronda, estaremos hablando que acabarás con la mitad o menos de lo que tenías. Siguiendo nuestro ejemplo, si invertiste a 600.000€ post money, con tus 1.000€ tenías un 0,166% de la empresa. Por tanto, después de la primera ronda tendrás 0,166*0,8=0,1328% y al final de las dos rondas con esas diluciones tendrás un 0,166*0,64= 0,1066%.

Seguimos: por qué valoración debe venderse una empresa para obtener 20.000€ (6 años) ó 30.000€ (10 años) teniendo el 0,1328% ó el 0,1066%? Vamos a considerar que a los 6 años no ha hecho la ronda grande para ponerlo más fácil, es decir, solo ha tenido un 20% de dilución.

El resultado es que esa startup debería venderse por entre 15 y 28MM€, es decir, entre 25x y 47x su valoración inicial de 600.000€.

 

Por tanto, imaginemos un ecommerce que en condiciones normales tirando a optimistas quizá pueda venderse por 2x su facturación, eso significa que esa startup debería llegar a su 6º-7º año de vida con al menos 7MM€ de facturación habiendo captado solo su primera ronda, la de los business angels, en la que solo se diluyeron los emprendedores y FFF (imaginemos 150.000€), más la ronda de 500.000€. Cualquiera te podrá decir que eso no es ni mucho menos fácil, solo lo consiguen los mejores.

Por otro lado, si nos vamos a los 10 años, ese ecommerce debería facturar 14MM€ habiendo captado 150k€ + 500k€ + 2MM€. Muy difícil de conseguir también.

Y ahora viene cuando la liamos de todo. Imagina que la startup puede llegar a conseguir esas facturaciones y surge la oportunidad de venta:

Si ocurre antes de la tercera ronda que entren los grandes VC con los 2MM€ será más fácil, solo estaréis los emprendedores, algún FFF, los primeros business angels y los que hayan puesto los 500.000€. Si se vende por los 15MM€, los que pusieron los 500.000€ se llevarán el 20%, es decir, 3MM€, un multiplicador de 6x. Pero esos tienen casi el mismo riesgo que los business angels y un poco más que los VCs, por tanto, si esa empresa va bien quizá quieran mucho más multiplicador, a pesar de que haya sido en poco tiempo y la rentabilidad no sea mala, quizá prefieren que se haga más grande y esperar a mayor retorno por si esta inversión es una de las buenas. Tienen que pensar en rentabilidad de fondo completa. Aquí vemos que lo que es un gran exit para los primeros inversores y para los emprendedores… quizá no lo sea tanto para el resto de inversores. Y ahí viene la negociación interna y la aceptación o no de la oferta. Aquí el pacto de socios puede agilizar o dificultar todo esto y el último inversor seguro que tiene mucho que decir. Probablemente los primeros business angels sean los más débiles aquí. A priori debería ser una muy buena operación pero… quién sabe.

Quizá los que han puesto los 500.000€ en realidad sean los grandes VCs con su primer ticket (sería lo normal) y quieran esperar a poner los otros 2MM€ para convertir la empresa en un súper éxito.

Luego podemos ponernos en el segundo caso, 10 años, donde la oferta buena para los business angels sería de 28MM€, un multiplicador de 47x sobre la valoración de 600.000€ a la que entraron, y un x30 en su inversión, casi nada!!!. Para que un ecommerce se venda por ese dinero debería facturar 14MM€ habiendo captado 2,65MM € (150.000+500.000+2.000.000€). En este caso, los inversores, pensando que son los mismos que antes, tendrían el primer 20% (ahora convertido en 16% por la dilución posterior) y el 20% final de la inversión grande, es decir, controlarán el 36% de la empresa. Con 28MM€ de exit les corresponden 10MM€. Eso sería un multiplicador de 4x sobre su inversión total: 500.000€ + 2.000.000€. Sin duda un dineral pero quizá no demasiada rentabilidad para lo que podría ser el éxito esperado. Ese inversor de capital riesgo necesita retornos mayores (revisar enlaces anteriores). En este caso, como en el anterior, dependerá de cómo sea ese inversor (fondo) en la negociación. Si ese inversor quiere aguantar más para ver ofertas mejores, para facturar más, para meter más inversión y crecer más rápido o si acepta la operación.

También puede parecer que este caso es demasiado pesimista pero te recomendaría no caer en esa trampa. Si no estás en primera fila y los astros se alinean de verdad, puede ser mucho peor. Las estadísticas de inversiones de las que hay datos dicen claramente que: o estás entre los mejores o palmas pasta. Así de claro. No hay mucho término medio.

Por otro parte hay mucha diferencia según el tipo de empresa: sea ecommerce, sea SaaS, sea marketplace o sea una startup de tecnología. Como verás en un enlace anterior de Samuel Gil, las valoraciones son diferentes: un ecommerce puede venderse por 2x facturación, un SaaS quizá por 5x y un marketplace por 1x. Todo depende los márgenes que tengas. Según la operación concreta lo mejor es ver operaciones que se hayan hecho públicas y sean de poco tiempo atrás para poder comparar y tener una base para valorar tu caso.

En el cuadro adjunto habrás visto que hay una diferencia sustancial dependiendo de la valoración a la que entras en la inversión. Teniendo en cuenta las limitaciones de un business angel en cuanto a las rondas follow-on y el escaso poder de negociación futuro, más todavía. En España podemos pensar que hay unos rangos de valoraciones de startups más o menos estándar. (voy a ponerlos a riesgo de que me caigan palos por todas partes)

Una startup que entra a una aceleradora en la que le pueden poner algo de dinero, pensemos en 15-20.000€ y tiene un proceso de aceleración que también vale dinero, pensemos en que todo ese conjunto puede estar valorado en 20-30.000€. Aquí hay que tener cuidado, no me voy a extender pero.. ojo con lo que dan y con lo que piden. El emprendedor debería preguntar a todos los que pueda que hayan pasado antes por ahí. Siempre habrá gente contenta y descontenta, que cada uno se quede con lo que crea conveniente. Que valore lo que quiera valorar, no lo que le digan que vale noscuantosmileuros.

Resumiendo, un buen proceso de aceleración de varios meses con mentores buenos a la disposición del emprendedor vale dinero, hay que pensar que es un master. Si hacemos unas cuentas muy grosso modo podemos asumir que si todo eso (cash+master) son 30.000€ y si se quedan un 10%, la valoración (pensando fácil en postmoney): sería unos 300.000€. Esta fase viene determinada por un equipo complementario y un principio de producto en marcha o casi. Suele ser una aproximación a 100-150.000€ por cada crack en el equipo. Como suele/debe haber 2-3, ahí lo tienes. Lo cierto es que en esta fase no deberían necesitar dinero y no deberían diluirse pero si creen que el proceso de aceleración les vendrá bien, por mi parte me parece perfecto pagar ese master con equity si no hay otra opción.

A partir de ahí, cuando las startups salen del proceso, o el equivalente, tienen un producto en marcha y empiezan a tener validación de mercado. En ese momento que ya se empieza a ver el cielo azul, parece que aquello tiene sentido y se necesitan dineros para darle alegría. Ahí puede venir una primera ronda de unos 150-200.000€ aprox. en los que suele haber 50%-50% de dinero de business angels (inversores privados y/o FFF) y dinero público, generalmente de ENISA o de otros organismos regionales que han sido clave en los últimos años. Ahí podemos ver que la deuda pública no consume equity y los inversores ponen 75.000€ por un… digamos… 15%. Eso supondría una valoración postmoney de 500.000€ (en los que los 75.000€ suponen el 15%). Sería lo mismo que decir que la valoración premoney es de 425.000€. Aquí estaríamos suponiendo un aumento de valor en la startup de un 40% (desde los 300.000€ de valoración a los que entró la aceleradora). Aquí es evidente decir que nadie pagaría 425.000€ por lo que hay hecho pero dentro de la reglas que hemos visto en todo esto, la dilución importa y no debe ser excesiva para que los emprendedores no pierdan capacidad ni recompensa. Derecho consuetudinario lo llamarían algunos.

Ojo, en todo esto las variaciones pueden ser inmensas: no es lo mismo un equipo que otro, un track record que otro, unos años que otros y un desarrollo de la empresa que otro. Hablo de estándares para el común de los mortales. Si una startup tiene activos mucho más poderosos, habrá que pagarlos.

A partir de estas fases depende de lo conseguido y del ritmo de crecimiento. Quizá podría arriesgarme a decir que una startup que ya tiene unas ventas decentes, unos pocos miles de euros mes a mes, etc. podría estar entorno a 1M€ de valoración. Toma esto muy grosso modo por favor. En definitiva todo tiene que tener una progresión razonable y doblar valoración entre rondas no es descabellado así como no pasarte de un 25% de dilución. Eso te marcará más o menos el dinero a captar y la valoración a poner.

A partir de aquí decir solo un par de cosas más:

Querido emprendedor:

En una inversión de 200.000€, una valoración de 1.000.000€ o una de 1.300.000€ puede parecer muy diferente, tremendamente diferente, pero solo supone una diferencia de ceder un 15% ó un 20%. Olvídate de tu ego. A algunos les parecerá una barbaridad pero piénsalo dos veces por favor. Para los emprendedores es solamente un 5% menos. No diré que no es nada pero tampoco es para rasgarse las vestiduras. Para los inversores es un 33% más por el mismo precio. Del 15% al 20%. Casi nada!!!! Si tienes la opción de elegir, quédate con el mejor inversor, con las mejores personas y con las mejores condiciones del pacto de socios, que hay mil trampas para que ese 5% te pueda costar la salud. Quédate con los buenos, no con los baratos.

Querido inversor:

la moraleja de todo esto es que:

  • el dealflow es la clave del éxito.
  • las rondas follow-on son clave del éxito.
  • los pactos de socios son clave del éxito.
  • la suerte es la clave del éxito.

y, por último:

  • hay que pensar que pueden alinearse los astros y que una startup vaya genial pero llegado el momento resulte en una rentabilidad insuficiente para unos u otros.

Aquí la experiencia es un grado y nunca recomendaría invertir en solitario, aunque se vea claramente que la startup va a ser la repera (eso ya lo hacen los emprendedores), si es posible es muy recomendable acercarse a los inversores que saben (algunos dan opción de invertir conjuntamente a través de algunas plataformas), asistir a cursos, leer, etc.

Por último, si tuviese que hacer alguna recomendación:

A los inversores les diría que no inviertan de forma amateur, que lo hagan de forma ordenada. Si dentro de un tiempo nos encontramos con que mucha gente ha perdido su dinero por invertir en startups nos encontraremos con un ambiente nada favorable, con una sociedad absolutamente recelosa de todo lo que suponga inversión, startups y crear empresa.

A los emprendedores... amigos míos… fijaos bien donde os metéis porque esto en las películas suena de miedo, cuando salen en prensa los exits millonarios suenan todavía mejor pero eso es el resultado de un trabajo infinito y solo llegan muy pocos. No diré que no hay que intentarlo, en absoluto, pero hay que dominar el terreno, no siempre hace falta inversión, en serio, dadle una vuelta de tuerca para ver si podéis hacerlo sin inversión de nadie, buscad un buen abogado, preparad un pacto de socios bien asesorados y procurad ir acompañados de las mejores personas que encontréis.

Todo esto es fruto de haberlo vivido en carnes propias, sin final feliz todavía, de haberlo vivido en carnes ajenas de amigos, de la experiencia de muchos y sobre todo gracias al viaje profesional (y a la amistad) de hace años con el gran Javier . Muchas gracias majo ;)

Feliz 2018 a tod@s

 

 

 

El juego de la inversión en startups: un cuento sobre escritores, emprendedores e inversores

El juego de la inversión en startups: un cuento sobre escritores, emprendedores e inversores

He decidido titular así el post (el pequeño cuento que vas a leer), porque parece que últimamente vemos el proceso de inversión como si fuese un juego. No se prepara, parece que el dinero nace en los árboles, que los inversores lo van a echar como locos al contarles tu idea, etc. Esto puede servir para cualquier emprendedor o inversor que esté empezando y que, algún amigo, con cariño, le quiera hacer ver lo que le espera. Tanto para unos como para otros, creo que puede ser de ayuda.

Lo primero, evidentemente, es decir que la inversión no es ningún juego, mucho menos en startups. Aquí hay intereses de todos los colores como en cualquier sector, no te fíes de los que pueda tener el que tienes delante. No te líes, pregunta a alguno que los conozca y luego haz lo que consideres.

Lo que vas a leer es una historia repetida por muchos emprendedores y que, aunque a alguno le pueda sentar mal que se la envíen, está claro que algunas verdades duelen, estoy seguro de que el que lo haya enviado te desea lo mejor y quiere que no tropieces en las mismas piedras que hemos tropezado muchos. Sin duda yo lo escribo con ese objetivo. Es más fácil que alguien se identifique y vea que no es el camino a que, alguien, por no herir sentimientos, no le diga que está en un error y tenga que pasar por todo para enterarse.

Debo decir que nadie, nadie, nadie, nadie, invierte en una idea.

Si acaso, invertirán en una persona que puede llevarla adelante (la familia la primera, no invierten en la idea, les da casi igual, invierten en alguien de su familia), mucho mejor si es un equipo, mucho mejor si ya está desarrollando algo, mucho mejor si tiene alguna validación además de su palabra o su plan, mucho mejor si esa validación es de clientes que han pagado y mucho mejor si lleva ya tiempo facturando. Un usuario no es un cliente. Aunque no te lo creas, hay muchos emprendedores que dicen que tienen clientes porque tienen usuarios y te discuten con beligerancia que… por supuesto que son clientes!!!, vale que no paguen ni un duro, pero para ellos son clientes. Pues eso, para ellos, pero para el resto del mundo… Esto se lo plantean al inversor sin dudarlo. Así estamos…

Lo de la idea y la inversión suelo explicarlo con el ejemplo del escritor. Alguien le daría dinero a un escritor que dice que tiene una idea para un libro? parece una locura no? pues oiga, no parece tanta locura en una startup porque hay mucha gente que cree que es así.

Luego surgen casos como ese escritor bestseller que sí le dan pasta desde el principio pero claro… ese ya ha demostrado y se le supone capacidad. En los emprendedores pasa lo mismo. Ojo, que nadie asegura nada eh, que puede ser un bluff como una catedral… eso habrá que verlo, que el acceso al dinero lo tienen más fácil. Luego hay otros que simplemente porque tienen relaciones a altos niveles y saben contar películas también consiguen mucho dinero, pero amigo, al escritor común de los mortales… le resulta más complicado. A los emprendedores nos pasa lo mismo. La moraleja es que todo cuesta mucho, que la idea no vale, lo que vale es una empresa, con su equipo, su modelo de negocio probado, sus ventas y sus palancas clarísimas de crecimiento. Desde la idea hasta esas palancas ocurren cien mil cosas imprevistas que pueden hacer que algo genial no prospere. Aquí hay que hablar de datos, no de opiniones. Hay que hablar de datos probados.

Las historia del escritor (emprendedor) es así… desde que ese escritor tiene la idea del libro hasta que investiga si algún otro autor ya ha publicado el libro, hay un mundo, desde que lo investiga hasta que lo investiga de verdad, otro mundo, desde que lo investiga de verdad hasta que empieza a escribirlo, otro, luego encuentra a un coautor para que le ayude, luego pasa un mundo hasta que lo escriben, luego hasta que lo corrigen, luego hasta que se lo dan a leer a alguien (porque es tremendo pero no lo han ido dando a leer por capítulos, has esperado hasta el final), luego hasta que lo vuelven a corregir, luego hasta que hablan con una editorial, luego hasta que 14 editoriales les dicen que pasan de ellos, luego hasta que el coautor dice que se larga porque tiene que comer todos los días y ya ha pasado año y medio sin un duro, luego hasta que el escritor solitario subcontrata a alguien para seguir escribiendo y  volver a corregirlo para adaptarlo a lo que las editoriales quieren, luego el subcontratado resulta que no ha hecho nada bien porque el escritor no sabía qué tenía que pedirle, siempre había retrasos y lo toreaba todo lo que quería y más, luego las editoriales le ayudan a encontrar a alguien, luego le ayudan a poner el precio adecuado, las tapas adecuadas, las fotos adecuadas, luego pasa tiempo hasta que lo publican, luego hasta que llega a las tiendas, luego hasta que el primer cliente lo compra. Y ahí ya tenemos una validación de que eso es algo por lo que hay gente interesada. Hasta entonces ná de ná. Ha pasado tiempo, ha habido mil problemas, mil arreglos, pero ni una venta, ni un euro de ingresos. Muchas historias y pocos libros vendidos. (la editorial sería la aceleradora que ayuda al emprendedor)

Después de todas esas peripecias desde la idea… resulta que el libro casi no se vende, no ha funcionado, invierten en una campaña de marketing pero no consiguen casi nada. Ya no queda dinero de ahorros ni de lo que le dejaron la familia y amigos. Entonces se pone a buscar inversores.

Pero hombre…. a quién se le ocurre? no tienes nada que ofrecer, quién va a ponerte dinero? No ves que te falta mucho hasta que eso sea un negocio? El caso es que el escritor se pone a buscar inversores sin prepararse, sin saber a quién llamar, pero llama a todo el mundo, empieza a ir a concursos, a fiestas, a verbenas, pero nada, habla con mucha gente pero todos le dicen que es demasiado pronto. Su argumento es que necesita el dinero para hacer más marketing y probar. Claaaaro, vas a coger el dinero de inversores para jugar una mano al blackjack a ver si suena la flauta. El inversor le dice que no y el escritor dice que los inversores no quieren riesgo y que para cuando ya haya vendido mucho no los necesitará. En esto… el escritor ha perdido muchos meses, muchos!! y ha demostrado a los inversores que no estaba preparado, ha quemado balas que quizá luego necesite pero que quizá sea tarde para revertir esa mala primera impresión.

En las reuniones solamente les contaba la historia del libro, la trama, el estilo, lo bonito de la portada, pero nunca les hablaba de dinero, de facturación y de cómo iba a sacar dinero y a darles rentabilidad a esos inversores. Les decía que en 5 años facturaría 20 millones, que vendería los derechos a Paramount pero… no parecía creíble sin haber vendido ni el primer euro.  Les decía que había hablado con otros inversores y que se lo estaban pensando (luego, esos inversores se juntaban con los otros, hablaban del tema y confirmaban sus sospechas, aquí nadie estaba pensando nada, todo era una película del escritor). Les decía que había hablado con editoriales y que estaba en negociaciones para firmar en pocas semanas… Los inversores, después de escuchar su historia, le decían que como historia está genial pero que ellos quieren dinero, no historias. Que como decía un sabio de Santander, lo que no son cuentas, son cuentos. Y el pobre escritor se iba a casa dolido, quiero decir, jod…. Se preguntaba cómo demonios no podían ver el potencial de su libro… si estaba claro que iba a funcionar… solo necesitaba un poco de dinero.

Después de todo, ese escritor resulta que consigue algo de dinero, sigue intentándolo con marketing, algo hace, pero tiene que reenfocarse (a.k.a. pivotar) y cree que lo mejor es hacer una película. Que el libro no, pero la película sí, total… los mimbres ya están. Luego resulta que tiene docenas de reuniones con posibles partners industriales y nada, pero al final hay uno que dice que sí. Luego resulta que después de haber conseguido dinero de unos locos que estaban por ahí (nadie dice que sea imposible, pero está claro que tienes que pincharte con la aguja del pajar)… la película es un fiasco. Luego lo intentan con el dvd para ver si sacan algo y…. ayyyyyyy…. amigoooosssss…. ahí dan en el clavo. El dvd se vende en una promoción de fascículos y se inflan a vender. Ni por asomo se lo podían haber imaginado. Todos felices y comiendo perdices escabechadas.

Esta locura es lo que casi todo emprendedor ha vivido, está viviendo o va a vivir. Seguro que te reconoces en alguna parte como ese escritor que anda perdido. Es una historia dura pero real como la vida misma, todos hemos aprendido por el camino. Algunos no han llegado (hemos llegado) a comer las perdices. Otros sí lo han conseguido.

Los que más tiempo llevan en el mundo de la inversión te dirán que esto es el pan nuestro de cada día. No por ello menos doloroso. Desde Loogic Ventures donde ayudamos a que esto no pase, nos lo encontramos a diario.

No te imaginas la sensación cuando conoces a un nuevo escritor con todas sus ganas, toda su ilusión y ambición (quizá alguno incluso con una montaña de prepotencia), que va con su idea para un libro y va buscando inversión porque va a ser la repera. No tiene ni idea de qué va todo esto y no tiene ni idea de lo que le espera. Una lástima. La bofetada es seria. Ve por todas partes que todo el mundo anima a los escritores a escribir y jugar a esto… pero claro, el problema es que no conoce de qué va el juego de emprender ni el juego de la inversión.

P.D.1. Luego hay otros escritores sabios que no se les ocurre pensar en inversores ni locos. Van probando, escriben cosas a ver si aciertan, todo muy sencillo, van vendiendo cosas, van facturando, poco a poco ven que la cosa va cuajando, estudian mucho, leen, aprenden, ven que facturan más y que lo que hacen puede tener sentido. Siguen picando piedra ellos solos y llega un momento que alguien les contacta, alguien les dice: …oye, me gustaría conocerte. Y ahí es donde el inversor le dice que tendría todo el sentido del mundo poner algo de dinero y darle velocidad al asunto.

P.D.2. Incluso hay algunos escritores mucho más sabios que en esa reunión le dicen al inversor que muchas gracias pero no, que prefieren seguir su ritmo y que más adelante ya veremos.

Bonus track: si quieres saber más sobre pactos de socios y no liarte en el proceso, echa un ojo al artículo Cláusulas de un pacto de socios en una startup, explicación sencilla de un no abogado

@marianotl
https://es.linkedin.com/in/marianotorrecilla

Imagen de http://www.angelsfortuneditions.com/

Cláusulas de un pacto de socios en una startup, explicación sencilla de un no abogado 

Cláusulas de un pacto de socios en una startup, explicación sencilla de un no abogado 

Te adelanto que este post proviene de un documento que un día me apeteció hacer y que, como los que lo han visto me han dicho que les ha resultado útil, me decido a compartirlo por aquí. Espero que, a pesar de ser un poco largo (+6300 palabras, unas 18 páginas, ánimo!!!), te merezca la pena. Hay partes que incluso he conseguido que sean entretenidas ;) Verás que trato muchas cláusulas pero no son todas, están las más habituales, si quieres que trate alguna en particular, dímelo, te contesto y actualizo el post. Igualmente, si ves algún gazapo, te agradeceré mucho que me lo digas.

Temas a tratar:

  1. Introducción
  2. Derecho de voto
  3. Derecho de veto (sí, con e)
  4. Derechos económicos y políticos
  5. Preferencia de liquidación (Liquidation preference)
  6. Dividendos
  7. Opciones de Compra sobre Acciones (Stock Options)
  8. Derecho preferente de compra
  9. Antidilución (Non dilution)
  10. Consolidación (Vesting)
  11. Derecho de arrastre (Drag Along)
  12. Derecho de acompañamiento (Tag Along)
  13. Bloqueo de venta de participaciones (Lock-up)
  14. Auditoría previa a la firma (Due diligence)
  15. Derecho a la información
  16. Obligación de no competencia (Non compete) y permanencia
  17. Salario de los fundadores y gastos generales

Introducción

En primer lugar quisiera dejar claro que el mejor momento para hacer un pacto de socios es antes de crear la empresa, es decir, durante el proceso de gestación, luego, en el momento de constituirla legalmente, ya está todo escrito y acordado. Hay que olvidarse de la relación entre pacto de socios y rondas de inversión, un pacto de socios trata de socios, lo de la inversión es circunstancial.

La mejor recomendación que se puede hacer a alguien que va a asociarse con otro alguien es que no lo haga, la segunda mejor, que si lo hace, debe conseguir que todo quede por escrito.  

En este documento trato de explicar de una forma sencilla los puntos relevantes para comentar. Es un documento vivo así que si te parece que falta algo, estaré encantado de comentarlo contigo e incluirlo, si te parece, mencionando tu autoría.

En segundo lugar hay que decir que el pacto de socios es sencillamente un contrato en el que se fijan las reglas de juego entre los socios. Fundamentalmente, cómo se va a organizar la empresa y cómo se van a tomar las decisiones, sea en situaciones complejas de ampliaciones de capital o venta de acciones o más sencillas de funcionamiento diario.

Visto que es un contrato, es evidente que es entre varias personas, dos o más, aquí entra el abogado diciendo que además pueden ser personas físicas o jurídicas, efectivamente, puede ser entre seres humanos o empresas. Puede ser que uno de los socios sea una empresa, aunque esté representada por su dueño, su consejero delegado u otra persona designada.

Hay que tener claro que, como todo contrato, puede conllevar una negociación y puede haber intereses diferentes. El objetivo de este pacto es, primero: debatir sobre esos intereses, alinearlos y, segundo: dejar todo por escrito para saber qué haremos cuando haya que tomar ciertas decisiones. Será nuestro libro de instrucciones, al menos para la relación entre socios y el gobierno de la empresa.

En esa negociación puede haber momentos tensos e incluso momentos de ruptura. Dependiendo de nuestros intereses, es preferible romper antes de que pase nada que después de pase todo.

Suele darse el caso de los emprendedores fundadores que no hacen el pacto de socios porque “ya nos entendemos nosotros”, “seguro que nos ponemos de acuerdo cuando llegue el momento”, dos frases que rara vez auguran éxito.

La negociación del pacto pone sobre la mesa muchas cuestiones que deben estar claras desde el principio, muchas cuestiones que pueden generar grandísimos problemas en el futuro y que, la experiencia (juicios incluidos) de otros, hacen que hoy lo pongamos en un pacto. Si tienes miedo de comentar algo con tus socios, mal asunto, si algún socio se enfada por comentar algo importante, mal asunto, si algún socio quiere irse porque no estáis de acuerdo en algo importante, alégrate mucho de haberlo hecho antes y no cuando hubieses tenido el problemón encima.

Por último, en toda negociación hay intereses: visibles, medio visibles y ocultos. Debes conocerlos todos y, a partir de ahí, actuar en consecuencia como creas conveniente. Es importante saber que aquí hay muchísimas veces en las que hay malentendidos y también desconocimiento. Puede haber algún socio que plantee una cláusula que esté claro que no es beneficiosa y que, al comentarla, lo entienda perfectamente. Es bastante normal que alguien plantee una cláusula porque lo ha visto por ahí… o le han dicho que… pero sin un fundamento de utilidad, ni siquiera de quién es el beneficiario. Otras veces ocurre al revés, que alguien plantea una cláusula y los fundadores la rechazan de plano porque no la entienden o les parece muy agresiva. En ese caso, después de una explicación todo se entiende mejor.

Mi recomendación es abordar la negociación/debate con tranquilidad, con buenos ojos, con espíritu constructivo, mente abierta y flexibilidad. 

Finalmente, entrando en la realidad de un emprendedor, hemos visto que el mejor momento para hacer un pacto es antes de crear la empresa, un pacto entre los fundadores pero con todo el contenido que luego irá a misa. Siempre vamos a recomendar, y yo el primero, que hay que formarse, hay que entender dónde se mete uno y conocer las variables y posibilidades que ofrece. Debemos saber todo lo que podamos sobre un pacto de socios, sin duda alguna. Eso nos permitirá tener algo de criterio. Si estás al principio y sin dinero te recomiendo que escribas las cosas sencillas y sobre eso generéis el debate, no recauchutes un pacto que hayas visto por ahí. Escribe las cosas sencillas y firmadlo. A partir de ahí, con un poco más de recursos, esto es algo demasiado importante para hacerlo sólo después de aprender un par de cosas, hay profesionales que se dedican a esto, se dedican a prevenir problemas, a corregirlos una vez que saltan y a meterse en medio de las peleas y los juicios en los que desembocan. Estos tipos, llamados abogados, son fundamentales, son tu ángel de la guarda y tu protector, incluso te protegen de ti mismo.

Ni se te ocurra meterte en berenjenales sin un magnífico abogado cerca, procura que sea muy bueno, experto en la materia, con unas cuantas heridas de guerra, seguro que te salva de meterte en más de una…

Lo primero que tenemos que pensar es, en función de cómo tengamos repartida la propiedad de la empresa, cómo tomamos las decisiones, es decir, cuántos tienen que estar a favor o en contra para tomar esas decisiones, aquí hay que tener en cuenta el…

Derecho de voto:

Hay que determinar qué derecho a voto tiene cada socio, si entra en el consejo de administración o sólo tiene la junta de accionistas para opinar. Dentro de los derechos de voto, también hay que definir qué votos son necesarios para cada decisión. Quizá con +50% sean suficientes para una mayoría de decisiones pero determinéis que para algunas de mayor impacto sean necesarios, por ejemplo, el 75% de los votos. Este porcentaje último suele variar en función la composición del accionariado (cap table) y/o del consejo para que, en función de esos números particulares de cada empresa, sean necesarios los votos de determinadas personas, aunque no se llegue al 100%, para tomar dicha decisión.

Aquí hay que tener cuidado si hay acciones preferentes, si hay voto de calidad y, sobre todo, si hay derechos de veto. (ver más adelante). Todo ello puede complicar las matemáticas a la hora de los votos.

Derecho de veto (sí, con e)

Los derechos de voto de cada socio pueden ser los que correspondan pero, algún socio, por el motivo que sea, pueda tener derecho de VETO. (no siempre, pero generalmente es algún inversor/socio industrial). El derecho de veto permite a ese socio bloquear/no permitir alguna acción/decisión, por mucho que el resto de socios estén de acuerdo al 100%. Si ese socio no quiere, no se hace. Evidentemente ésta es una cláusula muy dura y que hay que evitar siempre que se pueda. Algunos ejemplos de veto pueden estar relacionados con:

  • ampliaciones de capital: Un socio puede tener veto ante la opción de ampliar capital, eso puede ser porque no quiere diluirse, perder control y que entren socios con los que no está de acuerdo, porque quiere ser el único que pueda acudir a esa ampliación en el futuro, porque pueda tener intereses ocultos para controlar el flujo de capital que entra en la empresa y poder llegar a asfixiarla (si su entrada en el capital tiene un objetivo de control de la empresa o incluso un objetivo de anularla).
  • endeudamiento: Igualmente puede tener veto en cuanto a las capacidades del consejo o del CEO (director general) para endeudar a la empresa. Puede querer mantener la empresa saneada y que sólo entre capital privado o, igual que antes, tener ese poder añadido para hacerlo valer ante otras decisiones. También puede ser una forma de evitar que el consejo o el CEO se vuelvan locos y endeuden a la empresa llevándola a la ruina.
  • en contratación: puede tener derecho de veto en contrataciones y/o despidos. Esto puede estar limitado al CFO (director financiero), algunos inversores quieren que sea “cercano”, o pueden querer tener la última decisión en la política de contratación. Esto es evidentemente una limitación enorme para la capacidad de maniobra del CEO.
  • en salario: puede ser un veto o sencillamente una limitación ante los salarios de los ejecutivos de la empresa. Es habitual que se fijen unas limitaciones para que no se puedan poner salarios desorbitados. Puede ser un % de la valoración, de la facturación, etc. (ver ampliado más adelante)

 

Igual o más importante que el % de propiedad de acciones/participaciones y, en relación a los anteriores derechos de voto, son los:

Derechos económicos y políticos.

Hay que saber diferenciar entre % de propiedad y capacidad de decisión. El % de uno no siempre tiene que representar al otro. Suele hablarse de tener +50% de una sociedad para poder controlarla verdad? Bueno, aquí veremos que quizá no es necesario. Igualmente, podemos pensar que si tenemos el 30% de una empresa, nos corresponderá el 30% de lo que sea obtenga en su venta verdad? Bueno, quizá no sea así. Los primeros son los derechos políticos y los segundos: los económicos.

Por mucho que tengamos un % alto o una mayoría en el consejo, si alguien tiene un derecho de veto, con e, ya tienen más capacidad que los demás. Igualmente, si para ejecutar la cláusula de arrastre (ver más adelante) sólo es necesario un 40% de los votos, o el voto de calidad de algún socio, ya no se corresponde con el % de propiedad no? Está claro que los derechos políticos que otorgan las cláusulas del pacto de socios son muy relevantes. No dejes de revisarlos todos.

Ahora imagina que llega el momento de una venta parcial de la empresa, alguien quiere comprar un 30% de la misma. Tú sabes que por la cláusula de acompañamiento (ver más adelante), puedes acudir a esa venta y vender a prorrata en iguales condiciones. El caso es que es cierto pero también puede haber otra cláusula que otorga prioridad en la venta hasta cierto porcentaje a determinado socios, generalmente un inversor. Puede estar perfectamente acordado así pero la diferencia entre tu % de propiedad y tus derechos económicos es evidente. Del mismo modo, imagina una venta total de la empresa, del 100%, tú miras la cláusula de arrastre (ver más adelante) y sabes que pueden obligarte a vender o puedes obligar tú, el problema está en las preferencias de liquidación. Puede haber ciertos múltiplos de preferencia de algún inversor, o primero tiene que recuperar la cantidad que puso y tú, por tanto, no vas a recibir el % que cabría recibir según tu % de propiedad. Primero él y luego tú. 

Preferencia de liquidación (Liquidation preference)

Aquí hay que pensar que “liquidación” no se refiere sólo al momento de liquidar la empresa (cerrar y repartir lo que quede entre acreedores y socios), sino a los “eventos de liquidez”, es decir, momentos en los que el valor de las acciones/participaciones de una startup, ilíquido por naturaleza, se hace líquido, se convierte en dinero. Imagina una venta parcial o total de la empresa, además de ese momento de cierre (si queda algo para repartir).

En estos casos puede haber algún inversor (generalmente en rondas grandes), que quiera una preferencia a la hora de ese evento de liquidez, esto es: primero recuperar el dinero invertido y luego repartir a % entre socios lo que corresponda. En eso de recuperar primero el dinero invertido, puede darse el caso que quiera 1x, 2x, o incluso más múltiplos del mismo, es decir, primero recibir lo que puso, o el doble de lo que puso, etc. y luego repartir lo que quede al % que le corresponda a cada uno.

Éste es uno de esos casos en los que, a priori, se puede pensar que el inversor es agresivo pero que realmente no siempre es así. Imagina el caso en el que el inversor ha invertido 50.000€ y tiene el 10% de tu empresa (valoración 500.000€). A partir de ahí, las cosas no van tan bien como se esperaba y llega el momento que hay que cerrar o malvender la empresa. Imagina que se vende por 100.000€ y además te contratan para que sigas siendo su vendedor o su técnico. Si nos atenemos a los porcentajes, en esa venta, tú o tu equipo os llevaríais 90.000€ y el inversor 10.000€ (90% Vs. 10%). Puede parecer lo justo pero, claro, ese inversor no hace tanto tiempo que invirtió 50.000€ y ahora sólo recibe 10.000€, es decir, pierde 40.000€ (vamos, que “palma” mucha pasta!!) cuando ha sido alguien que confió en vosotros y arriesgó su dinero. Por otra parte, tú, o vosotros, quizá habéis cobrado un salario, alto o bajo, es lo de menos, puede que os contraten en la nueva empresa y además os lleváis 90.000€. Lo cierto es que no parece lo más justo y hay que reconocerle al inversor su apuesta por vosotros. Lo más justo sería que el inversor, al menos, recupere lo que puso y, si es posible, gane algo también por el riesgo que ha corrido no?Por supuesto depende mucho de cada situación pero… Otra cosa es que quiera 2x ó 3x de lo que puso, y os deje al resto sin nada, eso no es fair play. Aunque, todo hay que decirlo, no sería ni la primera ni la última vez que ocurre, incluyendo en España. 

Esta cláusula, el principio, nos importa generalmente cuando pensamos en una venta a una valoración menor que la de la inversión o en un cierre si queda algo para repartir. Todo esto es diferente cuando hablamos de ventas parciales o totales más grandes pero esa es otra película. Cuando hablamos de cantidades mayores de inversión de grandes VCs (Venture Capital – Capital Riesgo), las negociaciones y condiciones suelen ser más duras.

Dividendos

Rara vez hay dividendos en fases iniciales de empresas de alto potencial de crecimiento, lo normal es que haya pérdidas que haya que cubrir con ampliaciones de capital para seguir creciendo lo más rápido posible hasta, eso sí, llegar a poder dar beneficios. A pesar de todo, puede darse el caso de llegar a beneficios, es más, sería un objetivo ;)) y en el pacto de socios hay que regular cuántos se reparten, quién lo decide, etc. Puede ser que, por norma, se repartan X% o que cada vez deba aprobarse en consejo, o que algún socio tenga preferencia/prioridad para cobrarlos. (recordar derechos económicos)

Opciones de Compra sobre Acciones (Stock Options)

En España es complicada la retribución en acciones y tiene unas implicaciones fiscales importantes. Se suele hablar de “phantom shares” (acciones fantasma), es decir, un contrato por el que te correspondería el derecho económico futuro sobre X participaciones/acciones partiendo de un determinado momento, a determinado valor (sea el de la última ronda de inversión o uno prefijado). Pero la clave está en que no son acciones, ni siquiera derechos sobre acciones, sino un derecho económico sobre su comportamiento. Algo así como: no eres dueño de la casa, no serás nunca propietario, no podrás votar, pero tendrás derecho a recibir los beneficios de la revalorización de esa casa desde hoy hasta que se venda. Será una remuneración económica, sea en una venta o en el momento que sea, quizá en una próxima ronda de inversión, como bonus. Por tanto, un empleado recibirá un contrato en el que dirá que en ese momento se le conceden X phantom shares a un valor actual de Y€. A partir de ahí deberá establecerse si hay un Vesting (ver más adelante) y cuándo y en qué condiciones podrá recibir los retornos de esas phantom shares.

En resumen, en el pacto de socios debe aparecer el plan de opciones sobre acciones para empleados, lo que suele llamarse en inglés “stock option pool”. Es una herramienta magnífica de atracción de talento y todos los socios debe estar conformes con ese reparto económico futuro.

Derecho preferente de compra

La legislación española nos ofrece esta posibilidad por defecto, lo que antes se llamaba derecho de tanteo, ahora es derecho preferente de adquisición. Todos los socios de una empresa tienen ese derecho, es decir, a mismas condiciones, tienen preferencia a comprar o acudir a una ampliación de capital antes que un externo. Si, llegado el caso, ningún socio quiere acudir a la ampliación de capital o compra de participaciones, renunciará al ejercicio de su derecho como socio. Igualmente, un pacto de socios puede contener esta cláusula pero para todas las posibles operaciones futuras, es decir, renunciando a ese derecho completamente. Un ejemplo con el que quizá tengamos más hábito es en un contrato de alquiler de una vivienda. En él es normal encontrarnos que renunciamos a nuestro derecho preferente de comprar la vivienda en cuestión. Eso sí, este derecho siempre es en igualdad de condiciones que otra oferta, no conlleva ningún otro privilegio.  

Dicha cláusula, en caso de ponerla en el pacto de socios, dejaría libre la venta de participaciones a terceros, sin la posibilidad de salvaguardar el capital entre el resto de los socios actuales. Aún en el caso de disponer de recursos económicos para acudir a la operación, sería discrecional del vendedor aceptarla antes que la oferta hecha por un tercero externo. Aquí entraría en juego también la cláusula de derecho de acompañamiento (Tag Along), ver más adelante). Esto puede causar que alguien pueda vender a quien quiera sin limitaciones. Peligro.

Quizá haya un inversor que quiera incluirla para que afecte a todos excepto a él y así poder asegurarse poder acudir a la siguiente ronda de ampliación de capital con el derecho de adquisición preferente al 100% y ser el único que la complete. Si el resto de socios no renuncia a ella, cada socio podría acudir a la ampliación con su derecho a prorrata. En cierto modo, ese inversor que arriesga capital al inicio, si las cosas van bien, quiere poder acudir él al 100% y redoblar su apuesta en la empresa. Ojo, en las mismas condiciones que se fijen, sin mayores privilegios. La realidad es que no es común que los socios iniciales puedan acudir a rondas posteriores puesto que las valoraciones son más altas y hacen falta más recursos, no es una renuncia excesiva. En caso de la venta a externos sí es peligroso.

Antidilución (Non dilution)

Esta cláusula limita que un socio, generalmente un inversor, se diluya en su % de participación cuando hay una ronda de ampliación de capital. (Nota: siempre que hay una ampliación de capital se emiten nuevas participaciones/acciones y, por tanto, se redistribuye el % que supone la propiedad de cada socio con respecto del total. Al ampliar capital, el resto de socios deben hacer hueco para el que entra y, si entra con un 10% de la empresa, el resto pasan de tener el 100%, a tener el 90%, es decir, se han “diluído” en ese 10%. Esto es importante cuando hay varias rondas de inversión y no se sigue invirtiendo y acudiendo a las ampliaciones de capital, en ese caso, nuestra participación se irá diluyendo en cada ronda. No significa que nos quiten participaciones/acciones, significa que hemos emitido más desde la empresa, esas las han comprado otros y ahora estamos más para repartirnos el 100%). Si todo va bien y no hay un downround (ampliación de capital a valoración inferior a la que se hizo anteriormente), a pesar de diluirnos, es decir, que nuestro % disminuya, en realidad el valor de las participaciones será superior, al menos virtualmente. Ya hemos visto que las participaciones son ilíquidas y hasta que no venga alguien a comprarlas, el valor de las mismas es… imaginario ;)

Lo normal es que cada socio se diluya en igualdad de condiciones que los demás en cada ronda de inversión, sin privilegios. Aquí es donde puede entrar en juego algún socio que diga que no quiere diluirse, es decir, que a pesar de que se emitan nuevas acciones, que se hagan rondas de inversión y se amplíe capital, este socio no quiere seguir invirtiendo pero quiere mantener su %. Cómo se consigue esto? muy fácil, diluyéndose en mayor medida el resto de los socios para hacerle hueco a los nuevos que inviertan. Esto está claro que no es una cláusula amigable pero hay algún caso en el que puede ser habitual, en el caso de hacer una ronda de inversión, es decir, una ampliación de capital pero a una valoración de empresa inferior a la anterior, en inglés: downround.

En este caso, hay que pensar que se hizo una ronda de inversión en la que entró el inversor del ejemplo. Este inversor invirtió en la empresa una determinada cantidad de dinero a una determinada valoración de empresa, esto suposo que obtuviera un determinado % de propiedad de la empresa. Hacer una nueva ronda de inversión a menor valoración significa que las cosas no van bien, por el motivo que sea. Hubo expectativas que no se han cumplido. Nadie puede decir que alguien mintió puesto que nadie puede asegurar el futuro. Es cierto que todos aceptaron las condiciones y todos están en igualdad de condiciones en la batalla. Ahora bien, respetar el % de ese inversor, el que apostó por la empresa al principio, y permitir que no se diluya, haciéndolo en mayor medida el resto de socios, generalmente con un % de propiedad mucho mayor de la empresa, es decir, con mucho más “margen” para hacerlo, puede parecer razonable. En resumen, no es fair play en condiciones normales, quizá sí cuando hablemos de downround. Aquí que cada uno tenga su opinión…

Consolidación (Vesting) mi preferida y la que hubiesen deseado tener muchos antes que tú.

Qué ocurre cuando uno de los socios fundadores tiene que abandonar la empresa? imaginemos que es porque el socio es malo: mal ambiente, incumplimiento, etc. o imaginemos que es por algo de fuerza mayor, aunque haya buen ambiente: no llegan ingresos y hay que llevar un sueldo a casa, tiene que que buscarse trabajo, enfermedad, etc.

En ambos casos tenemos el mismo problema: el fundador se marcha y se lleva su % de propiedad de la empresa, por ejemplo: un 30%. No va a trabajar más y el resto sí, pero con el % de propiedad que tengan. Es decir, trabajarán el 100% teniendo sólo el 70%. El socio saliente se beneficiará, de algún modo, del trabajo del resto. Esto, sea con buen ambiente o con malo, es un problema, ponerse a negociar si se recompran las participaciones en esa situación siempre es un problema mayúsculo. Por otra parte, lo normal que te dirá un inversor si buscáis capital es que, antes de seguir hablando de inversión, vayáis a recuperar el % que os falta de la empresa. Ese % vendrá muy bien para poder contratar a gente con talento que complemente al equipo y hacer el “option pool” que hemos visto antes.

Todo esto puede solucionarse, o casi, de antemano, con la cláusula de “vesting”, algo que podemos traducir como: consolidación de las participaciones. Imaginemos que en el pacto de socios ponemos que todos los fundadores, a pesar de que el reparto de % que hayamos hecho sea el que sea, se irán ganando, irán consolidando sus participaciones al cabo del tiempo. El horizonte temporal suele ser de 2 ó 3 años. Podemos hacerlo mensual, trimestral, semestral o como mejor nos parezca. Podemos empezar con el 10% consolidado desde el principio y el 90% restante conforme pase el tiempo determinado y sigamos comprometidos con la empresa. En el caso de un socio con el 30% de las participaciones, tendrá su 10%, es decir, un 3%, desde el principio, aunque se marche, sea como sea, eso es suyo. Después, el resto del % se lo irá ganando, por ejemplo, semestralmente, durante los próximos 3 años. Ese 27% restante se irá consolidando cada 6 meses a razón de 4,5% cada periodo hasta llegar al 30% total. Por tanto, si se marcha antes de que se cumpla el siguiente periodo, no se consolida el siguiente tramo de participaciones. De ahí que sea importante ponerlos amplios.

Esto fiscalmente debe estudiarse en cada país pero, aquí en España, suele establecerse que el socio en cuestión sea propietario legal de la totalidad de las participaciones y, si llega el momento de irse antes de cumplir todo el periodo, estará obligado a vender a valor nominal o al valor que quede prefijado, el resto de las participaciones que no hubiese consolidado. Estará obligado a venderlas a la empresa como autocartera o al resto de los socios, a prorrata o como se determine en el documento.

Suele ser una cláusula que llega con los inversores pero que debería establecerse en la creación de la empresa, cuando sólo están los fundadores. Es una cláusula muy recomendable y que soluciona muchos problemas.

Derecho de arrastre (Drag Along)

Imagina que llega una oferta de compra por la empresa, la oferta es por el 100%. Imagina ahora que es una oferta buena para todos pero que un socio con un porcentaje pequeño se niega a vender. Dice que el dinero que le corresponde es muy poco, que quiere más. Bueno, llegados a este punto, sólo con imaginarte la situación seguramente empiezas a tener un regusto a bilis verdad? La realidad es que no tienes forma de obligar a vender sus participaciones a un socio, es su propiedad… o si? Aquí es donde entra en juego la cláusula de “Drag along” o cláusula de arrastre.

Esta cláusula asegura que todos los socios estarán obligados a vender si se cumplen determinadas condiciones. Cuidado porque es una cláusula peligrosa y puede que tengas que vender la empresa aunque no quieras, revísala con mucho cuidado cuando te toque. Ojo porque aquí entran en juego las “preferencias de liquidación” que hemos visto antes y, según el caso, pueden vender y quedarte sin nada, no será la primera vez. Recuerda la diferencia entre los poderes políticos y los poderes económicos, tu % de propiedad de la empresa quizá no signifique lo mismo.

Las condiciones pueden ser tan sencillas como un número de votos a favor, sea el % que sea, mayoría o no, pero en todo caso sin que se requiera el 100%. Esas condiciones pueden ser que, la cifra de la oferta sea un múltiplo superior a la valoración de la empresa en la última ronda de inversión, también puede ser una cifra concreta a partir de la cual, cualquier socio puede ejecutar la cláusula y obligar a vender a todos los demás, etc.

Derecho de acompañamiento (Tag Along)

Imagina que hay uno de tus socios que encuentra a un comprador para determinado porcentaje de la empresa, por ejemplo, el 30% del que ese socio es propietario. Ahora puedes imaginarte que ese socio es muy importante en la empresa y que al irse, cambia por completo la actividad, la dirección, el futuro, etc. puesto que el nuevo socio querrá tomar decisiones y quizá no estén alineadas con el pasado. Incluso puede ser que sea un socio industrial al que le interese mucho que el rumbo de la empresa cambie bastante.

Ahora imagina tu situación como socio de la empresa. Es complicado. No puedes comprar esas participaciones porque el importe es muy elevado, tampoco lo podéis hacer entre todos, tampoco la propia empresa, no hay dinero suficiente, tenéis que renunciar a vuestro derecho de adquisición preferente y que se lo venda al externo. Está claro que estáis “vendidos”. Todo puede cambiar mucho. Ese socio se llevará un buen dinero y el resto os quedaréis sin nada y a esperar a ver qué ocurre en el futuro. Como suele decirse, os han metido un bicho.

Ahora imagina que en el pacto de socios pusiste una cláusula por la que todo socio tiene derecho, ante una oferta parcial de compra de participaciones, es decir, ante la oferta de un % menor del 100%, a sumarse a dicha venta en igualdad de condiciones. Esto resulta en que, ese socio que tiene el 30%, ya no puede vender el total e irse, todos podéis sumaros en las mismas condiciones y vender el 30% de las participaciones que tengáis cada uno. En consecuencia, todos podéis recibir un retorno por vuestras participaciones. Esto sirve para varias cosas, por ejemplo, para evitar que un socio venda, se lleve el dinero, se marche y os deje al bicho dentro. Al menos todos habréis podido recibir algo y, quizá, esto evite que ese socio intente la operación en primer lugar. Para evitar que cambie la dirección de la empresa, cuando los inversores habían invertido precisamente porque había un equipo gestor determinado. Esta cláusula se puede endurecer para que, si eso puede ocurrir en base al % vendido, esos inversores tengan prioridad de venta ante cualquier oferta externa, es decir, un derecho de acompañamiento pero con prioridad sobre los demás hasta vender toda su parte. Es algo lógico para evitar que un socio, con su venta, cambie por completo el futuro de la empresa y pueda perjudicar claramente al resto de socios. Piensa que al ser socio, con determinado porcentaje de la empresa, puedes tener acceso a todas las cuentas, la información reservada, la propiedad intelectual, etc. Quizá alguien quiera ser socio de tu empresa solamente para tener acceso a todo eso. Esta cláusula es una forma de limitar esas posibilidades y, en cierto modo, limitar la libre transmisión de la propiedad.

Bloqueo de venta de participaciones (Lock-up)

Sumado a la cláusula de acompañamiento, existe otra cláusula que pretende limitar la venta de participaciones de la empresa sin consenso de los socios. Imagina que un socio, fundador o no, trata de vender sus participaciones, o especular con ellas, una vez que se ha hecho una ronda de inversión potente. Eso puede cambiar la dirección de la empresa o, sencillamente, puede crear un rumor en el mercado que la perjudique mucho. En todo caso, algo malo si no hay un consenso entre socios y un argumento sólido. Generalmente, al crear la empresa y/o cuando hay una ronda de inversión, se establece un periodo de tiempo en el que no se pueden vender participaciones, una cláusula de Lock-up, generalmente 2 ó 3 años. Esto limita bastante las posibilidades de venta y, sobre todo, limita que se haga algo sin el consenso del resto de socios. Volvemos a los poderes económicos y políticos. Es una cláusula beneficiosa para todos los socios que buscan la permanencia y el largo plazo.

Auditoría previa a la firma (Due diligence)

Una vez acordados los términos de la entrada como socio, sea como consecuencia de una ronda de inversión, o de un intercambio de acciones en una fusión, o por el motivo que sea, se produce un análisis de la empresa en cuanto a su situación legal, laboral, fiscal, judicial, etc.

Lo normal es que el socio entrante se asegure de cosas como: que la empresa esté legalmente constituida, que tienes registradas las marcas y dominios, que no hay problema en cuanto a la propiedad intelectual y que no hay contratos con externos en ese sentido, que todos los empleados están en orden en cuanto a legislación laboral, que la empresa está al corriente de impuestos, sea hacienda o seguridad social, que los contratos con clientes están en orden y son tal y como habías dicho que eran, que no hay juicios pendientes ni conocimiento de que pueda haber alguna demanda en proceso, etc.

Por todo ello, si prevés que haya una entrada de algún socio, te recomiendo que tengas todo esto ordenado y preparado para compartir con los responsables de la due diligence: contratos, impuestos, etc.

Derecho a la información

Todos los socios, si así lo decidís, deberían tener acceso a la información de la empresa. Otra cosa es que tengas un accionariado complejo, disperso, atomizado y no quieras que toda la información circule por ahí. Por mucho que todos firmen la confidencialidad, quién sabe… Quizá prefieras limitarlo, en algunos casos, al informe anual o a informes periódicos que tú mismo elabores, además de la auditoría anual a presentar en la Junta General de accionistas (reunión anual en la que todos los socios tienen acceso y se presentan las cuentas anuales para su aprobación).

Es común que haya inversores que exijan acceso total a la información, que no se conformen con los informes mensuales o las reuniones de consejo. Hay inversores que, con buen criterio, exigen acceso ilimitado a herramientas como Google Analytics, Adwords, etc.

Todo esto es comprensible y cualquiera lo puede entender, otra cosa es que el inversor sea pequeño, o tengas varios de ellos, y sean muy microgestores, es decir, que quieran hablar contigo y comentar cada dato que llega a sus manos. No puede convertirse en una servidumbre, debes estar centrado en tu negocio y la gestión de inversores debe ser ordenada. Tú decides a quién le das acceso y a quién no. Si tienes inversores más profesionales, no debería haber problema, si no lo son tanto, trata de gestionarlo. Hay que tener respeto por los inversores y el capital, tienen derecho a tener información pero eso no puede significar mucho trabajo para el director general.

Nota: Uno de las mayores dificultades y de lo que más tiempo les consume a los fondos o grupos de inversores es consolidar y trasladar al resto de su organización la información que elabora la empresa invertida. En su caso deben hacerlo con todas las empresas de su portfolio y eso es un problema para ellos. Trata de consensuar con tus socios, sobre todo inversores, los informes periódicos que necesitan y trata de tener un informe único, no deberías dedicar varios días ni varias horas a burocracia. Seguramente el contenido de esos informes deba ser el informe de métricas que debas tener constantemente a la vista en tu día a día. Debería ser una continuación, algo diario pero que un día corresponde a la reunión del consejo.

Obligación de no competencia (Non compete) y permanencia

Por definición lo normal es exigir la exclusividad de los fundadores, es lógico que dediques todos los esfuerzos a tu empresa siendo que alguien más depende de ello, sean otros socios que ponen trabajo o inversores que han puesto dinero. Además de eso, es normal también que exista una obligación de no competencia una vez que la relación con la empresa se haya terminado, sea de común acuerdo o incluso por despido. Un fundador de la empresa suele ser alguien muy relevante y una de las razones principales por las tus socios se han asociado contigo o por las que un inversor invierte en la empresa. Es lógico limitar que pueda irse o colaborar con la competencia nada más salir de la empresa. Normalmente se suele poner un periodo de 2 ó 3 años. (no pienses que esto se pone sólo para los grandes ejecutivos, sin duda en tu empresa y en tu sector, el cambio de una persona clave hace el mismo daño que ese súper ejecutivo en su campo).

Nota: puede que esta cláusula se establezca y se amplíe con un periodo de permanencia en el caso de que haya una compra por parte de otros inversores u otra empresa. En esos casos suelen querer una continuidad del equipo directivo y la operación de compra suele estar condicionada a esa permanencia. Normalmente queda reflejada y aceptada ya en el pacto para que llegado al momento de la negociación, ésta no sea una “herramienta” de negociación. Otra cosa es que, evidentemente, todos deban estar de acuerdo puesto que por mucho que uno esté obligado… o está comprometido o no vamos a ninguna parte.

Salario de los fundadores y gastos generales

Otra cláusula que debe estar desde el principio, cuando sólo estáis el equipo fundador. Debe quedar claro qué variables afectan al sueldo de cada uno, si hay un mínimo, si hay bonus y en función de qué, etc. Hay que diferenciar el trabajo de cada uno y a cada uno darle lo que sea oportuno, sea en salario, en otros beneficios, etc. Todo por escrito y aceptado por todos. Igualmente, qué pasa al principio cuando no hay ingresos suficientes? qué pasa cuando haya momentos duros y no haya dinero para cobrar sueldo? en esos casos debe quedar por escrito si lo no cobrado queda pendiente en una especie de bolsa a cobrar en el futuro, si hay una prioridad de cobro entre los socios (puede ser uno de los beneficios que comentábamos antes), etc.

Después, con la llegada de otros socios o inversores, pueden querer limitar o negociar esta cláusula. Es habitual que un inversor invierta para hacer crecer la empresa, no para pagar sueldos al equipo. El inversor recuperará su dinero si la empresa va bien y se vende. Tampoco es bueno para nadie que alguno de los fundadores llegue justo a final de mes y tenga que comer arroz todos los días porque el inversor fue duro en la negociación de su salario durante los primeros años. Hay quien piensa que cuanta más hambre pase el emprendedor, mejor, más hambre tendrá de éxito. Bueno, puede tener parte de razón pero si ese fundador ocupa tiempo de su cerebro en pensar que no llega a fin de mes, esto le repercute en el resto del cuerpo, le genera problemas en su casa y en su vida… en absoluto se consigue lo deseado. Por todo lo anterior, lo normal es poner un salario razonable, suficiente, pero seguramente alejado de un hipotético sueldo de mercado, así se solventan los problemas antes mencionados pero sigue habiendo ambición para construir empresa y obtener el retorno en el futuro junto con los inversores. Alineamiento entre unos y otros. A partir de ahí, suele ponerse que ese salario podrá incrementarse en función de algunas variables como: si hay beneficios, un tasa fija como un 10% anual, en función del crecimiento medio intermensual de la empresa, etc.

También puede existir una cláusula que limite la capacidad de gasto del CEO, es decir, su capacidad de firma. Deberá atenerse a un presupuesto pero puede haber ciertas limitaciones como hemos visto en algunas opciones de derecho de veto. Quizá haya una limitación y requiera de la aprobación del consejo, o del voto a favor de alguno de sus miembros, para poder asumir un gasto o inversión que supere determinada cuantía. De esta forma se limitan los ataques de locura y se puede reflexionar un poco más.

Y colorín colorado, este post se ha acabado. Como te decía al principio, verás que trato muchas cláusulas pero no son todas, están las más habituales, si quieres que trate alguna en particular, dímelo, te contesto y actualizo el post. Igualmente, si ves algún gazapo, te agradeceré mucho que me lo digas. Entre todos podemos completar este post para que sea útil para muchos otros.

Para finalizar, me gustaría recordarte un par de frases importantes:

Suele darse el caso de los emprendedores fundadores que no hacen el pacto de socios porque “ya nos entendemos nosotros”, “seguro que nos ponemos de acuerdo cuando llegue el momento”, dos frases que rara vez auguran éxito.

Ni se te ocurra meterte en berenjenales sin un magnífico abogado cerca, procura que sea muy bueno, experto en la materia, con unas cuantas heridas de guerra, seguro que te salva de meterte en más de una…

Espero que algo de todo esto te haya servido y se lo recomiendes a todo el mundo que le pueda venir bien ;))

@marianotl
https://es.linkedin.com/in/marianotorrecilla

La startup Niwa capta más de 230.000€

La startup Niwa capta más de 230.000€

La empresa especializada en el desarrollo de sistemas de cultivo domésticos Niwa ha logrado reunir más de 230.000€ a través de varios inversores importantes y la plataforma de equity crowdfunding Crowdcube. Finalmente dan la bienvenida a los, hasta ahora, 87 inversores que han decidido apostar por el innovador proyecto. A todo eso también habrá que añadir el apoyo de Enisa. 

Este equipo afincado entre Chicago y Almería ha vendido más de 750 sistemas de cultivo en 47 países antes incluso de comenzar la producción en serie de los mismos, lo cual ha supuesto una magnifica prueba de demanda del producto. Este gran arranque unido al apoyo de dos grandes inversores de origen nacional e internacional han supuesto un gran aliciente para los nuevos inversores llegados a través de la campaña, los cuales también pueden disfrutar del sistema Niwa One como recompensa por invertir más de 1.500€

El éxito de Niwa se basa en su sistema de inteligencia artificial en la nube que se encarga de analizar el cultivo y ajustar los parámetros del mismo automáticamente ya que está conectado al mini invernadero Niwa One a través de Internet. De esta forma el usuario simplemente tiene que seleccionar qué es lo que quiere cultivar desde la app de Niwa y dejar que el sistema se encargue de crear el entorno perfecto para su cultivo en casa.

Ahora encaran la recta final de la ronda cuyo objetivo es poder financiar los moldes de fabricación para poder comenzar la producción en serie. Todavía estás a tiempo de participar. 

 

Declarando, el asesor virtual inteligente para los autónomos

Declarando, el asesor virtual inteligente para los autónomos

Marta Zaragozá es fundadora de Declarando, un SaaS en el que los autónomos gestionan sus impuestos y su contabilidad por medio de un asesor virtual inteligente (bot tax advisor).

El problema actual es que los autónomos tienen 2 opciones para gestionar su contabilidad y fiscalidad: Usar archivos Excel o un software de facturación y presentar los impuestos en la página de Hacienda (tienen que resolver sus dudas en foros y blogs genéricos, multiplicando consecuentemente el riesgo de tener una inspección y su consecuente sanción). O bien, contratar un gestor para que les lleve todos los trámites (si van a precios económicos no está incluida la asesoría, literalmente les pagan por presentar rápidamente sus impuestos, no por mejorar su situación fiscal. También pueden contratar un asesor fiscal, pero tal y como están las cosas, pocos autónomos se pueden permitir ese gasto).

Para solucionar esta problemática nace Declarando. Con el asesor virtual, a medida que van introduciendo los ingresos y gastos, haciendo facturas o rellenando modelos, van recibiendo consejos y alertas automáticos y personalizados para cada autónomo. El objetivo de esta tecnología es que el usuario pueda gestionar su contabilidad y obligaciones fiscales como si tuviera un asesor fiscal sentado permanentemente en la silla de al lado.

En apenas 15 meses desde el lanzamiento de la plataforma en Julio de 2015, han conseguido más de 4.000 autónomos registrados, creciendo un 400% cada trimestre, y están convirtiendo por encima del 10% a clientes de pago. Recientemente han sido seleccionados por Innsomnia by Bankia para formar parte de la 1ª edición de su aceleradora para proyectos Fintech.

La startup Mabrian, big data implementado al sector turístico

La startup Mabrian, big data implementado al sector turístico

En un momento en que las empresas cada vez acumulan más datos de mercado, comportamiento de sus clientes, rendimiento de sus acciones comerciales y operaciones, entre otros, no es una casualidad que el Big Data haya emergido con tanta fuerza. A pesar de eso, la realidad es que aparte de las empresas más próximas a la tecnología, hay aún muchos sectores donde esta tendencia no ha llegado con suficiente fuerza, lo cual representa una gran oportunidad para los emprendedores.

Mabrian es una innovadora empresa menorquina que ya ha dado un paso adelante aprovechando esta oportunidad en el sector turístico, que representa el 9.8% del PIB mundial. La empresa comercializa una herramienta SaaS de Big Data que es capaz de capturar y procesar datos de comportamiento de los usuarios a partir de fuentes online (Twitter, Instagram, Tripadvisor, Booking…), cruzarlos con los datos transaccionales obtenidos de los sistemas de reservas online, y ofrecer así a los diferentes agentes del sector turístico la información de mercado a tiempo real necesaria para la toma de decisiones de negocio. Esta combinación de datos sociales (motivos por los que se escoge un destino, qué se visita, nivel de satisfacción…) y de datos transaccionales (dónde vuelan, precios, cuándo se hacen las reservas…) la hace una herramienta única en el mercado.

Mabrian ya está sirviendo a clientes tan distintos como Barceló Viajes o Turismo de Cuba, y ha sido premiada como la mejor startup española del sector turístico en el Venture Network organizado por Banco Sabadell e IE Business School. Actualmente la empresa está llevando a cabo una ronda de financiación de entre 400.000€ y 450.000€, de los cuales 250.000€ están disponibles para invertir a través de The Crowd Angel. Están a punto de llegar al 100% así que si estás interesado, corre.

220.000€ de inversión en la startup Bet4talent

220.000€ de inversión en la startup Bet4talent

bet4talent
Bet4talent, la empresa de contratación de perfiles IT cierra con éxito una ronda de inversión de 220.000€ con The Crowd Angel. En la ronda han participado Bbooster Ventures, Carlos Blanco, Arroba Capital y otros Crowd Angels.

Juan Carlos Rovira es el CEO y fundador de Bet4talent, lo conocí hace varios meses y desde el principio me encantó lo que estaban haciendo. Sin duda Bet4talent soluciona un problema a la hora de seleccionar un perfil técnico. Su motor de información recoge datos de múltiples fuentes de información para así poder crear un perfil del candidato, así es capaz de ofrecer valoraciones en ciertos aspectos que simplifican mucho el proceso.

Aquí tenemos el ejemplo práctico de un emprendedor que, a pesar de estar creando otra startup inicialmente, detectó una necesidad y, como “side project”, nació Bet4talent. Después, con la ayuda de la aceleradora Bbooster, ha conseguido llegar hasta el mercado. A partir de aquí, con la ayuda de los nuevos inversores les deseamos lo mejor en el futuro.

Venture Deals ¿Cómo cerrar una ronda de financiación con éxito?

Venture Deals ¿Cómo cerrar una ronda de financiación con éxito?

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El próximo 14 de septiembre en Madrid y el 4 de octubre en Barcelona, tienes una oportunidad de oro para aprender de unos inversores con mucha experiencia. Ya seas emprendedor o inversor, te recomiendo que no te lo pierdas.

Manuel Matés y José Miguel Herrero, cofundadores de Big Sur Ventures, cuentan con más de 40 años de experiencia en el sector tech, además de formar parte en los años 90 de la primera ola de fundadores de internet en España. Hace tiempo que los conozco y tengo una estupenda relación con ellos por dos motivos: porque son muy buenos en lo profesional y en lo personal. Si buscas inversión seed o un poco más (100K€-400k€), no dudes en contar con ellos, además están muy activos.

Manuel, tras recopilar e investigar durante varios años más de 1500 operaciones de capital riesgo tecnológico en España ,y recientemente coeditar y traducir el libro Venture Deals, nos trae este panel de expertos en el que cuentan con la participación por primera vez en España de uno de sus autores Jason Mendelson, quien tiene una gran y profunda experiencia en el sector del VC Tech.

El evento que se celebrará en Madrid tendrá lugar el próximo 14 de septiembre a las 17:45h en la sede de la Fundación Telefónica, en Gran Vía 28 (entrada por la calle Fuencarral nº 3). Los temas a tratar serán:

  • Negociación y cierre operaciones de venture capital
  • Principales características de fundadores  y startups exitosas
  • El Venture Capital Tech en USA, España (una visión del 2010 al 2015)

En el evento participan:

Andrés Saborido, Country Manager de Telefónica Open Future_ en España
Jason Mendelson , coautor de Venture Deals y fundador y managing partner de Foundry Group
José Miguel Herrero fundador y General Partner de Big Sur Ventures
Manuel Matés fundador y General Partner de Big Sur Ventures

Ambos autores del libro (Jason y Brad) han elaborado un texto muy valioso para entender este sector, “es como si una amigo que trabaja en un fondo te explicara todos los detalles y trucos para cerrar inversiones”. Manuel Matés, que ha sido el traductor y coeditor del libro publicado por Libros de Cabecera bajo el título Cómo cerrar rondas de financiación con éxito, también nos hará una presentación del estudio que recientemente ha finalizado sobre El estado del VC Tech en España: Una visión del 2010 al 2015, que es probablemente el más completo que se ha realizado hasta la fecha.

Los coorganizadores de este evento son Wayra, Big Sur Ventures y Libros de Cabecera. Tienen plazas limitadas, por lo que si deseas asistir sugiero que te registres lo antes posible, es totalmente gratuito: https://www.ticketea.com/entradas-conferencia-venture-deals-como-cerrar-rondas-de-financiacion-con-exito/

 

¿Qué son las Startups On Demand? Entrevista a Raúl Mata de eGauss

¿Qué son las Startups On Demand? Entrevista a Raúl Mata de eGauss

Raul-Mata-Jimenez-BNRaúl Mata es un reconocido emprendedor e inversor con muchos años de batalla en el sector tecnológico. Es ingeniero Industrial y Master en HHRR convertido ahora también a profesor en varias universidades y escuelas de negocio. Cofundador de MyAlert.com y, actualmente, fundador de FDI Internet & Mobile y eGauss.

Cuentas con una larga trayectoria como emprendedor e inversor, ¿qué estás haciendo ahora desde eGauss y qué es una Startup On Demand?

Desde eGauss estamos mapeando todo el mundo de la investigación en las Universidades y Centros de Investigación para catalogar todas las nuevas tecnologías que se están desarrollando (a corto, medio y largo plazo) y ponerlas a disposición de las empresas para que puedan competir mejor en el día a día. Para ello incluso estamos desarrollando con los departamentos de investigación más destacados Startups para poder comercializar mejor dichas innovaciones tecnológicas.
Como además estamos inmersos en el mundo del emprendimiento desde hace mas de 20 años y estamos acostumbrados a desarrollar nuevos modelos de negocio, hemos lanzado una linea específica llamada “Startup On Demand” que consiste en desarrollar desde cero la idea, el modelo de negocio y las tecnologías de valor necesarias para el lanzamiento del proyecto , paquetizarlo y vendérselo todo a un tercero (inversor o Emprendedor) para que estos solo se tengan que dedicar a su explotación y desarrollo de negocio.

 

En el mundo de las startups, desde hace unos años hemos visto el crecimiento de las incubadoras y aceleradoras, ahora de las Venture Builders, qué diferencia hay entre las Startups on demand y las anteriores? A quién va dirigido?

Los Venture Builders buscan emprendedores a los quedar ideas que ya existen en otros mercados, invertirles el dinero necesario para hacer el primer producto viable y posteriormente darles servicios centralizados de finanzas, etc. Nosotros con las “Startups On Demand” creamos proyectos que paquetizados y con tecnologías de última generación entregamos 100% a sus futuros dueños. Creamos Empresas para terceros que anteriormente han sido validados en modelo de negocio, mercado y tecnología por nuestra empresa. En vez de lanzar nosotros el proyecto, le damos la oportunidad a terceros de que nos compren al 100% nuestro proyecto. ¿quienes pueden ser los beneficiarios? Directamente inversores que controlarían la compañía y a los que ayudaríamos a encontrar y forma los equipos gestores, ó, emprendedores que tienen un pequeño capital y que no encuentran un proyecto diferencial con el que convencer a los posibles inversores.

 

¿Tenéis alguna startup preparada para vender? Puedes darnos algunos datos?

Sí, actualmente tenemos una. No hay nadie en todo el mundo que esté haciendo nada parecido aunque cientos de miles de personas lo hacen a mano en todo el mundo. Es un negocio que a mano funciona y es muy rentable, pero que nadie ha “industrializado” al ser necesario para ello tecnologías especiales. Nosotros hemos encontrado en varios centros de investigación las tecnologías necesarias para el desarrollo del proyecto. Es decir, hay mercado, los márgenes son altos, tenemos tecnología y hay modelo de negocio.

 

¿Cómo pueden contactar contigo los que estén interesados en saber más?

Sí, desde luego. En raulmata at egaussholding.com estoy disponible para todos los interesados.

 

Entrevistamos a Alberto Moratiel de ENISA

Entrevistamos a Alberto Moratiel de ENISA

Alberto Moratiel

 

Entrevistamos a Alberto Moratiel, una de las personas de ENISA que hacen lo imposible y están presentes en todos los eventos para ayudar a los emprendedores en su financiación. Hace tiempo que nos conocemos y os puedo asegurar que, tanto él como todo el equipo Enisa, se desviven y quieren ayudar a los emprendedores como los que más. Aunque es normal que el volumen de solicitudes se concentre en Madrid o Barcelona, todo el equipo tiene el cuentakilómetros en marcha para acercarse a toda España. Si quieres organizar algún evento o reunión con emprendedores y te gustaría que vaya alguien de Enisa para ayudarles y explicar lo que haga falta, no dudes en contactarles.

¿Qué es Enisa y cómo puede ayudar a los emprendedores?
Enisa es un instrumento público de apoyo financiero a pymes y emprendedores, que a lo largo de su historia, ha ido adaptándose a las necesidades del mercado, creando nuevos productos financieros. Inicialmente nos dedicábamos al capital riesgo, luego iniciamos la línea de préstamos participativos, que no ha dejado de crecer, en especial desde 2005.
En todo este tiempo hemos financiado a 4.200 empresas en más de 4.500 operaciones, con un desembolso que supera ya los 750M €.
A través de sus diferentes líneas de financiación, acompañamos a las empresas durante todas sus etapas de desarrollo, desde la creación hasta las fases de crecimiento y consolidación, con importes desde 25.000 € a 1.500.000 €, sin exigir más garantías que las del propio proyecto empresarial,
La línea de Jóvenes Emprendedores, para empresas con menos de 24 meses de constitución y cuyos socios mayoritarios no superen la edad de 40 años, han mejorado sus condiciones en este ejercicio, ampliando el plazo de carencia y amortización hasta un máximo de 5 y 7 años respectivamente. Creemos que estos plazos se adaptan mejor al proceso de maduración de estas empresas.
Otra línea es la de Emprendedores, también dirigida a empresas en estadios incipientes con menos de 24 meses, pero esta vez sin límite de edad del emprendedor.
Y luego están las líneas para financiar proyectos de expansión, como es la de Competitividad, y para aquellos otros con un fuerte componente tecnológico, la de Agenda Digital.

¿Cómo ha sido 2015 desde vuestra perspectiva?
En el año 2015 se aprobaron 737 operaciones, lo que supuso un incremento del 25 % con respecto al año anterior, por un importe total de 96.225.000 €.
En la distribución por sectores hemos observado que las TIC son las destinatarias de la mayor cantidad de fondos (35 %), seguidas de otros servicios (22 %). También en cuanto número de operaciones las TIC ocupa la primera posición (41 %).
En lo que se refiere a comunidades autónomas, es Cataluña donde más operaciones se han realizado (32 %), seguida de Madrid (31 %), Andalucía (8 %) y la Comunidad Valenciana (7 %).
Sin embargo, por volumen de inversión importe, es Madrid quien lidera la tabla, con más de 29 millones, seguida por Cataluña con 27,5 millones.

Estando a mitad de 2016, ¿qué datos tenéis y qué previsión calculáis?
Las solicitudes recibidas hasta la fecha son 636, de las que un 58 % de las empresas tienen menos de 2 años. Del total, 167 corresponden a Jóvenes Emprendedores. Y nuevamente el sector TIC se sitúa a la cabeza representando un 36 % de las empresas solicitantes.
En cuanto a la procedencia, se mantiene la tendencia: Madrid (33 %), Cataluña (26 %), seguidas con mayor diferencia de la Comunidad Valenciana y Andalucía.
Para este año disponemos de 82,6 millones de euros, con lo que estimamos que llegaremos a financiar a unas 600 empresas.

¿Qué necesita un emprendedor para que Enisa le ayude?
Ser pyme, según la definición de la Unión Europea, con forma societaria y domicilio social en España. Puede pertenecer a cualquier sector de actividad, a excepción del inmobiliario y financiero. Si bien, en este último aspecto también hay novedades este año, puesto que sí se consideran financiables las plataformas de financiación participativa. Buscamos modelos de negocio innovadores, aunque en un sentido muy amplio, no solo limitado al tecnológico. El proyecto empresarial debe ser técnica y económicamente viable y sostenible. Y además, la empresa cofinanciará las necesidades financieras asociadas al proyecto empresarial.
No obstante, toda la información está disponible en nuestra página web (www.enisa.es). Una vez registrado en el portal del cliente, los emprendedores se encontrarán con una serie de formularios para explicar su modelo de negocio, las previsiones financieras, las necesidades financieras asociadas al proyecto empresarial… y también una guía de uso para aclararle los diferentes pasos.

¿Cómo veis el futuro de Enisa y de la creación de empresas en España?
Nuestro objetivo es continuar apoyando a las empresas de este país, tanto a las nuevas como a las veteranas, y aportar ese impulso financiero necesario para que los buenos proyectos salgan adelante. Que se creen empresas es de suma importancia, pero tanto o más que las existentes adquieran músculo y tamaño, contribuyendo a generar un ecosistema innovador que atraiga talento y empleo cualificado e inversores.

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