Agustín Cuenca en Iniciador Castilla La Mancha

Agustin-CuencaSexo, mentiras y gestión de proyectos es el título de la ponencia de Agustín Cuenca en Iniciador Castilla La Mancha. Algunas apreciaciones en relación con el título de la ponencia: Se habla más de lo que se practica; Lo que ves en el cine se parece poco a la realidad; Todo el mundo piensa que el vecino lo hace más.

Para Agustín un proyecto es un esquema o plan de un trabajo que se hace. Un proyecto tiene un recorrido en el tiempo, construimos algo único, que además progresa con el paso del tiempo. Normalmente se trabaja con problemas complejos. Lo primero que tenemos que hacer al planificar un proyecto es marcar unos objetivos, en muchos casos debemos hacer también un prototipo o modelo de lo que se quiere construir. Tenemos que hacer un plan y una estimación de los recursos. Es importante identificar los riesgos que se pueden presentar a lo largo del proyecto, también es necesario tener la capacidad de anticipar los problemas y preparar alternativas.

A lo largo del proyecto tenemos que tener una estrategia de control de cambios que se van a ir desarrollando. Solo el 16% de los proyectos acaban con éxito. Las estadísticas nos dicen que el 60% de los proyectos se acaban con problemas y el 31% de los proyectos nunca llega a finalizarse. Agustín piensa que este modelo no funciona, dice que el 92% de los proyectos de desarrollo de software fracasan y más aún en internet. La razón de este fracaso es que las bases sobre la que se sustenta la gestión de proyectos son mentira. El futuro cambia, no podemos predecir el futuro porque cambia el mercado, cambian tus ideas o cambia la tecnología.

Cuando un proyecto va evolucionando y hay cambios hacemos la evaluación en función de los criterios iniciales en lugar de hacerlo en base a las circunstancias actuales. Cuando las cosas fallan aumentamos el control y lo que estamos haciendo es dejar menos tiempo para realizar el propio trabajo. Además el control nos hace ser menos flexibles. El control lo único que hace es que todo funcione peor. En el fondo hay un problema de comunicación, de lo que tenemos en la cabeza a lo que decimos hay diferencias y más aún de lo que entiende nuestro interlocutor. En gestión de proyectos se cumple lo que se dice de cultura: lo que queda cuando olvidamos lo que hemos aprendido.

En la mayoría de los casos es mejor no hacer un plan. Los informáticos se han empeñado en hacer ingeniería donde los problemas pueden estar acotados. En el mundo del desarrollo de software no se pueden acotar las circunstancias, sobre todo por los cambios que introduce el cliente. Se trata más de artesanía que de ingeniería. Tenemos que cambiar la pregunta que nos hacemos al comenzar un proyecto: no podemos saber cuánto se tarda y cuánto cuesta hacerlo. Los nuevos principios se basan en la colaboración: todo el mundo se equivoca; detecta los errores de forma temprana; compartir información; tu mejor opción es el éxito del proyecto.

Agustín es un ferviente seguidor de las ideas de desarrollo ágil y «menos es más». Recomienda el libro The paradox of choice de Barry Schwartz y este vídeo que resumen las ideas del libro. Ventajas de lo simple: menos trabajo, menos formación, menos soporte, menos errores, menos alternativas, más foco, menor coste de adopción, más fácil de explicar. Trabajan con el concepto: mínimo proyecto viable. En ASPgems trabajan en forma de «diseño por unanimidad» si alguien no está de acuerdo con algo no se hace, así se aseguran de que todo lo que se hace es lo mínimo. También utilizan el Darwinismo funcional para eliminar aquello que no es realmente necesario.

No hagas modelos, haz la realidad. Recomienda el libro Getting Real de 37signals, a veces cuesta lo mismo hacer un prototipo que la realidad y el tiempo es un factor crítico. Dice que si cuando lanzas la web todo funciona es que has llegado tarde.

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