imagen-confianzaPrometo volver a los artículos sobre temas técnicos, pero hoy quiero hablar de la confianza en los productos y servicios. Eso que  llamamos influencia, o calidad, no es mas que confianza en las personas que están ofreciendo el producto o servicio.

En el mundo real es muy fácil poner ejemplos: yo voy a la peluquería más barata que es capaz de cortarme el pelo de una manera mínimamente decente, lo cual es fácil porque pido que me pasen la maquinilla y eso podría incluso hacérmelo yo mismo. No tengo confianza en el peluquero, y cada vez voy a una peluquería distinta. Pero cuando me encuentro una en la que se toman la tarea con profesionalidad empiezo a confiar y repito. Lo malo es que cuando repito me toca otr@ peluquer@ y vuelvo al punto de partida.

En los servicios online hace falta trabajar esa confianza para atraer al usuario. Una manera directa de generar esa confianza es dar un servicio de calidad. Pero muchas veces confundimos calidad con sofisticación, lo que puede complicar nuestro negocio. Yo siempre he sido partidario en el aspecto técnico de simplificar los procesos (hablaré de esto la próxima semana).

Las personas son las que aportan confianza, calidad, influencia, en el mundo online, algo completamente alejado de la costumbre de la fuerza de las marcas impersonales a las que estamos acostumbrados en el mundo real, y cada uno lo hace en el campo en el que es más especialista.

Puede ser una paradoja que en el mundo virtual sean primero las personas que las marcas, y se hable de marca personal, y a los directivos de las empresas se les aconseja que se impliquen de forma personal en difundir la imagen de su empresa.

Ofrézcanme servicios de confianza, por favor, que note que una persona se está tomando algunas molestias por atenderme, seguro que aunque no lo haga perfecto me ganará como cliente.