Estos días está siendo comentado en Twitter (¿dónde han quedado los blogs?) un artículo sobre lo poco que se favorece la innovación (estoy siendo eufemístico) y acabo de enterarme del proyecto Voota [nota al margen: usar este ejemplo para explicarle a mi madre la utilidad de Twitter].

El caso es que investigando un poco más sobre el proyecto Voota, veo que lo están desarrollando como software libre, y gracias a los errores de teclado veo que usan el framework para PHP Symfony. Así que me he animado y he dicido otra vez instalarme un framework para el desarrollo de aplicaciones en PHP. No lo he hecho porque los requisitos de servidor son demasiado estrictos y no me convencen, lo que me ha llevado a darme ánimos de nuevo para avanzar en mi propio framework (sí, cómo me está quedando de bien, pero eso es otra historia).

Y antes de aburriros con este tema voy al grano. Automáticamente he pensado en la innovación, en lo que la favorece y en lo que no, en las facilidades para el desarrollo de aplicaciones, en la disponibilidad de equipos de desarrollo de empresas o freelance, etc, y he llegado a la conclusión, muy rápidamente, de que nos falta tecnología y personal cualificado para manejar y desarrollar tecnología.

Hay miles de proyectos o de ideas de emprendedores (emprendedores en gestación) no técnicos que no se ponen en marcha porque ellos no son desarrolladores, no conocen a nadie que lo sea, no hay oferta de empresas y freelance de desarrollo porque están todos a tope, faltan desarrolladores cualificados, y cuanto tienen quién lo desarrolle te cuesta un dinero que no puedes gastar.

Si tuviéramos facilidades para la innovación cualquiera podría costearse un desarrollo de, pongamos, un mes. Si hubiera mejores herramientas, libre claro, (no más completas, sino más sencillas y dirigidas), desarrolladores con menos conocimientos podrían empezar montando pequeñas aplicaciones para esas ideas en gestación y probar su viabilidad.

De cada cien o mil pruebas, experimentos o ideas alguna saldría adelante y contribuiría al avance tecnológico y social, además de generar negocio y crear riqueza (en el sentido social de la palabra).

Pero claro, si algún día termino mi framework, con lo que me habrá costado (en esfuerzo) seré egoísta y no lo compartiré con nadie, y además tardaré tanto en terminarlo que probablemente no será innovador.