Los estudiosos de la resistencia al cambio en los trabajadores de una empresa, y en particular al uso de una nueva aplicación saben muy bien que deben informar y convencer al empleado antes de darle la nueva herramienta si quieren que la implantación tenga éxito.
Ayer en el SIMO me ofrecieron información de un producto con el reclamo “¿estás seguro que no lo necesitas?” y eso me atrajo a investigar más. Cuando lo he hecho me he confirmado en mi idea inicial, ahora no lo necesito o no me compensa.
Hace unos meses decidí actualizar de versión el Ubuntu de mi portátil, aunque no me hacía falta para nada y acabé por estropear algunas de las funcionalidades que más usaba.
A la hora de compartir información con terceros de forma constante para trabajar sobre un proyecto concreto hemos utilizado distintos sistemas con cada proveedor, pero lo más habitual es el correo electrónico tradicional, Google Docs, y en algún caso grupos de correo o Basecamp.
La experiencia nos ha demostrado que en cada caso lo mejor era utilizar el sistema con el que nuestro proveedor o cliente está más cómodo, sin necesidad de disponer de una herramienta de organización especial.




