Por invitado el 29 enero 2009
Las relaciones públicas, en el sentido más tradicional de la palabra, cada vez son más personales y menos institucionales. Es decir, las empresas que quieran potenciar su “imagen de marca” deben tener cada día más en cuenta que deben bajar de su pedestal para acercarse a las personas, deben bajar a trincheras para comunicarse con su público, con su target, con sus clientes…
Toda empresa, y por tanto, toda MARCA, sea personal (autónomo), empresarial (Pyme o Gran empresa) o institucional (administraciones públicas en general, asociaciones, ayuntamientos…) debe entrar en la CONVERSACIÓN que hace tiempo que se ha abierto en los Social Media. Y ello es clave para su propia supervivencia a largo plazo.
Si estás dispuesto a bajar a trincheras y a hacer algo tan simple como estar dispuesto a escuchar y hablar, sólo entonces estarás realmente dispuesto a saber captar las necesidades reales de tu interlocutor (cliente, target, consumidor… digámosle como queramos).
Este es el nuevo paradigma del marketing actual. Como diria Joan Jimenez, en su e-book Brandland (una fábula de lectura recomendable), una marca no es nada si no hay una persona física real que la tiene en mente, que la tiene presente. Si tus consumidores o clientes no te tienen en mente (posicionamiento), simplemente, no existes.
¿Por dónde puede empezar un autónomo o una pyme para aprovechar las potencialidades del Social Media Marketing?

La premisa es clara: escucha a tu cliente. Y escúchalo en su terreno
No obstante, seamos sensatos.
Imaginémonos una empresa industrial de un sector tradicional (por ejemplo, un taller de planchistería con instalaciones de 2.000 m2 y 20 trabajadores en total, que trabaja en un 60% para la Ford de Almusafes). Esta empresa siempre ha ido “escuchando” mediante su fuerza de ventas. Su equipo comercial ha ido “midiendo” las sugerencias, reclamaciones, inquietudes de sus clientes. Si el comercial es bueno, y la organización de la Pyme es buena, toda esa información se ha canalizado correctamente, y por tanto, no está en el feudo de la cabeza/memoria del comercial o de su jefe responsable. Para ello existe, por ejemplo, el CRM.
Pero… ¿cómo esta empresa industrial tan cerrada a la potencia de Internet puede sacar provecho de los medios sociales? ¿cómo esta empresa puede sacar provecho de un blog institucional, un grupo en Facebook o una comunidad en twitter, si ni tan solo algunos de sus clientes saben usar correctamente el e-mail?
Hay iniciativas institucionales que pretenden mejorar la implantación de las TIC en la Pyme española.
Ejemplos tratados aquí en Pymecrunch:
Pero pese a mis creencias, seamos realistas. Para que un autónomo o una Pyme pueda sacar un provecho real de toda la idiosincrasia del Social Media, todavía hay que cambiar estructuralmente la adopción de herramientas tecnológicas y de comunicaciones etiquetadas “2.0″.
Mientras tanto, divulgación, divulgación, y estar atentos. Y si quieres profundizar técnicamente sobre cómo hacer un Social Media Plan, te remito a este artículo en Simdalom.