La Fundación everis: 11 años apoyando el emprendimiento


Artículo realizado por Ángel Sánchez Díaz, Director General de i-deals

i-dealsEse gran filósofo que es Hommer Simpson divide la humanidad en tres grandes grupos: “los que saben contar y los que no”. Efectivamente, debo de encontrarme en el segundo colectivo pues la Fundación everis, desde su creación a finales del año 2011, lleva más de diez años apoyando de forma continua la actividad emprendedora. Desde luego, no nos contamos entre las fundaciones más señeras que operan en nuestro país, pero lo que sí debemos notar es que la apuesta por la Fundación se tomó bastante pronto: no teníamos ni cinco años de historia cuando se decidió que deberíamos devolver a la sociedad gran parte de lo que captábamos de ella en forma de talento. La forma del articular la “devolución”: apoyar a la universidad y la actividad emprendedora.

Se escogió el apoyo a la universidad por el simple hecho de ser el granero del que nos nutrimos. Contratamos muchos universitarios, la mayoría jóvenes (la media de edad en everis es inferior a los 30 años) y gran parte de ellos arrancan su vida laboral con nosotros. Nos da mucho la universidad, es justo que devolvamos algo de lo que recibimos. Por otro lado, la actividad emprendedora está en los genes de everis. Suelo citar con alegría que un cliente y amigo (a veces se da esa combinación) definió una vez everis como una start-up de diez mil empleados. La verdad es que suscribo esa definición: tenemos ese espíritu, nos gusta el riesgo, apostar por la gente… Es nuestra cultura, con todo lo bueno y, a veces, no tan bueno, que conlleva el ser tan inquietos. Leer el resto de esta entrada »

El compromiso con la empresa


Artículo realizado por Amado Martín, fundador de Wiprojets.

wiprojetsTal como están las cosas de duras hoy en día, los empresarios y emprendedores necesitamos más que nunca gente comprometida. En mis 7 años de experiencia gestionando equipos, han pasado muchas personas por mi empresa, algunas personas con mucho talento desaprovechado, dado que no eran capaces de unificar fuerzas con la empresa y hacían la guerra por su parte.

Creo que hay muchas personas que no entienden que la empresa y el equipo de trabajo deben ser uno solo, en la empresa no deben haber diferencias y disputas abiertas y si las hay deben cerrarse inmediatamente y hablarlas en privado. Entiendo que una empresa debe funcionar como un cuerpo humano, cada parte debe tener su función, desde el cerebro al corazón pasando por los pulmones y terminando por las piernas, todos deben aportar y trabajar en grupo para conseguir el objetivo de que todo funcione correctamente. Así debe ser tanto desde la dirección general hasta el becario recién incorporado, si hay personas que no comprenden la empresa como un conjunto, se convierte en un tumor que debe ser extirpado dado que un tumor se extiende muy rápidamente y acaba con todo. Leer el resto de esta entrada »

Emprender: actuar hacia el valor


Artículo realizado por Dioni Nespral, gerente de innovación de everis.

Dioni NespralEmprender se ha convertido en una constante en el vocabulario de los dirigentes políticos. Es algo que, como se suele decir, “está en la agenda”. No deja de sorprender la facilidad con la que aupamos o desterramos términos en función de la popularidad de los mismos en los discursos oficiales o en las editoriales de los medios de comunicación. Siempre hemos sido un país de titulares. Es quizá el momento de empezar a desarrollar la letra pequeña de las cosas. Es, sin duda, algo más complejo, que conlleva más trabajo, que implica tomar decisiones y que debe desplegarse para activar y hacer actuar a la sociedad que estamos conformando entre todos. Emprender implica hoy más que nunca, actuar.

No es fácil desarrollar una actividad emprendedora. En una situación complicada como la actual, no resulta evidente tomar esa decisión como primera opción de desarrollo profesional. Hemos vivido en un país que ha fomentado el trabajo por cuenta ajena y si éste se desarrollaba en la administración, la valoración por parte del entorno más cercano era aún mayor. Durante muchos años, las personas han sido consideradas “recursos humanos”, que hacían un papel organizado, medido y eficientado. En épocas de estabilidad, este sistema ha funcionado extraordinariamente en una sociedad de consumo creciente. Ahora, en una situación inestable, de consumo decreciente, se busca transformar a los recursos en talento orientado al emprendimiento. Algo complejo para una sociedad que ha mantenido en el olvido la educación y el fomento del emprendizaje. No nos han educado para ser emprendedores y ahora todo el mundo nos exige que pongamos en marcha ideas, que lideremos iniciativas y que asumamos riesgos. Tan fácil decirlo como complicado implementarlo.

Durante los pasados años, se ha interpretado confusamente que emprender es “tener ideas” y en muchos casos, la acción de emprender debería estar ligada a la tecnología en general y al mundo digital y de internet en particular. Es muy lógico que hayan ocurrido estas interpretaciones, que en algunos casos, han significado el lanzamiento de proyectos innovadores y generadores de empleo. Pero emprender tiene mucho más de acción, de desarrollo y orientación a valor (social o empresarial), que de generación de ideas potencialmente innovadoras en sectores tecnológicos. Y debemos de poner entre todos nuestro granito de arena, para crear un entorno y un modelo que fomente la acción de emprender, eleve el discurso hacia una implicación real de las instituciones, implique al sistema educativo formal, genere interés por parte de los medios de comunicación para empoderar la figura del emprendedor, del creador de valor, como algo esencial en los valores y en el ADN de una sociedad y que, en definitiva, desarrolle una nueva actitud que impulse nuestro potencial como personas, como creadores y como actores con talentos individuales en beneficio de lo colectivo. Todos juntos, podemos.

Hay múltiples iniciativas que diversas organizaciones están impulsando. Desde everis, estamos convencidos del valor que la actitud de emprender puede significar para el despegue de nuestra economía. Por eso, la Fundación everis lleva a cabo anualmente la convocatoria de los Premios Emprendedores que fomentan la aparición de nuevos emprendedores avalados o descubiertos por académicos de reconocido prestigio y que faciliten la financiación de proyectos empresariales con claros objetivos de innovación, viabilidad y beneficio para la sociedad. Es, sin duda, un ejemplo más, aunque con una clara orientación a la acción, al valor y a la mejora de la sociedad que entre todos, estamos creando. Nuevas visiones para nuevos escenarios.

Quitando tópicos al emprendimiento


Artículo realizado por Ángel Sánchez Díaz Director General de i-deals

ie_forumNo descubrimos nada si decimos que el emprendimiento está de moda. Ser emprendedor suena muy bien y tiene una cierto aire “cool” que llama la atención. Quién no quiere pasearse por foros y reuniones con un atuendo informal (el emprendedor no lleva corbata, su complemento ideal es una iPad y, si puede ser, alguna bolsa colgada en bandolera) y sorprender a la audiencia contando las virtudes del “nuevo facebook” que acaba de concebir. Sí, suena a tópico pero refleja la potencia de una moda sobre la que debemos de empezar a eliminar ideas preconcebidas. Lo intentaremos con algunas de ellas en las siguientes líneas.

El primer tópico: “el emprendedor nace, no se hace”. Bueno, es cierto que hay gente que lleva dentro los genes del emprendimiento que, básicamente, se traducen en la capacidad de asumir riesgos. En efecto, emprender supone tener más amor al éxito que miedo al fracaso, además, la mayoría de las acciones de emprendimiento no pasan de sus fases iniciales de concepción. Por lo tanto, necesitamos inocularnos (sé que suena mal pero, ánimo al lector a buscar sinónimos más adecuados) esa semilla de asunción de riesgos. Esto es difícil, máxime cuando un porcentaje elevado de los jóvenes basa sus aspiraciones en ser funcionario. Eso no es ni bueno, ni malo, simplemente refleja una situación. Debemos asumir riesgos y generar una cultura que reconozca el éxito y que no castigue, en exceso, el fracaso. Tal y como reflejan las siguientes palabras de mi apreciado Tom Byers, responsable del Stanford Technology Ventures Program: “fallar de manera legítima es una distinción de honor en el Silicon Valley”.

En conclusión, debemos empezar a formar a las nuevas generaciones en la necesidad de ese cambio de actitud, buscando mayor capacidad de iniciativa para crear nuevos negocios y, como resultado, más empleo. Algo está cambiando, los datos del Informe GEM España 2011 (presentado el pasado mes de febrero) muestran un incremento sostenido de la actividad emprendedora durante los últimos años, cifrando en un 5,8% el porcentaje total de la población entre 18 y 64 años que está iniciando un proceso de emprendimiento (un aumento del 35% con respecto al 2010). Además, el 72% de estos emprendedores arranca su proyecto porque vislumbra una oportunidad, no por necesidad. Sin embargo, no todas esas acciones acaban en la creación de empresas y en empresas que tengan un número significativo de trabajadores: en España sólo hay 0,85 empresarios noveles por cada nuevo ex empresario. Es decir, nos gusta emprender pero nos cuesta ser empresarios (el concepto empresario no es tan “cool”).

Otro tópico es pensar que ser emprendedor es como trabajar por cuenta propia pero siendo tú el jefe”. No, en absoluto. Yo he podido comprobarlo en mis propias carnes. Decidí hace un par de años lanzar i-deals como empresa del grupo everis pero separada de su negocio convencional. La casa matriz nos financia, en condiciones exigentes pero justas, y tenemos que pagar por todos los servicios, desde el portátil desde el que escribo estas líneas hasta los folios en los que las imprimiré. Lo primero de lo que te das cuenta es que pasas de ser un directivo con responsabilidades principalmente comerciales y, en menor medida, técnicas, a ser el responsable financiero, de recursos humanos, administración y marketing. A eso no te prepara nadie, te encuentras firmando papeles y descubres, como por arte de magia, la importancia de la tesorería. Eso está bien, es lo que querías, ser empresario, ahora tienes que cargar con ello. Ese tipo de formación empresarial no se da en nuestras carreras y pocos, salvo los que vengan de familia de empresarios o tengan especial afición, tienen esta sensibilidad.

Finalmente, el tercer y último tópico que pretendo derrumbar hoy es “la imagen del emprendedor como visionario” que, cual Maverick (os recomiendo ver “Top Gun”), debe ir solo por el mundo, regido por sus propias reglas. Al contrario, el emprendedor debe rodearse de gente que sepa más que él en distintos campos y dejarse ayudar. Por ejemplo, la Fundación everis acaba de anunciar la última edición de sus premios que, junto con una significativa dotación económica, 60.000 euros, contemplan un acompañamiento por parte de alguno de los integrantes del Grupo everis.

A modo de cierre, compartiré algunos elementos de mi experiencia como emprendedor estos tres últimos años. Lo primero, es duro, sí, trabajo mucho. Además, me llegó la fiebre emprendedora a los 40 (no parece mucho cuando la edad media del emprendedor español según el informe GEM son 38 años), con más responsabilidades que hace años, lo que hace que casi todas las etapas de mi particular tour me parezcan la subida a Alpe d’Huez. Sin embargo, merece la pena, sabes que eres dueño de tu destino, para lo bueno y lo malo, creas algunos puestos de trabajo y te marcas retos, algunos modestos, que, cuando los superas, te hacen sentirte como esos ciclistas que nos sorprenden subiendo puertos que te cansan solo con mirarlos. Yo lo volvería a hacer y os animo a ello, como suelo decir: “los caminos fáciles no llevan lejos” (proverbio chino).


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