Con motivo de la puesta en marcha de la consultora InnoPersonas entrevistamos a su fundador José Cabrera
Desde hace tiempo estamos oyendo hablar del desarrollo ágil aplicado a temas de software y web pero con Innopersonas es la primera vez que lo vemos aplicados a los procesos de innovación en las empresas, cómo pensáis llevar este modelo a la consultoría?
Es un pregunta muy interesante, porque hasta ahora la filosofía “ágil” se ha aplicado básicamente, al campo de la tecnología. Pero, en realidad, existe un punto de encuentro fundamental: el principal objetivo del desarrollo ágil y de la consultoría ágil consiste en responder a los cambios con rapidez, de forma casi inmediata. Es algo que hoy, en la situación de incertidumbre que estamos viviendo, resulta vital. ¿Por qué? Porque los cambios se suceden a toda velocidad. Cambian nuestros clientes, nuestros proveedores y nuestros colaboradores. Cambian los modelos de negocio, los productos, los servicios y las herramientas. Y la estructura tradicional de las organizaciones -burocrática y jerárquica, lenta y pesada- se ha mostrado incapaz de reaccionar con agilidad.



