El modelo de negocio las aplicaciones móviles, y me estoy refiriendo a plataforma iPhone y Android fundamentalmente, es muy variado a la vez que desconocido, lo mismo que para muchos servicios web.
Esta semana he probado dos nuevas aplicaciones para Android bastante interesantes, una de ellas con un modelo de negocio claro detrás y la otra sin modelo alguno, no ya de la aplicación móvil sino del servicio web con el que conecta.
En realidad ocurre lo mismo que en el entorno puramente web, donde hay montones de servicios y aplicaciones sin modelo de negocio alguno y sin aspiraciones claras y otras que saben cómo quieren monetizar el trabajo, independientemente de su éxito en cualquiera de los dos casos.
Para mí a estas alturas no me compensa pensar en ofrecer una aplicación móvil que no tenga una repercusión más o menos directa en la cuenta de resultados (en positivo claro está). Así que tenemos varias posibilidades:
- aplicación móvil sin modelo de negocio, ni móvil ni web
- aplicación móvil para captación de usuarios y su rentabilización web
- aplicación móvil con rentabilización directa por su uso
- aplicación móvil con rentabilización por venta de la propia aplicación
- aplicación móvil con el objetivo de promocionar la empresa de desarrollo ante posibles clientes



