El mal nombrado Beam de Google, la tecnología NFC para los teléfonos Android, ha tenido una cierta presencia en el World Mobile Congress de Barcelona. Una de las aplicaciones que más me han gustado es Media to Serve, un servicio desarrollado por tcs Digital World para Universal Music Bélgica.
Lo primero que me ha llamado la atención es que sea una iniciativa desarrollada en conjunto con una gran compañía discográfica. Más de 130.000 canciones de su catálogo se han puesto a nuestra disposición para que las compremos fácilmente desde nuestros móviles, y además sin protección anticopia, para que las podamos compartir entre nuestros diferentes dispositivos y con otros sin problemas.
El sistema funciona a base de tarjetas que contienen un código QR y que también se activa via NFC al acércarlos a nuestro teléfono Android. Cuando está suficientemente próximo se lanza directamente una dirección web en la que gracias al uso de html5 se pueden escuchar las canciones y comprar directamente en el teléfono.
Las principales ventajas son que el sistema no está limitado en cuanto a plataformas y que además, al no necesitar la instalación de ninguna aplicación, es fácilmente accesible con una simple conexión a internet y con un navegador web. Incluso sin las tarjetas que nos llevan directamente a un disco en concreto, tan solo hace falta un marcador en el navegador para volver cuando queramos escuchar o comprar otras canciones.
Su idea es presentar estas tarjetas o posters en conciertos y festivales para que podamos bajarnos las canciones, incluso algunas gratis, directamente allí.
La demo nos la hace Patrick Bosteels, uno de los socios de tcs Digital Network. No dudeis en poneros en contacto con él sí os interesa asociaros con ellos para implementar este servicio en España.
Cualquier proyecto que se adentre en el complejo y difícil negocio de la música online merece un poco de atención y también reconocimiento por el atrevimiento de luchar contra un sector que se resiste enormemente a todo lo que llega de la red. Conocí Relatone gracias a Kubide que se ha encargado del desarrollo de la plataforma web y posteriormente pude conocer a su fundador Arturo Reneses que junto con su socio Saul Plaza llevan dos años trabajando para hacer realidad su idea de negocio.
Su trabajo en Relatone se ha centrado principalmente en dos frentes, conseguir convencer a las discográficas para que aceptasen su modelo de negocio y por otro lado crear una plataforma que facilitase a los usuarios el acceso a la música de la forma más cómoda posible. En cuanto a su funcionamiento, es tan sencillo como que el usuario compra una canción y puede dos veces: una copia para él y otra gratis para utilizarla como intercambio entre usuarios de Relatone o para regalársela a quien él quieras. De esta forma promueven lo que han denominado P2P legal y buscan la viralidad cuando los usuarios comparten la música con sus contactos en las redes sociales.
Hasta aquí la parte principal del funcionamiento de Relatone, en el futuro inmediato también trabajan para desarrollar un sistema de créditos para que las marcas a través de un patrocinio se hagan cargo del coste de la música que descarguen los usuarios. Estos créditos permitirán a los usuarios, descargarse la canción que quieran gratis y compartirla a través de las redes sociales, lo cual lleva a un modelo de negocio basado en la publicidad lo que está más cerca de las costumbres que vemos que tenemos los internautas españoles de cara al consumo de música en la red.
Sin duda será interesante ver la evolución de esta iniciativa en el mercado tan complejo como el de la música online y donde para lograr el éxito es necesario realizar ingentes inversiones para convertirse en un referente como hemos visto con el caso de Spotify.
Artistas, recursos, usuarios y anunciantes, son los actores del negocio de la música y Playmusic quieres situarse en el centro de ese sector en sustitución de las discográficas que llevan años en clara decadencia. En España hay más de 100.000 artistas y este proyecto presenta como ventaja competitiva el servicio que puede dar a los artistas noveles para que se puedan dar a conocer y que hagan negocio por medio de publicidad y por medio de la realización de conciertos que es la única forma en la que los usuarios están dispuestos a pagar por oir música.
Playmusic quiere ser el punto de encuentro de la música, tienen un portal en el que interactuan todos los agentes del sector. Ofrecen publicidad segmentada para los usuarios y reparten los ingresos con los creadores del contenido (los artistas que suben su música), organizan conciertos, realizan comercio electrónico y merchandising. El proyecto tiene prevista su expansión por Europa, América Latina y posteriormente todo el mundo. Para ello quieren realizar una primera ronda de inversión de 150.000 euros que apoyarán con un préstamo Neotec.
Es llamativo que en el mes de diciembre mes escribieran desde Fabchannel para informarme de que habían alcanzado los 1.000 conciertos grabados y habían creado un estudio de grabación en alta definición y tres meses después nos enteremos de que el proyecto cierra sus puertas porque los grandes sellos discográficos -majors- no han permitido que se grabe a sus artistas.
En tres meses un proyecto en internet relacionado con el sector musical puede irse al traste si los dueños y señores del mercado (y de los artistas) cambian de parecer. Ahora las discográficas quieren cobrar también por los conciertos que den sus artistas, como ya no ganan tanto dinero vendiendo discos tienen que buscar cualquier excusa para mantener en marcha su negocio obsoleto.
La falta de acuerdo de Fabchannel con las discográficas y el descenso de la inversión publicitaria han llevado al cierre de este proyecto en internet que además borrará todos sus conciertos a partir de la semana que viene. Precisamente ahora que vemos tan animado el panorama de la música por internet es cuando nos encontramos esta mala noticia, pero entendemos que podemos estar ante una situación especial de una empresa más que un problema general del sector.