No se si sería gracioso o preocupante que a Michael Arrington, fundador de TechCrunch, empezaran a llamarlo “the DeadPooler”.
Lo cierto que al señor Arrington le encanta la palabra (mejor no traducirla porque suena un poco tétrica en español) y tiene la extraña habilidad de mencionarla con frecuencia cuando los nubarrones se ciernen sobre determinadas empresas de internet.
Viendo esto lo que me parece preocupante es el poder que puede tener uno de los bloggers más influyentes del mundo a la hora de determinar la marcha de una empresa sobre todo cuando esta se encuentra en una situación de crisis, en un proceso de inversión o en una negociación con clientes. En una situación como estas el que en Techcrunch critiquen el proyecto puede resultar demoledor.
Me llama también la atención cómo está hablando Arrington de su plan maestro entorno al mundo de los blogs y sobre todo como al hacer un repaso a las inversiones que ha habido en redes de blogs se permite terminar con una frase como esta: So think twice before taking that venture money, guys. You may be shutting more doors of opportunity than you realize.
Cuál es su verdadero interés? pensando mal podríamos decir que quiere enfriar el mercado y evitar que surja más competencia que le pueda perjudicar (atención a la competencia que pueden significar dentro de un tiempo blogs como Alleyinsider o Venturebeat). Pero pensando bien se puede deducir que lo que hace es avisar a los emprendedores de que si reciben dinero pueden contraer una serie de obligaciones, sobre todo en términos de rentabilidad, que quizás no puedan llegar a asumir. Él conoce el mercado y sabe hasta qué punto hay negocio para todos.
Prefiero quedarme con la segunda opción y vosotros?














