En Turismo.as aparte de hablar mucho de Twitter hubo un tema que acaparó una buena parte de las conversaciones y que fue el causante de alguna que otra discusión al haber en el público personas que pensaban que los comentarios de los usuarios pueden ser “peligrosos” y no aportan valor a la información que existe en la red sobre por ejemplo las casas rurales.

En este tema de los comentarios y su valor me encantó la aportación que hizo Jimmy Pons en la última mesa redonda del evento. Jimmy lo expuso de la siguiente forma, sencillo pero contundente: los comentarios están ahí, la gente los utiliza para a tomar decisiones, no podemos evitarlo. Y es cierto, si vas a hacer turismo rural y entras en TopRural, te vas a encontrar con cientos de comentarios y esas aportaciones de los usuarios son tenidas en cuenta por otras personas de cara a tomar la decisión de asistir a una casa rural u otra. Por mucho que nos empeñemos en callar al usuario, decir que su opinión es interesada, que es la competencia la que hace los malos comentarios, que los buenos comentarios son de amigos del dueño de la casa rural, … podemos buscar mil excusas, pensar mil formas de callar al usuario o de decir a la gente que no haga caso de los comentarios, pero no lo vamos a conseguir.

Los comentarios están ahí, la gente los utiliza para a tomar decisiones, no podemos evitarlo. No podemos evitarlo pero podemos aprovecharlo para un montón de cosas. En primer lugar para mejorar. Me encantó escuchar a un propietario de un hotel rural decir que lo mejor que les puede pasar es que los clientes les digan lo que no les ha gustado ya que es una gran oportunidad para mejorar.

También podemos utilizar los comentarios negativos de la gente para demostrar que estamos interesados por lo que piensan y demostrarles que sus opiniones nos va a ayudar a mejorar. Aquí me quedo con un comentario que hizo Javier Capitán y en el que contaba que cuando era director de el programa de televisión “El Informal” dedicaba un rato al día a responder todas las críticas que recibía que recibía de sus espectadoras. Javier decía que sus respuestas tenían un efecto balsámico en la persona que recibía las explicaciones y que de inmediato veía las cosas con otra perspectiva.

Pero ante todo los comentarios son un signo de que hay vida entorno al servicio o producto que ofrecemos en la red. En la charla de clausura del evento Enrique Dans dijo que la gente joven, los nativos digitales no se fían de una web donde las empresas ofrecen sus servicios, en este caso las casas rurales, pero no pueden ver lo que han opinado otros usuarios sobre ello. Los jóvenes se comunican con máquinas pero le dan una gran importancia a lo que la gente está opinando, para ello es lo realmente relevante, no lo que una empresa les quiere “colocar”.

Ya no hay vuelta atrás, las empresas tenemos que aceptar que los comentarios están ahí, que la gente los tiene en cuenta, solo podemos hacer una cosa, saber aprovecharlo.