Una parte de la seguridad informática es la de los soportes físicos donde reside la información. Pueden ser dvd con copias de datos o los discos duros de los ordenadores.

La protección de información en dvd es bastante básica y evidente. En primer lugar cuidar de rayas y desperfectos la superficie de lectura y el segundo de situaciones de calor excesivo que puedan deformarlo.

Respecto a los discos duros (hd) no es que la cosa sea mas complicada, pero es menos evidente y conocida. En este aspecto un par de cosas que hemos de tener en cuenta es la ventilación de los ordenadores y el tiempo de vida de los discos duros.

La la ventilación consiste en tratar de no encajonar la cpu del ordenador y no bloquear las ranuras de los ventiladores. La segunda causa de averías en componentes internos del ordenador es el sobrecalentamiento provocado por mala o insuficiente ventilación.

Si de discos duros hablamos también nos encontramos que la segunda es el sobrecalentamiento y escalando posiciones la tercera la descompensación térmica con un 21,98% provocada, principalmente, por los cambios bruscos de temperatura según un reciente informe de Recovery Labs.

Los discos duros tienen una vida útil larga pero no infinita, es por ello que la máxima de seguridad para aquellos datos realmente importantes es la redundancia.

  • Redundancia de los datos: Entendida como copia de seguridad realizada en otro medio (cd, dvd, disco duro externo, unidad de cintas, disco nas, cabina san, etc…) que incluya un control de versiones o simplemente una copia.
  • Redundancia como sistema: Implantar un sistema que redunde los datos al instante y en todo momento mediante tecnología raid o cualquier otra en otro lugar y medio.

Evidentemente esta redundancia tiene un coste en material y en tiempo de implementación del sistema de raid o de copia. Este coste suele considerarse innecesario en muchas pymes y descartarse bajo la premisa de que es una paranoia del informático o que este quiere tener mas juguetitos de los que le gustan para estar ocupado.

Todo ello hasta que llega el momento de perdida de datos importantes.

Entonces:

  • Quien lo puso en marcha se alegra y considera el gasto hecho como una buena inversión y haber sido previsor.
  • Quien lo descartó suele perder datos, dinero y los nervios encarándose a su informático tachándolo de incompetente.

Porque la realidad es que si los datos son importantes en toda actividad empresarial, en algunos informes realizados después del desastre del Edificio Windsor en Madrid quedo patente que un caso de perdida total de datos

en una pyme puede llegar a ser crucial para su continuidad como empresa.