La importancia del equipo en el emprendimiento | Loogic Startups

Artículo realizado por Alberto Naranjo, fundador de Tagmore.

Si somos emprendedores y tenemos un proyecto ambicioso y de cierto tamaño, seguramente ya te habrás dado cuenta de la cantidad de trabajo, conocimiento y responsabilidad que se necesita para lanzar con éxito tu genial idea. Por lo general tienes que rodearte de profesionales que sepan más que tú en cada área, y a veces convencerles (sobre todo si son muy buenos) de unirse a tu gran proyecto. A esto es a lo que se llama formar equipo. También es cierto que para un equipo funcione tiene que haber una cabeza visible que haga de interlocutor entre los miembros del equipo, y que marque los objetivos y la visión.

Desde el punto de vista de un inversor, el equipo de un proyecto y su experiencia son de las cosas más importantes a tener en cuenta a la hora de valorar un proyecto más allá de los números y previsiones de retorno de inversión, que forman parte más de la fantasía y creatividad del emprendedor con el excel que de la realidad. Un buen equipo representa la ejecución frente a la idea, y como todos sabemos lo importante de un proyecto es hacer de la idea una realidad. Y normalmente cuanto más ambiciosa e innovadora sea una idea, más complicada y “éxotica” va a ser la forma de ejecutarla correctamente hasta su éxito. Y por tanto más riesgo de fracaso desde el punto de vista del inversor.

Teniendo un buen equipo de trabajo con las responsabilidad bien distribuidas, se reduce considerablemente este riesgo. Además las personas somos complicadas y si algún miembro del equipo inicial se cayera, el impacto sobre el proyecto sería menor y la sustitución de este miembro menos crítica. Otra ventaja de contar con un buen equipo es la búsqueda de lo que los anglosajones llaman “excellence”, que no es más que la calidad en el trabajo. Cada miembro del equipo tendrá una responsabilidad bien definida en la que centrarse y dar lo mejor de si mismo, sin tener que preocuparse por otras áreas. Por ejemplo, el responsable del diseño no tiene porque perder tiempo en definir la campaña de comunicación y ni mucho menos llevar las cuentas mensuales de gasto.

Algo indispensable antes de ponerse a trabajar es que cada miembro del equipo tenga claras sus expectativas, y pueda exponer de forma clara y directa el compromiso que está dispuesto a adquirir dentro del proyecto. Si va trabajar un número de horas a la semana, a media jornada o a tiempo completo. Y que va a querer a cambio de su trabajo dentro del proyecto: pagos puntuales, un sueldo o una participación como socio sin remuneración inicial. Lo que tiene que tener claro es que independientemente de su nivel de responsabilidad adquirido, su compromiso debe ser firme desde el principio hasta el final. También hay tener en cuenta que su nombre y experiencia aparecerá en más de una presentación pública del proyecto, por lo que tampoco sirve que tenga algún tipo de incompatibilidad frente a otras responsabilidades laborales que le exijan exclusividad.

Por último, hay que recordar a la hora de formar equipo que las personas seleccionadas tienen que ser sin lugar a dudas los mejores en su campo. Como nos repetía Robin Klein una y otra vez durante el Seedcamp: “Una idea buena con un mal equipo no produce nada bueno, sin embargo de una idea mediocre con un buen equipo se obtienen resultados”.

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