Sorprendido me quedo tras leer el Techcrunch que los fundadores de Bebo comenzaron en 2001 con una web de alertas de cumpleaños y envío de postales de felicitación, si justamente como empezaron los fundadores de Sonico.

Ahora que los fundadores de Bebo han vendido su empresa por 850 millones de dólares y mientras detectan un nuevo proyecto en el que embarcarse están retomando el sitio Birthday Alarm, aunque lo de retomar es un decir porque entiendo que una web con 5 millones de usuarios activos y 300.000 usuarios de pago no debe haber estado descuidada todo este tiempo.

Me llama la atención que los fundadores de la mayor red social en Reino Unido y la mayor red social en América Latina hayan coincidido en montar proyectos similares con el paso del tiempo, aunque en el caso de Sonico en lugar de mantener los servicios independientes han decidido integrarlos con la red social. Me estoy refiriendo a Cumplealerta y al servicio de postales.

Y es que como dice Luis Martín Cabides: hay que copiar sin piedad, lo que funciona en otros países hay que replicarlo. Este es un buen ejemplo de aplicación que funciona, que gusta a la gente y que puede llegar a ser muy rentable.

El problema, como siempre, es detectar en el momento preciso cuál va a ser la idea que trasladada a nuestro mercado va a poder replicar el éxito logrado en su mercado original. Ahora es mucho más fácil porque hay muchos blogs hablando de las nuevas aplicaciones que salen en la red, pero en el año 2.000 entiendo que era muchísimo más difícil.