Por Albert Mora, fundador de Canal IP

Desde la aparición de Google, el funcionamiento de los algoritmos de los buscadores que ajustan las posiciones en los buscadores no ha cambiado substancialmente. Han variado los matices y los aspectos secundarios, pero siguen siendo primordiales para obtener un buen posicionamiento estos tres pilares:

* Una estructura web optimizada que no genere problemas a los buscadores
* Una buena cantidad de contenidos en nuestra web, que sean originales y se actualicen frecuentemente.
* Una cuidada estrategia de link development, que potencie los enlaces de calidad hacia nuestra web.

Por el contrario, el cambio más importante que estamos viviendo en el mundo SEO, es el de la percepción que tienen nuestros clientes del posicionamiento web que contratan. Se trata de una evolución paulatina y gradual –hay hábitos que cuesta desterrar-, pero que va calando en el día a día de nuestro trabajo y en las exigencias de nuestros cliente. Cada día son más los clientes que comprenden la necesidad de no medir el trabajo realizado por el SEO exclusivamente por las posiciones conseguidas para unas pocas palabras clave. Más importante que las posiciones conseguidas, es el diferencial de tráfico generado por el SEO; y más importante aún, es el eventual aumento de las conversiones que se haya conseguido.

Precisamente el concepto de conversión es fundamental. Conversión es aquel objetivo que queramos conseguir con nuestra web: ya sea vender online, obtener más peticiones de presupuesto para nuestra empresa, que más gente se registre en nuestra web… en definitiva aquello que sea importante para nosotros.

Relativicemos las posiciones que consigamos en los buscadores, que son importantes sí, pero por ellas solas no nos darán de comer. Es la hora de aplicar a fondo las herramientas que nos proporcionan las plataformas de web analytics. Debemos medir, establecer objetivos para nuestra web, y centrarnos en aumentarlas permanentemente. Las posiciones son simplemente un objetivo intermedio, un medio, no un fin. Yo no quiero estar primero para la palabra x si no me proporciona resultados palpables. Mi verdadero objetivo es conseguir más conversiones.

El nuevo (aunque tan viejo como el inicio de Internet) paradigma del seo es convertir, no sólo posicionar. Aleluya.