Por Emilio Márquez, fundador de Networking Activo.

La presencia por parte de las empresas en la red de redes cada día se hace más necesaria. Hoy en día, cualquier empresa, por pequeña que sea, ha de asegurarse un puesto en el más amplio escaparate que jamás podrá tener. Internet es la ventana al mundo, un universo infinito de posibilidades comerciales que no podemos desaprovechar. Es éste, además, un escaparate que apenas necesita de un buen sitio, una buena imagen virtual y una buena labor de SEO o posicionamiento en buscadores. Tener una presencia con una identidad corporativa digital desarrollada, por ejemplo, será bastante menos costoso, económicamente hablado claro está, que mantener una cadena de tiendas o una red de locales comerciales, mejorando en base a nuevos planes de negocios adaptados a los ahorros de costes derivados de explotar las herramientas que la sociedad de la información ofrece a usuarios y marcas. Todo eso sin contar que con un “local físico” no lograríamos alcanzar, ni por asomo, la cantidad de visitas que un bien ubicado y estudiado “local virtual” nos podría proporcionar, el escaparate que nos ofrece Internet se muestra al mundo entero y trabajando en local con ahorro de costes derivados de usar las nuevas tecnologías se puede trabajar en global.

Los datos se imponen y el pasado mes de diciembre utilizaron la red 1.007.730.000 personas (World Metrix de la firma comScore), más de mil millones de personas que pueden acceder a los servicios de nuestras empresas; más de mil millones de personas que podrían convertirse en potenciales usuarios o consumidores de nuestros productos.

Sin embargo, a la hora de estar en Internet, no se pueden cometer errores de principiantes. Lo más importante a la hora de estar en red es encontrar un buen nombre de dominio, un nombre sencillo de recordar y con el que por naturaleza, y sin mucho esfuerzo, consigamos estar entre los primeros resultados de los motores de búsqueda para la palabra clave que más fundamental nos resulte para nuestro negocio. Los nombres de dominios que mejor se comportan en este sentido, son los dominios genéricos, que definen por si mismos una actividad económica o producto.

Estos dominios, que por lo general concuerdan con los términos más usuales de búsqueda y cuentan con un elevado Type-in (los usuarios teclean habitualmente dicho dominio genérico con terminación .com o su versión local cómo los .es), tienen unas ventajas claras frente a un dominio no genérico:

  • Son fáciles de recordar (es más sencillo acordarse de viajes.com que de viajespalominosolitario.com, por ejemplo).
  • Transmiten al usuario sensación de confianza.
  • Asociar la marca a un dominio genérico permite un branding, no sólo más contundente, sino también más interactivo.
  • Tiene claras ventajas en posicionamiento natural en los buscadores de Internet.
  • El hecho de que no existan dos dominios genéricos iguales da un valor añadido de exclusividad.

Por todo esto, este tipo de dominios pueden ser una gran inversión para pequeñas y medianas empresas, que, al no contar con un branding propio, quieran estar en la Web y competir en los buscadores con las grandes marcas que ya tienen un nombre hecho y unos presupuestos SEM contundentes e inalcanzables para las pymes. Sin duda crear un buen branding es una labor muy importante: que nuestro producto se conozca, se identifique con una idea clara y evoque confianza y tranquilad o cualquier otro valor al que le queramos asociar. Por ello, el valor añadido que supone relacionar nuestra marca con un dominio genérico, su buen posicionamiento natural y su clara conceptualización, conforman una apuesta segura a la hora de gestionar nuestros contenidos en la red.