Si buscamos información sobre el retorno de la inversión nos encontraremos un montón de sesudos análisis de difícil comprensión para solucionar la problemática del cálculo del retorno de la inversión (ROI) en multitud de campos, formación, equipamiento informático (hardware o software) y cosas así.

Pero a mí me interesa calcular el retorno de la inversión de nuestros proyectos en internet, que para este caso, creo que es mucho más tangible aunque parezca una paradoja.

Os recuerdo que no soy economista ni nada parecido, simplemente voy a expresar mi cálculo del ROI, y lo voy a hacer con un ejemplo, nuestro último proyecto Hostarting. Los que esperan ver cifras de inversión lamento defraudarles porque esas no las voy a dar, sólo hablaré del ROI resultante y cómo he llegado a él.

Lo primero para los novatos como yo es definir qué es ROI. Antes de escribir este artículo simplemente era la respuesta a la pregunta ¿podemos rentabilizar Hostarting en 1 año? Entonces entrecierro lo ojos, miro al horizonte, me chupo el dedo índice de mi mano diestra, levanto el brazo, me doy una vuelta de 360 grados y en función del viento vuelvo a girar orientándome como una brújula, y respondo: yo creo que sí, de sobra.

Como la pregunta me la he hecho en mi casa, en realidad he prescindido de toda la parafernalia y he ido directamente  de entrecerrar los ojos a la respuesta. Aunque esto pueda parecer una caricatura de la realidad, la intuición y el impulso irrefrenable de llevar a cabo el proyecto de Hostarting manda sobre todo lo demás y como tampoco podemos invertir un pastizal porque no lo tenemos, pues hay poco riesgo en hacer un cálculo del ROI a ojo de buen cubero.

Pero caricaturas aparte, ya he mencionado un elemento primordial par el ROI: el tiempo. Y no he encontrado ninguna página en internet (antes de cansarme de buscar que ha sido pronto) que mencionara esta variable como primaria para el ROI.

No es lo mismo rentabilizar un proyecto en 1 año que en 3, y yo puedo obtener un ROI negativo para el primer año pero altamente positivo a los 3 años. Así que lo primero es definir el plazo en el que queremos amortizar la inversión, o dicho de una forma sencilla, cuánto tiempo pretendes tardar en recuperar lo invertido y empezar a ganar dinero de verdad.

Llegado a este punto muchos pensareis que el ROI no os interesa demasiado, que lo que quereis saber es cuándo recuperareis lo que os habeis gastado (que suena mucho más claro). Bien, pues hablemos de gastos, ¿qué gastos imputo al proyecto?

No tengo duda de que debo contar lo que hemos pagado por el diseño y desarrollo, ¿pero las horas que le hemos dedicado Javier (sobre todo en la planificación y seguimiento del desarrollo) y yo mismo (sobre todo en la puesta en marcha y solución de custiones técnicas y de código), y los dos en el seguimiento diario, al menos en la primera fase de puesta en marcha?

Por mucho que bajemos las tarifas de nuestra hora de trabajo el coste de inversión se duplica si las metemos en el cálculo. Yo las voy a meter así que si no quiero que mi ROI salga negativo mejor me doy de plazo 1 año como mínimo para rentabilizar la inversión.

Sólo queda otra variable para el cálculo, los beneficios (o ingresos) derivados directamente del proyecto. Antes de saber lo que podríamos llegar a ganar mes a mes con Hostarting yo hice mi estimación de mínimos. ¿Cuál es el resultado?

ROI 0 (cero) tras el primer año, o lo que es lo mismo, que recuperamos la inversión en 1 año, tanto la económica directa como la de nuestro trabajo. Como nosotros, al igual que cualquier emprendedor, no ponemos muchos límites a las horas de trabajo diarias (muy mal hecho), eso ya es ganar algo de dinero.

Tras el primer mes de vida de Hostarting tenemos buenas perspectivas, así que al cabo de un año esperamos que el ROI sea de 1 (uno), es decir, que recuperaremos la inversión y ganaremos otro tanto.

La fórmula utilizada para calcular el ROI es  (Beneficios – Gastos) / Gastos = en tanto por 1 (tal como lo he expresado yo), que lo podemos multiplicar por 100 para convertirlo en un valor porcentual de beneficios respecto a los gastos.

Otros gastos que teóricamente deberíamos incluir son los costes financieros, pero en nuestro caso no merce la pena complicarse.