Esta semana Javier nos hablaba en “El Método” y citaba a Guy Kawasaki para mostrarnos el arte de emprender “con o sin” plan de empresa.
Todo plan de empresa debe llevar un plan de trabajo diario. Para esto, yo voy a citar en esta ocasión a Alberto Pena y su libro “Gestiona mejor tu vida“. Su libro es de gran ayuda tanto para planificar nuestra vida como nuestro trabajo.
Siempre desde mi experiencia personal y contando con que cada vez tenemos más cosas que hacer diariamente, y que muchas nos las exigimos nosotros sin tener tanta urgencia, la productividad viene marcada por lo que nosotros mismos nos marquemos como objetivo. El tiempo a todos nos falta y son muchos los días en los que desearíamos tener más horas para desarrollar nuestro trabajo efectivamente. Esto es resultado de nuestros malos hábitos diarios que deberían ser cambiados ayudándonos de un guión.
En mi guión existen 4 apartados:
1. lo que no puede dejar de hacerse
2. lo que puede hacerse en poco tiempo
3. lo que no puede hacerse
4. lo que no hace falta hacer
¿como me organizo yo? Marco mis prioridades, intento evitar las trampas, y plasmo mi tarea en un documento, esto es, organización.
Organización: concepto tan amplio como nosotros queramos hacerlo. Cuando se gestionan varios proyectos a la vez, como es mi caso, la organización es fundamental para poder llevar a cabo un trabajo satisfactorio. Recomiendo priorizar y huir de las trampas. Todo lo plasmo diariamente en un documento y voy tachando lo que consigo o lo que aún me falta por hacer. Es mi plan de empresa diario.
Trampas: existe tal exceso de información que todas las herramientas digitales pueden ser un obstáculo. Para poder cumplir nuestra meta debemos detectar las malas influencias. Cada uno sabe lo que le distrae y nos evita ser más productivos. La multitarea suele ser la mayor distracción. Es mi plan de empresa diario.
Prioridades: huyendo de esas trampas podemos saber perfectamente cuáles deben ser nuestras metas y fijar prioriades. No puedes acabar el día sin hacer lo que te habías marcado y diciendo sí a todo lo que se presenta como nuevo. Es mi plan de empresa diario.
Para hacer todo lo expuesto anteriormente debemos contar con una gran motivación si realmente queremos cumplir un objetivo. Esa motivación es personal y debe ayudarnos a gestionar nuestra vida y hacerla lo más productiva posible.
El día 16 de febrero asistiré a Iniciador en Santander para ver a Berto y le preguntaré sobre su cita “con los sueños te inspiras, con las metas te guías y y con los objetivos haces” que tanto me gusta e intento aplicar en mi plan de empresa diario.









28 Enero 2010 at 12:12 pm
Totalmente de acuerdo Javier. Este plan diario es indispensable, es el plan táctico de tus proyectos.
Pero también es incluso más necesario tener una visión clara a medio/largo plazo. Levantar un poco la cabeza del trabajo ejecutivo y plantearse metas un poco más abstractas y globales, y evaluar si realmente vamos en el camino de conseguirlas. Este es nuestro plan estratégico.
Saludos!
28 Enero 2010 at 2:31 pm
Gracias por tu comentario Alberto.
Todo el trabajo diario debe estar enfocado a ese medio/largo plazo del que hablas. Para llegar a ese objetivo nada mejor que intentarlo día a día.
Un saludo.
29 Enero 2010 at 4:21 am
La verdad que nunca está demás capacitarse en lo referido a la gestión óptima, si nuestro propósito es ser un emprendedor exitoso, es vital saber organizar, planificar y ejecutar cada uno de nuestros proyectos en forma organizada.
31 Enero 2010 at 8:18 pm
Todo se planifica, organiza, enfoca y produce, hasta el talento.
Pero sólo algunas personas lo tejen.
Qué gusto de jornada ¡¡¡¡
31 Enero 2010 at 10:30 pm
Muy buen artículo Javier.
Sobre todo me gustó el concepto de las trampas y el exceso de información. Es totalmente verdad. Multitarea trae muy pocas veces resultados positivos.
Espero que vais a grabar en vídeo la charla de Berto en Iniciador
Muchos saludos,
Lasse
1 Febrero 2010 at 6:53 pm
Hola Lasse, grabaremos el video y realizaremos alguna entrevista a los asistentes.
Un abrazo
Rosa
1 Febrero 2010 at 7:14 pm
Juan Jorge, Rosa y Lasse.
Muchas gracias por vuestros comentarios.
2 Febrero 2010 at 10:18 am
Yo creo que algo falla en todos los artículos que leo sobre organización, emprendedores, etc. TODOS vienen a decir lo mismo, son fieles réplicas unos de otros, con ligeras diferencias. Pero se olvidan de algo importante DEL INDIVIDUO.
Lo compararé con hacer un huevo frito. La gente de este mundillo estamos todos como locos con la organización, planes de negocio etc etc. A fin de cuentas todos sabemos lo mismo, otra cosa es que lo apliques y otra cosa es tu personalidad.
A todos nos pueden explicar como hacer un huevo frito, incluso sin explicarlo, vemos como lo hace alguien y acabamos aprendiendo por asimilación. Y podremos ir a mil cursillos de hacer huevos fritos.
Hasta ahí todo claro, pero… ¿por qué a unos les rompen y a otros no? ¿por qué unos ensucian toda la cocina al hacerlos y otros ni se nota que pasaron por ella? ¿por qué unos se queman y otros no? Si todos han recibido la misma formación y tienen el mismo conocimiento.
Sencillamente somos HUMANOS, y cada uno tenemos cualidades diferentes, puntos de vista diferentes, gustos diferentes (por suerte¡¡¡¡¡)
Hay gente que no sabe nada de planificaciones, ni de prioridades, y lo hace a la perfección, es innato a esa persona. Y otros que tienen mil cursillos y son un desastre.
Moraleja… cada uno habrá sacado la suya.
2 Febrero 2010 at 11:55 am
Luis, en el post hablo de mi experiencia personal y tras muchos intentos de hacer un guión para mi trabajo diario.
Existen multitud de formas de hacerlo, incluso de no hacerlo, ahí va el espíritu y cualidades de cada “individuo”.
Sea como sea, no trato de dar un cursillo sino de compartir por si puede servir de algo.
Gracias por tu comentario.
un saludo
2 Febrero 2010 at 1:03 pm
Si algo me ha gustado de lo que leí del artículo es que has dicho MI EXPERIENCIA, o sea tu punto de vista. La gran mayoría de “conferenciantes” dicen EL SISTEMA, mi verdad absoluta.
Te felicito por ello, muchos deberían tomar nota. Seguro que eres de los que piensa como los japoneses se aprende más de una derrota que de una gran victoria (aunque mejor no perder muchas veces jajajaja).