Ikea

Ayer estuve comprando en Ikea y aunque es un tostón, tengo que reconocer para economías excasas como la mia te puede sacar de un apuro.

El caso es que tras comprar media tienda y llenar una carro como si tuviera volquete, al ir a cargarlo me veo que estoy yo solo porque mi mujer está embarazada y no puede hacer esfuerzos. Cuando ya estaba apunto de que se me saltaran los puntos aparece un chaval y se ofrece amablemente a ayudarme. Así que en menos de 5 minutos tenemos el Fusión cargadito de muebles del Ikea y el chaval tan contento porque se había ganado unos eurillos.

Y porqué os cuento esto? para que veais que con un poco de imaginación una persona inmigrante y sin recursos puede buscar una forma inteligente de ganarse la vida y encima ayudando a los demás.

Este ejemplo lo podeis trasladar perfectamente al mundo de internet, donde muchas veces descubrimos iniciativas muy interesantes que son fruto de echarle imaginación a la cosa.

Pero que conste que a mi lo que realmente me gusta son los proyectos que le echan imaginación y que además sirven para algo. Son proyectos como el de Oobo, algo tan sencillo como ayudarte a encontrar un nombre de dominio apropiado para una nueva web.

Porque lo que no me gustan nada son las ideas sin utilidad, eso de la web del millón de dólares o el clip rojo me parece como poco una perdida de tiempo.