Artículo realizado por Enrique Urbaneja, fundador de Digital Novae Media.
La proliferación de la información y su intercambio en las redes en los años setenta llevó a la creación de estructuras de datos y protocolos de comunicación que permitiesen el manejo de objetos de información más complejos con una mayor eficiencia. Treinta años después el vídeo on-line comienza a experimentar un fenómeno similar: ha colonizado canales, dispositivos y se ha configurado además como el nuevo soporte publicitario más prometedor al acercarse ya en audiencia a la del total de canales de TV convencionales.
Este boom coincidió en 2009 con el de las redes sociales, que han aumentado consideramente el tiempo que los usuarios de Internet pasan conectados, manteniendo conversaciones y compartiendo información, fotos, música y sobre todo vídeos. Pero el vídeo digital, a día de hoy, toma forma en cientos de codificaciones, sobre miles de dispositivos diferentes y millones de canales en todo el mundo, que ha derivado en una enorme casuística de formatos. Y las razones son las siguientes:
1) Su rápida popularización en comparación a anteriores formatos de media. Como dato indicativo la W3C no ha definido todavía el estándar de vídeo para Web. W3C, World Wide Web Consortium, es la comunidad internacional encargada de la definición de estándars para la Web.
2) La complejidad de los procesos de digitalización, reproducción y transporte, que precisan de configuraciones y combinaciones de codecs, parámetros, formatos y protocolos.
Un escenario difícil de gestionar, dada la gran diversidad de tareas donde el vídeo digital es clave, como: distribución de contenidos audiovisuales; campañas publicitarias on-line en vídeo; agregación desde múltiples fuentes; distribución a múltiples canales y dispositivos; gestión de campañas de publicidad, marketing y comunicación on-line que utilicen al vídeo como soporte; gestión documental.
Sería de esperar, por tanto, un formato predominante para el vídeo digital, de la misma forma que ocurriera con la música y el MP3. Previendo esta tendencia diversas firmas han comenzado a evolucionar el concepto del CMS (Content Management System) hacia una gestión especializada en el nuevo ciclo de vida del vídeo on-line:
Agregación desde n fuentes, exportación a m2 destinos.
La explotación del vídeo on-line como soporte publicitario ha introducido el término time-to-revenue en la gestión de campañas para referirse al tiempo medio operativo que se emplea desde que se vende el espacio hasta que el vídeo-anuncio es disponibilizado a los ad-servers (sistemas que controlan el cómo, cuándo, cuántas veces y por cuánto tiempo se ha de emitir) que la emiten.
Así, por ejemplo, una agencia que tiene que recibir los vídeos publicitarios de sus anunciantes y formatearlos para su disponibilización en ad-server se enfrenta a un workflow de complejidad exponencial a medida que aumenta el número de anunciantes, canales y dispositivos. Las nuevas plataformas optimizan este workflow reduciendo el time-to-revenue.
Publicación de vídeo enriquecido.
Se puede exportar un vídeo al formato requerido por el canal, pero ¿cómo traducir los datos relacionados al mismo como información documental, descriptores o rich media?
Se requieren por tanto interfaces que permitan configurar la relación entre la estructura media de los asset (un asset es un conjunto de contenidos y datos relacionados) y la estructura de datos de cada canal, también conocida como Feed Entry Structure.
¿Cómo trabajar dentro de workflows anejos al cliente?
Las plataformas comienzan a migrar hacia el modelo SOA (Service-Oriented Architecture), disponibilizando sus servicios de forma atómica vía web services y posibilitando así cualquier integración con los workflows de sus clientes.
Formateo multidispositivo: otro reto de los CMS de vídeo on-line es la trasncodificación, su potencia para abstraer la complejidad que rodea a este mundo y brindar al gestor un catálogo de perfiles de transcodificación para todos los dispositivos del mercado con prestaciones de reproducción de vídeo.
Indexación automática: la indexación del vídeo en la red es uno de los hightlights de 2010 en todos los foros especializados y este movimiento está siendo animado por la práctica totalidad de los motores de búsqueda en los últimos meses. MRSS (Media RSS), un estándar diseñado por Yahoo! y la comunidad Media RSS, parece haberse convertido en el estándar después de que Google Videos lo aceptara como estructura válida de video sitemap.
Atrás quedaron pues los tiempos del vídeo on-line gestionado como fichero y reproducido con un player embebido.
Ha llegado el hypervideo y con él una nueva experiencia del usuario en Internet: según un reciente estudio de la consultora Nielsen, el 80% de los usuarios ya no lee, ahora busca y clica el > Play.
Algunos datos del mercado del vídeo on-line
31 mil millones de vídeos on-line vistos en noviembre de 2009.
Más de 170 millones de usuarios visionaron algún vídeo on-line en el mes.
128 millones de usuarios ven 12 mil millones de vídeos en Youtube.com al mes.
La inversión en publicidad sobre soporte vídeo on-line crecerá del 34% al 45% en los próximos cuatro años.
El negocio de la transcodificación de vídeo a nivel mundial llegará a los 1.600 millones de euros en 2014.
Algunas plataformas de vídeo on-line recomendadas:
Hollybyte: plataforma desarrollada con Google Code por la firma española DNOVAE.com
Theplatform: americana, es una de las plataformas más utilizadas por las majors
Ooyala: fundada en 2007 por ex-trabajadores de Google
Brightcove: la más reconocida por su player, corren rumores de una oferta de compra por Google
Enrique Urbaneja – Todos los derechos reservados









3 Febrero 2010 at 2:16 pm
Un poco técnico pero interesante, gracias!
3 Febrero 2010 at 6:26 pm
Muy interesante el articulo enrrique, quisiera saber la fuente para los datos del mercado del vídeo on-line