Estos días he hablado con varias personas sobre el uso que hacemos de Twitter y me ha sorprendido que parece que cada uno lo usamos como mejor nos conviene y de muy diversas formas. Yo por ejemplo no lo uso en tiempo real, solo entro de vez en cuando para ver un poco que se cuece por ahí y comentar alguna cosa de forma puntual. Podríamos decir que lo uso al estilo de máquina de café online y solo cuando estoy de viaje podríamos decir que lo uso de forma intensiva.

Esto pareció sorprenderle bastante a Agustín Cuenca, que se preguntaba porqué el email que es asíncrono lo usamos de forma síncrona y el twitter que es síncrono lo usamos de forma asíncrona.

Yo creo que hay una explicación muy clara a todo esto, a muchos de nosotros internet nos gusta por la libertad que ofrece y las aplicaciones que más nos gustan son aquellas que nos dan libertad para usarlas como queramos. Y Twitter es una de esas aplicaciones que podamos usar como nos plazca, vía web, vía móvil, por sms, por messenger, con software de escritorio, …, de forma pública, de forma privada, con notificaciones, …

Otro ejemplo de esta libertad que ofrece Twitter es que es el usuario el que elige quiénes quiere que formen parte de su comunidad, es decir a quien quiere seguir y saber qué hacen en su vida. Un problema de muchas redes sociales es que cuando una persona pide a otra que se conecten mutuamente hay una especie de miedo a rechazar dicha invitación, por eso al final las redes de cada usuario acaban perdiendo valor al aceptar “a todo el mundo” no solo a los contactos que pueden ser realmente útiles para el usuario.

En Twitter no hay este problema porque soy yo el que selecciono a quién quiero seguir y el que otras personas me sigan a mi no implica que yo tenga que estar conectado con ellas y leer sus mensajes que poco me importan. Esto es muy similar a los lectores de feeds, donde es el usuario el que elige los blogs que quiere leer, nadie le dice lo que tiene que hacer ni cómo hacerlo.

Con todo esto me gustaría sacar una conclusión que pueda ser de utilidad para todos los que desarrollamos aplicaciones sociales o redes sociales, ofrecer las máxima libertad al usuario y que este pueda decidir la forma en la que utiliza las herramientas que hemos desarrollado para él. Creo que esta es una de las razones del éxito de Twitter y de que estén surgiendo otras muchas aplicaciones siguiendo ese modelo.