El otro día comentaba con un emprendedor e inversor (hace doblete el chico) lo difícil que les está resultando en una de las empresas en las que invierte encontrar programadores. Están creciendo mucho, ganando pasta, pero tienen un serio problema de sostenibilidad por falta de personal técnico.

Lo primero que pensé es que si hasta ahora las startup’s estaban necesitando entorno a 300.000 euros para arrancar, con lo difícil que se está poniendo el tema de los programadores, a partir de ahora las primeras rondas de financiación van a tener que ser por encima del medio millón, porque parece que la única forma de captar talento es poder pagar muy bien. Creo que hasta que no veamos grandes ventas en la internet hispana el tema de las stock options no va a ser una opción. En Facebook les va de maravilla pero me da que por aquí nos va a costar llegar a eso.

Pero por otro lado me encuentro con la opinión de Toni Mascaró que comenta que desde hace poco tiempo está volviendo a recibir bastantes currículumns de perfiles de alto nivel. Quizás esos despidos en grandes empresas de los que hablan los medios está haciendo purga y puede que se vuelva a equilibrar de alguna forma el mercado de trabajo.

Hasta aquí lo de las cifras, igual de malo es cuando nos ponemos a hablar de letas y no solo las de la hipoteca que nos acongojan a todos.

Para los emprendedores empieza a haber unas letras malditas, en concreto tres que escritas de forma conjunta forman una palabra muy fea: IVA. Nosotros ya lo sufrimos a finales de 2007 pero lo de este trimestre ya ha sido sangrante. Eso de que las empresas paguen a 60 o 90 días de la fecha de facturación y tener que pagar el IVA por adelantado a hacienda duele que no veas. Ahora la verdad es que el video de Negopolis llamado morir de éxito no me hace ni pizca de gracia.