Cuando me preguntan si pienso que la idea de negocio tiene valor de cara al éxito de un proyecto siempre digo que no es la idea concreta sino las ideas que lo rodean y que convierten al proyecto en algo único. “La idea” me parece un elemento más, sin duda necesario para empezar, pero que pierde su valor si no existe un equipo capaz de hacerla realidad y de innovar entorno a ella para generar valor para la gente.

A diario me llegan correos de emprendedores que comienzan a poner en marcha una idea de negocio a través de una nueva web, llegan todo tipo de ideas pero por desgracia muchas de ellas no llegarán a tener éxito y eso es de lo que quería hablar, de la capacidad del emprendedor y su equipo para desarrollar una idea hasta que llega a ser un gran negocio. En primer lugar hay que considerar que en realidad muchos de los proyectos que hay en la red y un buen número de los que comentamos por aquí tampoco creo que tengan el interés de llegar a ser un gran negocio.

Pero el emprendedor que decide apostarlo todo por su proyecto, dejar su trabajo, buscar financiación y crear un equipo o invertir en desarrollo, ese emprendedor tiene que hacer lo posible para convertir una idea en un buen negocio y para ello tiene que ser capaz de desarrollar la idea lo mejor posible. Cada proyecto de los que vemos a diario tiene una idea detrás, la mayoría son buenas ideas pero pocos proyectos tienen grandes ideas secundarias que lo conviertan en algo único. Por dar algunos ejemplos de proyectos de los que hemos hablado recientemente aquí: la central de compras que han desarrollado en la red social Petuky y la api de la comunidad de viajeros Minube.

El desarrollo del proyecto, la estrategia comercial, la capacidad de darlo a conocer, la relación con los usuarios, la captación de tráfico, la venta de publicidad, … hay cientos de factores en el desarrollo de un proyecto en la red, y cada uno de ellos se puede enfocar de mil formas, es el emprendedor y su equipo quien va a determinar que sobre una idea de base se realice un desarrollo que venda, que enganche al usuario, que satisfaga necesidades, que llegue a ser conocido por la gente.

La realidad es que tener una idea es fácil, como dijo Santiago Bilinkis en La Red Innova, basta por ir por la calle y observar lo que nos vamos encontrando en nuestro camino. Lo difícil es desarrollar esa idea y envolverla de fantásticas pequeñas ideas que conviertan hagan que el carbón se convierta en diamente.